Nicias (470-413 a.C.). El estratega ateniense que buscó la paz en tiempos de guerra
Nicias fue uno de los personajes más relevantes de la Atenas del siglo V a.C., un general y político que encarnó el espíritu moderado frente a la creciente agresividad del imperialismo ateniense. Su figura se mueve entre la grandeza y la tragedia, entre la cautela militar y los errores fatales que condujeron a una de las mayores derrotas del ejército de Atenas durante la Guerra del Peloponeso. Su vida y carrera representan no solo el conflicto entre clases sociales y modelos de liderazgo en la democracia ateniense, sino también las tensiones internas que desgarraron a una de las ciudades más poderosas de la Antigüedad.
Orígenes y contexto histórico
Nicias nació en Atenas hacia el año 470 a.C., en el seno de una familia aristocrática y acaudalada. Pertenecer a la élite económica de la ciudad le permitió acceder desde joven a los círculos de poder, en una época marcada por el florecimiento cultural de la democracia ateniense y la creciente rivalidad con Esparta.
En aquellos años, Atenas era una polis en plena expansión, dominadora de una liga marítima y promotora de una política imperialista que chocaba frontalmente con la concepción espartana del orden helénico. A la muerte de Pericles, uno de los más grandes líderes de Atenas, se abrió una pugna por el liderazgo político, que enfrentó a figuras como Cleón, representante de una política agresiva y popular, y Nicias, adalid del ala conservadora y pacifista de la aristocracia.
La Guerra del Peloponeso (431-404 a.C.), que enfrentó a Atenas y Esparta por la hegemonía en el mundo griego, fue el escenario central donde se desarrolló la vida pública de Nicias. Este conflicto devastador afectó profundamente a la política, economía y sociedad de las polis helenas, y marcaría de forma trágica el destino del propio Nicias.
Logros y contribuciones
A pesar de su talante moderado, Nicias alcanzó importantes victorias militares durante su carrera como estratego. Fue elegido en múltiples ocasiones para ocupar este cargo, prueba de la confianza que una parte significativa de los ciudadanos atenienses depositaba en su criterio y prudencia.
Entre sus principales logros destacan:
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La conquista de la isla de Citera en 424 a.C., una posición estratégica frente a la costa espartana.
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La ocupación del islote de Minoa, cercano a la ciudad de Megara.
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El control del puerto de Nicea, desde donde se llevaron a cabo saqueos al territorio de Corinto.
Pero sin duda, uno de sus mayores aportes fue su papel en los intentos de paz con Esparta. En 423 a.C., Nicias promovió un armisticio que frenó temporalmente los enfrentamientos. Dos años más tarde, en 421 a.C., logró la firma de la llamada Paz de Nicias, un tratado que pretendía poner fin al conflicto entre Atenas y Esparta tras diez años de guerra. Aunque el tratado se mostró frágil y fue pronto violado por ambas partes, representó uno de los pocos momentos de distensión en una contienda marcada por la inestabilidad.
Nicias no solo se distinguió por sus victorias o tratados, sino por su carácter profundamente religioso y supersticioso, lo cual influyó notablemente en su toma de decisiones. Esta devoción le granjeó respeto en ciertos sectores, aunque también fue causa de severas críticas cuando sus creencias interfirieron con la lógica militar.
Momentos clave
La vida de Nicias estuvo marcada por varios episodios determinantes que configuran su legado histórico:
1. Enfrentamiento con Cleón
Tras la muerte de Pericles, Nicias se convirtió en el líder visible del partido aristocrático, en clara oposición al populismo belicoso de Cleón. Ambos representaban dos visiones opuestas de Atenas: mientras Cleón apostaba por una política exterior agresiva y un poder ciudadano más directo, Nicias defendía la diplomacia, el control aristocrático y la paz con Esparta.
2. La Paz de Nicias (421 a.C.)
Este tratado supuso un esfuerzo serio por restaurar la estabilidad en el mundo griego. Aunque no resolvió las causas profundas del conflicto, detuvo durante un tiempo la guerra abierta entre Atenas y Esparta. El tratado estipulaba la devolución de territorios conquistados y la liberación de prisioneros, aunque en la práctica fue escasamente respetado.
3. La expedición a Sicilia (415-413 a.C.)
Este fue, sin duda, el momento más dramático de la carrera de Nicias. Aunque se mostró contrario desde el inicio a la campaña, la presión política hizo que aceptara el mando junto a Alcibíades y Lámaco. Alcibíades, sin embargo, fue llamado a juicio en Atenas por el escándalo del sacrilegio de los Hermes y abandonó la campaña, dejando a Nicias y Lámaco al frente.
La muerte de Lámaco dejó a Nicias como único comandante de la expedición. Su indecisión, cautela excesiva y la influencia de sus supersticiones religiosas retrasaron decisiones cruciales. A pesar de algunas pequeñas victorias, no logró consolidar posiciones ni aprovechar oportunidades estratégicas.
En 413 a.C., el general Demóstenes llegó con refuerzos, pero no fue suficiente. Nicias, en un momento decisivo, se negó a evacuar por mar debido a un eclipse lunar, lo que consideró un mal augurio. Esta decisión condenó al ejército ateniense: rodeados por los siracusanos, intentaron una retirada por tierra, pero fueron derrotados en el río Asinaro. La mayoría de los soldados fue aniquilada, y Nicias fue hecho prisionero y finalmente ejecutado por sus enemigos.
Relevancia actual
La figura de Nicias es objeto de análisis tanto por historiadores como por estrategas y estudiosos de la política. Representa el dilema del liderazgo basado en la prudencia frente a la audacia, y de cómo la moderación, en contextos de crisis, puede ser percibida como debilidad.
Nicias ha sido interpretado como un símbolo de la tragedia clásica griega: un hombre virtuoso, religioso y reflexivo, que fue arrastrado por las circunstancias hacia un destino fatal. Su muerte marcó uno de los momentos más oscuros de la historia ateniense, y la derrota en Sicilia significó el inicio del declive de Atenas como potencia hegemónica.
Entre sus legados más discutidos está la Paz de Nicias, uno de los primeros intentos documentados de crear un tratado diplomático en medio de un conflicto prolongado. Aunque fracasó a largo plazo, estableció un precedente en la política internacional de la época.
Lecciones que deja la figura de Nicias:
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La cautela, sin decisión oportuna, puede ser letal en la guerra.
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Las convicciones personales, si no se equilibran con las exigencias del momento, pueden conducir al desastre.
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El liderazgo político requiere flexibilidad, adaptación y valentía, además de principios.
Nicias fue una figura compleja que no encaja en los moldes clásicos de héroe o villano. Su vida ofrece una profunda reflexión sobre el papel del individuo en la historia y sobre los límites de la racionalidad y la fe en contextos extremos.
MCN Biografías, 2025. "Nicias (470-413 a.C.). El estratega ateniense que buscó la paz en tiempos de guerra". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/nicias [consulta: 20 de febrero de 2026].
