Mylius-Erichsen, Ludvig (1872-1907). El explorador danés que desafió los hielos de Groenlandia

Ludvig Mylius-Erichsen (1872-1907) fue un destacado explorador danés que dejó una huella imborrable en la historia de las expediciones al Ártico, particularmente en Groenlandia, un territorio bajo soberanía danesa. Su vida estuvo marcada por la valentía, el sacrificio y la dedicación científica, lo que le permitió aportar valiosa información sobre la geografía y los pueblos que habitan el extremo norte del planeta. Sin embargo, su trágico final en las gélidas tierras de la Tierra del rey Federico VIII añadió una dimensión de tragedia a su legado.

Orígenes y contexto histórico

Ludvig Mylius-Erichsen nació en Vibor, Dinamarca, en 1872. Desde joven mostró un gran interés por la exploración y la investigación científica, lo que le llevó a embarcarse en varios viajes hacia el Ártico. Durante su época, Groenlandia estaba bajo el dominio de Dinamarca, y muchas expediciones internacionales se aventuraron en la isla para estudiar su geografía, fauna, flora y los pueblos que la habitaban. La fascinación por este territorio era tal que en las primeras décadas del siglo XX, Groenlandia se convirtió en un laboratorio natural para geógrafos y antropólogos.

En este contexto, el joven Mylius-Erichsen se unió a expediciones clave, como la expedición de 1902 junto a otros célebres exploradores como Knud Rasmussen y el conde Harald Moltke, a quienes le unía el deseo de desentrañar los misterios del mundo polar. Esta expedición fue famosa no solo por su aporte geográfico, sino también por su análisis exhaustivo de las costumbres, lengua y vida de los esquimales de Groenlandia.

Logros y contribuciones

La «Expedición literaria a Groenlandia» (1902)

En 1902, Mylius-Erichsen, junto a Knud Rasmussen y el conde Harald Moltke, participó en la famosa «Expedición literaria a Groenlandia». Este viaje tuvo como objetivo estudiar a fondo la vida de los esquimales de la región, analizando aspectos como su lengua, costumbres y tradiciones. Los miembros de la expedición realizaron un detallado trabajo de campo, que posteriormente se plasmaría en la obra titulada Groenland, que documentaba las observaciones realizadas por los exploradores sobre las sociedades indígenas de la isla. Este estudio antropológico fue de gran relevancia, pues permitió entender mejor las dinámicas sociales y culturales de las comunidades esquimales, cuyas formas de vida habían permanecido en gran medida ocultas hasta ese momento.

La segunda expedición (1906)

En 1906, Ludvig Mylius-Erichsen organizó y dirigió una nueva expedición hacia la zona oriental de Groenlandia. El propósito de esta expedición era ampliar el conocimiento sobre la geografía de la isla y trazar mapas detallados de sus tierras desconocidas. Durante el viaje, Mylius-Erichsen y su equipo lograron obtener información clave sobre la configuración del terreno, lo que les permitió avanzar en el descubrimiento de nuevos territorios. Durante este período, Mylius-Erichsen estuvo en contacto con otros exploradores, como Peary, quien también se encontraba realizando investigaciones en la misma zona.

Momentos clave

La expedición de 1907

La expedición de 1907 fue el último y más ambicioso proyecto de Mylius-Erichsen en su carrera como explorador. Tras un invierno sin incidentes al oeste del cabo Bismarck, Mylius-Erichsen y su equipo partieron hacia el norte de Groenlandia. La expedición se dividió en dos grupos: uno encabezado por Mylius-Erichsen y otro por el teniente Koch. Ambos grupos lograron alcanzar la isla de Wickoff y llegaron a la Bahía de la Independencia.

Sin embargo, el destino de ambos grupos se separó de manera dramática: el grupo del teniente Koch logró atravesar las heladas aguas de la bahía, llegando a un puerto danés. Por otro lado, el grupo liderado por Mylius-Erichsen no pudo cruzar la bahía a tiempo, ya que llegaron cuando el deshielo había comenzado. Como resultado, se vieron obligados a pasar el invierno en la isla, esperando a que el agua se congelara nuevamente.

Desafortunadamente, las condiciones eran extremas, y el grupo de Mylius-Erichsen sufrió severas privaciones. Los miembros de la expedición se vieron atrapados por las inclemencias del tiempo, y, debido a la falta de recursos y el aislamiento, comenzaron a sucumbir. Mylius-Erichsen y otro miembro del equipo, Hagen, murieron durante la invernada. El tercer miembro, Brönlund, logró llegar a un depósito cercano, pero también falleció antes de recibir ayuda.

La expedición de socorro que fue enviada en su busca, finalmente, encontró los cuerpos de los exploradores y, entre sus pertenencias, se hallaron los relatos que narraban los últimos momentos de la expedición, así como la desesperación y el sacrificio de sus miembros.

La expedición de rescate (1909)

En 1909, con la intención de recuperar los cuerpos y los objetos científicos de los miembros fallecidos de la expedición, se organizó una nueva expedición desde Copenhague. Sin embargo, la misión encontró varios obstáculos. El barco que debía llevar a los rescatadores a Groenlandia naufragó en 1910 cerca de las costas noruegas, lo que retrasó los esfuerzos de recuperación de los cadáveres y los registros científicos. Aunque el rescate no pudo completarse con éxito en esa ocasión, la historia de la expedición y la tragedia de Mylius-Erichsen continuaron siendo un tema de estudio en los círculos de exploradores y científicos del momento.

Relevancia actual

El legado de Ludvig Mylius-Erichsen trasciende su trágica muerte en las heladas tierras de Groenlandia. Su trabajo de investigación y sus contribuciones en el campo de la geografía y la antropología continúan siendo una fuente invaluable de conocimiento sobre el Ártico y las culturas indígenas de Groenlandia. A través de sus escritos y las expediciones que dirigió, Mylius-Erichsen abrió una ventana hacia un mundo desconocido para muchos en su época, permitiendo un entendimiento más profundo de los entornos extremos del planeta.

La expedición de 1907, aunque marcada por la tragedia, se ha convertido en uno de los episodios más destacados en la historia de la exploración polar. Su determinación y su valentía al enfrentarse a los desafíos más extremos de la naturaleza humana siguen siendo un ejemplo de sacrificio y valentía en nombre de la ciencia y el conocimiento.

En la actualidad, la memoria de Ludvig Mylius-Erichsen se mantiene viva entre los historiadores de la exploración y los estudiosos del Ártico, quienes lo recuerdan no solo como un pionero en la investigación científica de Groenlandia, sino también como un hombre cuya vida estuvo dedicada a la comprensión de lo desconocido, incluso cuando esta dedicación lo condujo al más cruel de los destinos.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Mylius-Erichsen, Ludvig (1872-1907). El explorador danés que desafió los hielos de Groenlandia". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/mylius-erichsen-ludvig [consulta: 27 de enero de 2026].