Salvador Murillo (1840-?): El pintor mexicano que capturó la esencia del paisaje

Salvador Murillo, un destacado pintor mexicano nacido en 1840 en Durango, dejó una huella significativa en el arte del siglo XIX con su especialización en el paisaje. Su formación académica en la Academia de San Carlos, bajo la tutela del renombrado pintor Eugenio Landesio, lo marcó profundamente, permitiéndole desarrollar un estilo que equilibraba la tradición académica con su singular perspectiva sobre la naturaleza. Aunque la fecha y lugar de su muerte siguen siendo desconocidos, su legado en la pintura de paisajes perdura a través de sus obras más emblemáticas.

Orígenes y contexto histórico

En el México del siglo XIX, el arte estaba en plena transformación. La influencia del academicismo europeo, especialmente en la Ciudad de México, era fuerte, y la Academia de San Carlos se había establecido como el centro de la formación artística. Salvador Murillo ingresó a esta institución en 1856, donde comenzó su aprendizaje bajo la dirección de Eugenio Landesio, un destacado pintor italiano conocido por su estilo neoclásico y su enfoque en el paisaje.

Este periodo fue crucial para el desarrollo de Murillo, ya que se encontraba en una época de profundas reformas políticas y sociales en México, lo que también afectaba al ámbito artístico. Durante su formación, el país estaba experimentando un proceso de consolidación después de la independencia, y el arte se utilizaba como una herramienta para promover valores patrióticos y una identidad nacional.

Logros y contribuciones

Salvador Murillo destacó principalmente por su habilidad para capturar el paisaje mexicano. Su estilo se desenvolvió bajo las influencias académicas de su maestro Eugenio Landesio, pero con una sensibilidad única hacia la naturaleza que lo hizo sobresalir entre otros pintores de la época. En su obra, Murillo desarrolló una estética que se alejaba de los convencionalismos rígidos del academicismo, buscando una representación más vívida y realista de los paisajes naturales de México.

Uno de los logros más destacados de Murillo fue su pintura titulada Vista de Puebla, una obra realizada en 1877 que ha sido considerada una de sus piezas más representativas. Este cuadro, que refleja la majestuosidad de la ciudad de Puebla, muestra el dominio técnico del pintor en la representación del paisaje urbano, así como su habilidad para captar los detalles geográficos y arquitectónicos.

La cátedra de paisaje

Entre 1873 y 1875, Salvador Murillo ocupó la cátedra de paisaje en la Academia de San Carlos, un puesto de gran responsabilidad que había sido desempeñado por su maestro Eugenio Landesio. Este cargo le permitió formar a nuevas generaciones de artistas, transmitiendo sus conocimientos sobre la pintura de paisajes y el uso de la luz y el color. Sin embargo, su estancia en esta cátedra fue breve, ya que decidió abandonar su puesto para viajar a París, en busca de nuevas experiencias y horizontes artísticos.

Momentos clave en la carrera de Salvador Murillo

  • 1856: Ingreso a la Academia de San Carlos en la Ciudad de México, donde comenzó su formación artística bajo la dirección de Eugenio Landesio.

  • 1873-1875: Ocupación de la cátedra de paisaje en la Academia de San Carlos, cargo que dejó para viajar a París.

  • 1877: Pintura de la Vista de Puebla, una de sus obras más destacadas.

  • Periodo parisino: Durante su estancia en París, Salvador Murillo continuó trabajando en paisajes, aunque no alcanzó un éxito rotundo. Sin embargo, su obra refleja una madurez técnica y estilística adquirida durante su formación y los años en Europa.

Relevancia actual

A pesar de que Salvador Murillo no gozó de una fama internacional en su tiempo, su obra ha sido reevaluada en la historia del arte mexicano. Su legado como pintor de paisajes sigue siendo importante para comprender la evolución del arte en el México decimonónico. Sus pinturas no solo documentan la geografía mexicana, sino que también son una muestra de las tensiones artísticas entre el academicismo europeo y la incipiente identidad nacional mexicana.

Las obras de Murillo, como la Vista de Puebla, son apreciadas por su atención al detalle y su capacidad para capturar la belleza natural del país. Aunque la información sobre su vida y su muerte sigue siendo escasa, su impacto en la pintura de paisajes en México perdura.

Conclusión

Salvador Murillo es un ejemplo claro de cómo un pintor mexicano, formado bajo la influencia de grandes maestros europeos, pudo adaptarse y crear una obra única que refleja la belleza de su tierra natal. Su paso por la Academia de San Carlos, su obra como pintor de paisajes y su experiencia en París, lo consolidan como una figura relevante dentro del panorama artístico del México decimonónico.

A través de su pintura, especialmente en obras como Vista de Puebla, Murillo mostró no solo su destreza técnica, sino también su capacidad para comprender y transmitir la esencia del paisaje mexicano. Aunque su vida posterior sigue siendo un misterio, su obra sigue viva en el legado que dejó en la pintura del siglo XIX.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Salvador Murillo (1840-?): El pintor mexicano que capturó la esencia del paisaje". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/murillo-salvador [consulta: 9 de febrero de 2026].