Bartolomé Morel (s. XVI): El escultor del renacimiento español que dejó su huella en Sevilla
Bartolomé Morel (s. XVI): El escultor del renacimiento español que dejó su huella en Sevilla
Bartolomé Morel fue un destacado escultor español del siglo XVI cuya obra ha perdurado a través de los siglos, siendo especialmente reconocido por su destreza en el trabajo del bronce. Originario de Sevilla, ciudad que jugó un papel central en la España renacentista, su legado artístico se refleja principalmente en varias obras maestras que adornan la imponente Catedral de Sevilla. Entre sus logros más sobresalientes, se destacan el tenebrario, el facistol y la estatua de la fe, piezas que consolidaron su reputación como uno de los grandes escultores de su época.
Orígenes y contexto histórico
El siglo XVI fue una época de gran efervescencia artística y cultural en España, marcada por la influencia del Renacimiento y la expansión de los estilos góticos y renacentistas. Durante este período, Sevilla se convirtió en uno de los centros artísticos más importantes del país, con una fuerte relación con los flujos comerciales y culturales que llegaban desde América y el resto de Europa.
Bartolomé Morel desarrolló su carrera artística en este contexto, aprovechando las oportunidades que la ciudad ofrecía a los artistas. Aunque los detalles sobre su vida personal son escasos, se sabe que su obra se circunscribe principalmente a la escultura en bronce, un material que, en esa época, requería una destreza técnica particular. La metalurgia de esta época se caracterizaba por una complejidad que hacía que cada pieza fuera un reflejo del talento del escultor.
Logros y contribuciones
El trabajo de Bartolomé Morel se destaca por su capacidad para plasmar con detalle y realismo las figuras religiosas y los elementos litúrgicos. Entre sus principales contribuciones al arte sevillano se encuentran varias obras emblemáticas que siguen siendo admiradas por su técnica y simbolismo.
1. El tenebrario de la catedral de Sevilla
Una de las obras más sobresalientes de Morel fue la creación del tenebrario para la Catedral de Sevilla. Este objeto litúrgico, utilizado en las ceremonias religiosas, es un claro ejemplo de su maestría en el trabajo con el bronce. El tenebrario, además de su funcionalidad, se destacó por su gran belleza y por la delicadeza con la que Bartolomé lo diseñó, fusionando elementos góticos con toques del incipiente estilo renacentista.
2. El facistol de la catedral
Otro de sus grandes logros fue la ejecución del facistol para la misma catedral, una pieza clave en la tradición eclesiástica. El facistol es un atril o soporte para libros litúrgicos, y el trabajo realizado por Morel mostró una gran complejidad en su diseño. El facistol no solo era un objeto utilitario, sino también un reflejo del esplendor artístico de la catedral sevillana.
3. La estatua de la Fe en la torre de la catedral
Quizá la obra más conocida de Bartolomé Morel es la estatua de la Fe que se encuentra en la cúspide de la torre de la Catedral de Sevilla. Esta escultura, que representa la virtud teológica de la fe, se ha convertido en un ícono de la ciudad y en un testimonio del dominio artístico de Morel. Su colocación en lo alto de la torre hizo que la estatua fuera visible desde diversos puntos de la ciudad, convirtiéndola en un símbolo de la devoción y el arte renacentista sevillano.
Momentos clave de la vida y obra de Bartolomé Morel
A lo largo de su carrera, Bartolomé Morel dejó una serie de momentos clave que marcaron su trayectoria y su legado en la historia del arte. Entre los más significativos, destacan:
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La ejecución de la estatua de la Fe, que consagró su nombre como uno de los grandes escultores de la Catedral de Sevilla.
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La realización del tenebrario, que le permitió afianzarse como un experto en la escultura religiosa y litúrgica de bronce.
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La creación del facistol, pieza clave para las celebraciones en la catedral y otro ejemplo de su versatilidad como escultor.
Estas obras no solo reflejan su habilidad técnica, sino también su capacidad para integrar el arte en la vida religiosa y social de la ciudad de Sevilla. El legado de Morel perdura no solo a través de sus esculturas, sino también en la influencia que tuvo en generaciones posteriores de artistas sevillanos.
Relevancia actual
La figura de Bartolomé Morel sigue siendo relevante en el panorama del arte español, especialmente en el contexto de la Catedral de Sevilla, donde sus obras continúan siendo un punto de referencia para los estudiosos del Renacimiento español. La estatua de la Fe, en particular, sigue siendo uno de los monumentos más admirados y visitados de la ciudad, destacándose no solo por su valor artístico, sino también por su fuerte simbolismo religioso.
Además, el trabajo de Morel ha sido objeto de estudios en el ámbito de la conservación del patrimonio, dado que sus esculturas de bronce han sido preservadas a lo largo de los siglos, lo que ha permitido a los historiadores del arte analizar las técnicas utilizadas en su creación.
A pesar de que la figura de Bartolomé Morel no es tan conocida a nivel mundial como la de otros grandes escultores de la época, su obra ha dejado una huella indeleble en el arte religioso sevillano, y su legado sigue siendo celebrado en la actualidad.
MCN Biografías, 2025. "Bartolomé Morel (s. XVI): El escultor del renacimiento español que dejó su huella en Sevilla". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/morel-bartolome [consulta: 27 de febrero de 2026].
