Miguel Mateo Salcedo, «Miguelín» (1939-2003): El Torero que Marcó una Era en la Tauromaquia
Miguel Mateo Salcedo, conocido en el mundo taurino por su apodo de «Miguelín», es una de las figuras más destacadas de la tauromaquia española del siglo XX. Nació en Albarán, un pequeño municipio de la región de Murcia, el 19 de marzo de 1939, y falleció en Algeciras, Cádiz, el 21 de julio de 2003. A lo largo de su carrera, Miguelín dejó una marca imborrable en los aficionados a los toros, no solo por sus actuaciones en el ruedo, sino también por los numerosos incidentes que marcaron su vida profesional. A pesar de la controversia y la polarización que su estilo generó, su legado como matador de toros perdura en la historia de la tauromaquia.
Orígenes y Contexto Histórico
La historia de Miguel Mateo Salcedo comienza en el seno de una familia profundamente arraigada en la tradición taurina. Su padre, Miguel Mateo, conocido como «Chicuelito de Málaga», era banderillero y su hermano Salvador Mateo Salcedo, apodado «Miguelín II», también se dedicó a la tauromaquia como matador de toros. Desde muy joven, Miguelín estuvo rodeado de un ambiente que le impulsó a seguir los pasos de su familia en el mundo del toreo.
La España de los años 40 y 50, cuando Miguelín dio sus primeros pasos en el ruedo, vivía una situación de gran tensión política y social, marcada por los efectos de la Guerra Civil y la dictadura franquista. La tauromaquia, sin embargo, seguía siendo una de las principales expresiones culturales del país. En este contexto, Miguelín comenzó a formarse como torero, enfrentándose desde temprana edad a desafíos que marcarían su carrera y personalidad.
Logros y Contribuciones
La carrera de Miguelín se vio marcada por sus primeras actuaciones en importantes plazas de toros de España. Uno de los primeros momentos clave de su carrera tuvo lugar el 10 de abril de 1955, cuando debutó con picadores en la plaza de toros de Algeciras, donde residía desde su infancia. En esa ocasión, compartió cartel con los novilleros Pepín Jiménez y Sergio Flores, lidiando un encierro de la ganadería de don Manuel Álvarez. A pesar de su juventud, mostró gran capacidad para enfrentar los toros y recibió el apoyo de la afición local.
El 31 de marzo de 1957, se presentó en la plaza Monumental de Las Ventas en Madrid, un escenario de gran prestigio, donde estuvo acompañado de los novilleros Fermín Murillo y Luis Segura. Esa tarde, Miguelín cortó una oreja y dejó una buena impresión en la afición madrileña, lo que marcó el inicio de su camino hacia la alternativa.
La alternativa de Miguelín fue un momento trascendental en su carrera. El 9 de septiembre de 1958, en la plaza de toros de su ciudad natal, Murcia, fue apadrinado por el reconocido matador Luis Miguel Dominguín. A pesar de las controversias que rodearon ese día, Miguelín se enfrentó al toro «Plateresco» de la ganadería de Francisco Galache, iniciando formalmente su etapa como matador de toros.
Momentos Clave en su Carrera
La trayectoria de Miguel Mateo Salcedo estuvo marcada por altibajos, pero también por algunos incidentes y controversias que lo hicieron conocido en el mundo taurino. Uno de los momentos más recordados ocurrió el 11 de septiembre de 1959, durante los festejos de la feria de Albacete. Miguelín fue sancionado tras intentar imponer los picadores que llevaba contratados, quienes habían sido previamente sancionados por la autoridad competente. Como consecuencia, se le prohibió torear en plazas españolas durante un mes, un incidente que empañó su imagen, pero también reflejó su fuerte carácter.
Otro episodio que se recuerda con frecuencia tuvo lugar el 18 de mayo de 1968, cuando Miguelín irrumpió en la plaza Monumental de Las Ventas vestido de paisano mientras Manuel Benítez «El Cordobés» lidiaba un toro de la ganadería de Soledad Escribano de Bohórquez. En un acto de desafío, Miguelín se arrojó al ruedo para denunciar la falta de peligro de los toros que lidiaban las primeras figuras del toreo. Este gesto generó una gran polémica, ya que muchos vieron en él una falta de respeto hacia la tradición taurina. Aunque algunos coincidieron en su denuncia sobre la blandura de los astados, su estilo burdo y poco refinado no le permitió captar el favor de la afición más purista, lo que afectó su carrera.
En 1973, después de varios altibajos y con una carrera en declive, Miguelín decidió cortarse la coleta, pero no fue el fin de su relación con el toreo. El torero murciano regresó a los ruedos en la temporada siguiente, aunque sus triunfos fueron menos frecuentes. Finalmente, el 30 de septiembre de 1979, en la plaza de toros de Granada, Miguelín lidió su última corrida, en la que compartió cartel con el joven Juan Antonio Ruiz «Espartaco» y con El Cordobés, quien también acababa de regresar a los ruedos.
Relevancia Actual
A pesar de las controversias y el declive en su carrera, Miguel Mateo Salcedo «Miguelín» sigue siendo una figura relevante en la historia de la tauromaquia. Su estilo, aunque criticado por muchos, fue una manifestación del carácter audaz y combativo que definió a varios matadores de su generación. Aunque no logró convertirse en una de las grandes figuras del toreo, su nombre se recuerda por su valentía, su personalidad desafiante y su capacidad para marcar su propia ruta en el universo taurino.
La vida de Miguelín también refleja la evolución de la tauromaquia española en la segunda mitad del siglo XX, una época en la que las grandes figuras del toreo comenzaron a diversificar sus estilos y a adaptarse a las demandas de un público cada vez más exigente y crítico. Si bien no todos compartieron su visión de lo que debía ser el toreo, no cabe duda de que su legado forma parte integral de la historia del arte taurino.
La figura de Miguelín ha sido objeto de numerosos debates entre los aficionados y críticos taurinos. Su estilo valiente y su actitud desafiante se han convertido en elementos característicos de su imagen, que sigue siendo recordada con respeto y, en algunos casos, nostalgia.
En resumen, Miguel Mateo Salcedo «Miguelín» fue un torero que, a pesar de no haber alcanzado las más altas cotas de la fama, dejó una huella profunda en la historia del toreo. Su vida y su carrera reflejan no solo la evolución de la tauromaquia, sino también el carácter inquebrantable de un hombre que siempre estuvo dispuesto a desafiar las normas establecidas.
MCN Biografías, 2025. "Miguel Mateo Salcedo, «Miguelín» (1939-2003): El Torero que Marcó una Era en la Tauromaquia". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/mateo-salcedo-miguel [consulta: 29 de enero de 2026].
