Martín IV, Papa (1281-1285). El Papa que promovió la causa de Anjou
Martín IV, conocido por su nombre de nacimiento Simón de Brie, fue un Papa de origen francés cuya pontificado estuvo marcado por su fervoroso apoyo a la familia Anjou y su lucha contra los intereses del Reino de Aragón y el Imperio griego. Nacido en Montpensier, Francia, en un contexto político y religioso cargado de tensiones, Martín IV sucedió a Nicolás III como Papa en el año 1281. Su breve pero agitado reinado dejó una huella en la historia de la Iglesia y la política medieval, destacándose en eventos clave que impactaron tanto en el ámbito eclesiástico como en la política europea.
Orígenes y contexto histórico
Simón de Brie nació en Montpensier, una localidad de la región francesa de Auvernia, alrededor del año 1235. Perteneciente a una familia noble, Simón de Brie se dedicó desde joven a la vida religiosa, siendo miembro de la Orden de los Frailes Menores. A lo largo de su carrera eclesiástica, ganó reputación por su piedad y por su conocimiento de los asuntos eclesiales. Su nombramiento como cardenal de la Iglesia Católica se produjo bajo el papado de Nicolás III, y más tarde, tras la muerte de este último, fue elegido Papa en el año 1281.
El contexto histórico de la época era sumamente complejo. La Iglesia Católica se encontraba en una época de tensiones tanto internas como externas. El papado se enfrentaba a la creciente influencia de las monarquías europeas, y el papado de Martín IV no fue la excepción. Durante su pontificado, la política y la religión se entrelazaron de manera estrecha, ya que Martín IV apoyó firmemente a la familia Anjou, quienes, bajo el liderazgo de Carlos de Anjou, gobernaban el Reino de Nápoles y Sicilia.
Logros y contribuciones
Martín IV es conocido por varios aspectos de su papado. Uno de los más destacados fue su apoyo incondicional a la familia Anjou, una línea de monarcas que pretendían consolidar su poder en Italia y Europa. Tras su elección, Martín IV se trasladó a Orvieto, donde se encontraba bajo la protección de Carlos de Anjou, rey de Nápoles y Sicilia. El Papa no solo se rodeó de la familia real de Anjou, sino que también nombró a Carlos de Anjou como senador romano, fortaleciendo su poder político y otorgándole una gran influencia en los asuntos de Roma.
El Papa Martín IV también estuvo involucrado en las tensiones entre los monarcas europeos, particularmente con el Reino de Aragón. En 1282, estalló un levantamiento en Sicilia contra los franceses, y Martín IV, al estar alineado con la causa de Anjou, excomulgó al rey de Aragón, Pedro III, quien aspiraba a la corona de Sicilia. Además, Martín IV proclamó una cruzada contra Aragón, con la esperanza de poner fin a las aspiraciones aragonesas sobre Sicilia. Sin embargo, este esfuerzo no tuvo el éxito esperado, y la situación se complicó aún más para el Papa.
A pesar de los esfuerzos de Martín IV por consolidar el poder de la familia Anjou, su papado se enfrentó a desafíos internacionales, especialmente debido a la intervención de otras potencias, como el Imperio griego, lo que desató una serie de disputas políticas y religiosas que marcaron la duración de su pontificado.
Momentos clave
A continuación, se destacan algunos de los momentos más importantes del papado de Martín IV:
-
1281: Martín IV es elegido Papa tras la muerte de Nicolás III. Se instala en Orvieto bajo la protección de Carlos de Anjou, quien ya era rey de Nápoles y Sicilia.
-
1282: El levantamiento de Sicilia contra los franceses estalla, y Martín IV toma la causa de Anjou. Excomulga al rey de Aragón, Pedro III, y predica una cruzada contra él, aunque sin resultados significativos.
-
1283: Martín IV se enfrenta a la creciente oposición de las potencias europeas, especialmente del Imperio griego. La relación entre las Iglesias Oriental y Occidental se ve afectada debido a su política de apoyo a Anjou, rompiendo la unidad lograda en el Concilio de Lyon de 1274.
Relevancia actual
El papado de Martín IV sigue siendo objeto de debate entre historiadores debido a su implicación política y sus decisiones que favorecieron a la familia Anjou a expensas de otras potencias europeas. Su apoyo a la causa de Anjou y su enfoque sobre Sicilia marcaron la política italiana durante su breve papado, pero también tuvieron repercusiones en las relaciones de la Iglesia con el Imperio griego y el Reino de Aragón.
Si bien su pontificado fue relativamente corto, su lealtad inquebrantable a los intereses de los Anjou dejó una huella en la historia de la Iglesia Católica. Tras su muerte en 1285, Martín IV fue sucedido por Honorio IV, quien continuó con algunas de las políticas iniciadas por su predecesor, aunque con un enfoque más moderado.
La figura de Martín IV, como Papa que favoreció los intereses de una dinastía monárquica, destaca por la intersección de la política y la religión en su papado. A pesar de los fracasos militares y políticos que marcaron su mandato, su papado representa un momento clave en la historia de la relación entre la Iglesia Católica y las monarquías de Europa en la Edad Media.
En resumen, Martín IV fue un Papa cuya breve gestión estuvo marcada por su apoyo decidido a la familia Anjou y sus luchas políticas que involucraron a diversas potencias europeas. Aunque su papado no logró grandes éxitos, dejó una marca indeleble en la historia de la Iglesia y la política europea. Su influencia perdura en la memoria histórica como un ejemplo de la mezcla de intereses políticos y religiosos que caracterizó la Edad Media.
Para más información sobre otros papas, puedes consultar los perfiles de Nicolás III y Honorio IV.
MCN Biografías, 2025. "Martín IV, Papa (1281-1285). El Papa que promovió la causa de Anjou". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/martin-iv-papa [consulta: 28 de enero de 2026].
