María Rosa, Sor (?-1716). La religiosa que fundó las Capuchinas de Lima
María Rosa, Sor, nacida en Madrid bajo el nombre de Josefa de León y Ayala, fue una destacada figura religiosa española del siglo XVII. Su vida, llena de sacrificios y dedicación, marcó una huella importante en la historia de la orden capuchina y la expansión de esta comunidad religiosa en América Latina. Su figura destaca no solo por la fundación del convento de las Capuchinas de Lima, sino también por sus escritos que documentan las experiencias y desafíos de las religiosas que, como ella, cruzaron el océano para establecer un legado espiritual en el continente americano.
Orígenes y contexto histórico
El contexto histórico en el que nació María Rosa fue un periodo de grandes transformaciones para España y el mundo europeo. La península ibérica vivió tiempos turbulentos durante el siglo XVII, con las tensiones políticas y religiosas generando movimientos significativos en la sociedad. En este ambiente, las órdenes religiosas tuvieron un papel central, no solo en la vida espiritual, sino también en la organización social y cultural.
María Rosa nació en Madrid, aunque su fecha exacta de nacimiento se desconoce, y fue bautizada como Josefa de León y Ayala. Proveniente de una familia que, probablemente, le brindó una educación en el seno de la tradición religiosa española, decidió ingresar a la orden capuchina, una rama de la familia franciscana que se distinguía por su vida austera y su dedicación a la evangelización.
El siglo XVII fue una época de gran expansión de las órdenes religiosas, particularmente en los territorios de ultramar. Este fue el caso de la orden capuchina, que en su afán por llevar el mensaje cristiano a América Latina, encontró en Sor María Rosa una figura clave que impulsó su presencia en el continente.
Logros y contribuciones
La vida de Sor María Rosa estuvo marcada por su contribución al crecimiento y establecimiento de la orden capuchina en América. Su principal logro fue la fundación del convento de las Capuchinas de Lima, en Perú. Este convento no solo representó un importante avance en la propagación de la espiritualidad capuchina, sino que también se convirtió en un símbolo de la perseverancia y devoción de las mujeres religiosas en un tiempo en que sus roles en la sociedad estaban fuertemente limitados.
María Rosa comenzó su travesía hacia América en 1710, cuando junto con otras religiosas, partió de Madrid con la intención de fundar un convento en el continente. Sin embargo, su viaje estuvo marcado por dificultades, comenzando con un encuentro desafortunado con los ingleses, quienes las apresaron y las devolvieron a Cádiz en ese mismo año. No obstante, la religiosa no se rindió y, junto con sus compañeras, partió nuevamente en diciembre de 1711. Esta vez, su destino fue Buenos Aires, al que llegaron en septiembre de 1712, desde donde siguieron su camino a Chile y luego a la ciudad de Santiago.
Momentos clave en la vida de Sor María Rosa
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1710: Sor María Rosa y un grupo de religiosas capuchinas salieron de Madrid con destino a América.
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1711: Fueron apresadas por los ingleses y devueltas a Cádiz, donde se prepararon para un nuevo intento.
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1712: Embarcaron nuevamente y llegaron a Buenos Aires en septiembre de este año, donde continuaron su viaje hacia Chile.
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1713: El 9 de enero, las religiosas partieron hacia Valparaíso, y el 2 de febrero llegaron al Callao, donde iniciaron los trámites para la fundación del convento en Lima.
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15 de mayo de 1713: Las monjas capuchinas comenzaron a habitar el convento de “Jesús, María y José” en Lima.
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1716: Sor María Rosa renunció al cargo de abadesa el 20 de julio, y poco después, el 14 de agosto de este mismo año, falleció en Lima.
La fundación del convento en Lima fue un evento trascendental. A pesar de que ya existía una casa de la orden en la ciudad, fue Sor María Rosa quien, con su liderazgo y dedicación, sentó las constituciones y reglas que regirían el nuevo convento. Este convento, que fue habitado por las monjas a partir de mayo de 1713, se llamó «Jesús, María y José» y continuó siendo un centro de espiritualidad y formación para mujeres religiosas.
Relevancia actual
El legado de Sor María Rosa perdura hasta nuestros días, no solo por su obra de fundación, sino también por su influencia en la organización religiosa femenina en el mundo de habla hispana. Las Capuchinas de Lima siguen siendo una presencia significativa en la vida religiosa de la región, y el convento que fundó permanece como un recordatorio tangible de su dedicación y amor por Dios y por los demás.
El viaje de Sor María Rosa y sus compañeras religiosas es un testimonio de la valentía y la determinación de las mujeres que, a pesar de los obstáculos, no dudaron en seguir sus convicciones espirituales y llevar a cabo una misión que impactó profundamente a las comunidades en América Latina.
Su vida, marcada por la renuncia al cargo de abadesa y su muerte en 1716 en Lima, fue un ejemplo de humildad y entrega a su vocación religiosa. A pesar de los desafíos, Sor María Rosa dejó una huella imborrable que aún se celebra y honra en la tradición religiosa de las Capuchinas.
Además de su impacto en la vida religiosa, los escritos de Sor María Rosa, como «Relación del viaje de las religiosas capuchinas», son una fuente invaluable de información sobre la vida y las dificultades de las religiosas en su viaje hacia América. Este documento, que detalla su travesía y los sucesos de la fundación del monasterio en Lima, ofrece una perspectiva única sobre la historia de la orden capuchina en el continente.
Su figura sigue siendo un ejemplo de fe y perseverancia, y su legado continúa inspirando a generaciones de religiosas y fieles en todo el mundo.
MCN Biografías, 2025. "María Rosa, Sor (?-1716). La religiosa que fundó las Capuchinas de Lima". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/maria-rosa-sor [consulta: 7 de abril de 2026].
