María de Aragón. Reina de Castilla (ca. 1403-1445): La reina que luchó por el poder en la corte castellana
María de Aragón, nacida alrededor de 1403, fue una figura fundamental en la historia de Castilla, no solo como esposa del rey Juan II sino también como madre del futuro monarca Enrique IV.
Su vida estuvo marcada por una serie de complejas intrigas políticas en
la corte castellana y por su influencia en los eventos que moldearon el
destino de Castilla durante los primeros años del siglo XV. A pesar de
ser más conocida por su papel como consorte, María de Aragón jugó un
papel clave en los conflictos dinásticos y en la lucha por el poder
entre facciones rivales. A continuación, exploraremos los orígenes,
logros y momentos clave de esta reina que dejó una huella perdurable en
la historia de España.
Orígenes y contexto histórico
María de Aragón nació hacia 1403, hija de Fernando de Antequera, quien más tarde se coronaría como Fernando I de Aragón, y de Leonor de Alburquerque,
una figura clave en la política aragonesa. Pertenecía a la rama
aragonesa de la familia Trastámara, que había jugado un papel
importante en la historia de Castilla, especialmente después de la
llegada de su padre al trono de la Corona de Aragón en 1412. María, sin
embargo, se consideraba más castellana que aragonesa, dado su vínculo
con la nobleza castellana y su educación en la corte de Castilla.
Su padre, Fernando de Antequera, fue un personaje crucial en los primeros años del siglo XV, siendo regente de Castilla durante la minoría de edad de Juan II, quien ascendió al trono en 1406. Durante esta etapa, los infantes de Aragón, entre ellos Alfonso, Juan y Enrique,
desempeñaron un papel decisivo en la política castellana. Estos
infantes consolidaron su poder en Castilla y se convirtieron en figuras
esenciales en el reinado de Juan II.
La relación entre los Trastámara
de Aragón y la corte castellana fue clave para comprender la dinámica
política de la época. La boda de María con Juan II
fue acordada por los infantes de Aragón y el arzobispo de Toledo,
Sancho de Rojas, quienes establecieron una alianza entre ambas ramas de
la familia. El matrimonio tuvo lugar el 20 de octubre de 1418, aunque
no se celebró hasta 1420, cuando Juan II alcanzó la mayoría de edad. María tenía entonces unos 17 años y Juan II solo 15. Este matrimonio fue un paso fundamental para consolidar la influencia de los Trastámara en Castilla.
De este matrimonio nacieron tres hijas: Catalina, Leonor y María, todas las cuales murieron en la infancia. Sin embargo, el matrimonio también produjo a Enrique IV,
quien nacería en 1425 y que más tarde se convertiría en rey de
Castilla. La influencia de María de Aragón en la corte castellana fue
significativa, aunque estuvo siempre marcada por los vaivenes de la
política interna de Castilla.
Logros y contribuciones
A lo largo de su vida, María de
Aragón se destacó por su capacidad para navegar en las aguas
turbulentas de la política castellana, especialmente en un entorno
donde las luchas de poder eran intensas y constantes. Aunque no estuvo
directamente involucrada en los conflictos militares y políticos de la
corte, su influencia fue clave en ciertos momentos cruciales,
particularmente en su oposición a don Álvaro de Luna, el favorito del rey Juan II.
María tenía una profunda animadversión hacia don Álvaro de Luna, quien controlaba prácticamente todos los aspectos del reinado de su esposo, Juan II.
A pesar de no participar activamente en las intrigas políticas, la
reina jugó un papel clave en las luchas entre los partidarios de los
Trastámara de Aragón y el poder de don Álvaro de Luna.
Su lucha por el poder incluyó intervenciones como la protección de los
intereses de su familia, los Trastámara, y la preservación de la
influencia de los infantes de Aragón en la corte de Castilla.
Una de las primeras intervenciones de la reina María fue en 1429, cuando las tropas de su hermano, Alfonso V de Aragón, conocido como el Magnánimo, entraron en Castilla con el objetivo de derrocar a don Álvaro.
El conflicto parecía inevitable, pero la reina jugó un papel
diplomático al evitar una guerra abierta entre los reinos de Castilla y
Aragón. María intervino entre los dos ejércitos y logró negociar una
tregua, lo que evitó una guerra que habría tenido consecuencias
devastadoras para ambos reinos.
El conflicto no terminó con la tregua de 1429, pero la influencia de don Álvaro de Luna
creció en Castilla, mientras que los Trastámara perdían poder. No
obstante, María siguió luchando por asegurar el futuro de su hijo, Enrique IV, y por restablecer el poder de los Trastámara en Castilla.
Momentos clave
-
El matrimonio con Juan II: La boda de María con Juan II
en 1420 fue un momento clave, pues consolidó la alianza entre la Corona
de Aragón y Castilla, lo que tuvo implicaciones duraderas para la
política de ambos reinos. María, como reina consorte, desempeñó un
papel fundamental en la corte castellana, aunque su influencia estuvo
siempre limitada por la presencia de don Álvaro de Luna. -
El conflicto con don Álvaro de Luna: A lo largo de su reinado como consorte, María mantuvo una lucha constante contra don Álvaro de Luna, el favorito del rey Juan II.
Su animadversión hacia él se intensificó cuando el condestable asumió
el control de los territorios que pertenecían a la reina por herencia
materna. María se unió a los nobles en su oposición al poder de don Álvaro de Luna, contribuyendo a la eventual caída de este personaje. -
La rebelión nobiliaria de 1441: En 1441, la nobleza castellana se rebeló contra don Álvaro de Luna. María de Aragón, apoyada por los nobles y su hijo Enrique IV, fue una de las principales fuerzas detrás de la caída de don Álvaro, quien fue desterrado del reino. Este momento fue uno de los puntos culminantes de la lucha política en la corte castellana.
Relevancia actual
Aunque la figura de María de
Aragón no es tan conocida como la de otras reinas de la historia
medieval, su papel en la política de Castilla fue crucial. Como madre
de Enrique IV, tuvo una influencia directa en la sucesión del trono castellano. Además, su lucha por el poder contra don Álvaro de Luna muestra la complejidad de las relaciones dinásticas y políticas de la época.
Su legado también está relacionado con los eventos que condujeron a la estabilización de la corte castellana y al papel que Enrique IV desempeñó en la historia de España. La reina madre de Enrique IV ayudó a forjar alianzas clave, como el matrimonio de su hijo con Blanca de Navarra,
que fue un intento de reconciliar las dos ramas de los Trastámara y
fortalecer la posición de Castilla en el panorama político europeo.
María de Aragón falleció en 1445, sin poder ver el auge de la figura de su hijo, Enrique IV,
quien más tarde sería conocido por sus conflictos internos y su
tumultuoso reinado. A pesar de su muerte temprana, la influencia de
María perduró a través de su hijo y su descendencia, marcando un
capítulo importante en la historia de Castilla.
MCN Biografías, 2025. "María de Aragón. Reina de Castilla (ca. 1403-1445): La reina que luchó por el poder en la corte castellana". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/maria-de-aragon-reina-de-castilla [consulta: 6 de febrero de 2026].
