Diego de Landa (1524-1579): El Franciscano que Desentrañó el Mundo Maya
Diego de Landa, nacido en Cifuentes (Guadalajara) el 12 de noviembre de 1524 y fallecido en Mérida (Yucatán) en 1579, fue un franciscano y cronista español cuya figura ha sido objeto de debate y admiración a lo largo de los siglos. Su obra más destacada, Relación de las cosas de Yucatán, escrita en 1566, no solo ha sido crucial para el conocimiento de la cultura maya, sino también para el estudio de su escritura. Landa desempeñó un papel importante en la historia de la región maya, especialmente durante su estancia en el Yucatán, donde se convirtió en una figura clave en la interacción entre la España colonial y las culturas indígenas.
Orígenes y Contexto Histórico
Diego de Landa nació en una familia noble, los Calderones, cuyo linaje se remontaba a la época medieval. Un antepasado suyo, Iván de Quirós Calderón, se había establecido en Cifuentes durante el reinado de Alfonso VIII de Castilla, lo que demuestra las raíces de su familia en la nobleza castellana. Desde joven, Landa mostró inclinación hacia la vida religiosa y en 1541 ingresó en la orden franciscana. En sus primeros años como novicio, ya solicitó ser enviado a América, un deseo que se vería cumplido en 1549, cuando fue enviado a la península de Yucatán para propagar el cristianismo entre los indígenas.
El contexto histórico de su época estuvo marcado por la expansión del Imperio español en América, donde los frailes franciscanos jugaban un papel crucial en la evangelización de los pueblos nativos. En Yucatán, el encuentro con la cultura maya representaba un desafío, ya que los españoles no solo debían lidiar con una religión y una cosmovisión completamente diferentes, sino también con una escritura jeroglífica compleja que había perdurado a lo largo de los siglos.
Logros y Contribuciones
Diego de Landa es reconocido principalmente por su labor de evangelización en el Yucatán, pero su legado trasciende más allá de su labor misionera. Fue un hombre de múltiples facetas: fue un líder religioso, un cronista y un hombre de estudios. A lo largo de su vida, Landa hizo numerosas contribuciones a la cultura maya, algunas de las cuales siguen siendo relevantes en la actualidad.
Relación de las cosas de Yucatán
Su obra más célebre es la Relación de las cosas de Yucatán, escrita en 1566, que es una de las fuentes más valiosas sobre la civilización maya. Landa describió con notable precisión la geografía, la fauna, la flora y las costumbres de los mayas, proporcionando detalles sobre su vida cotidiana, religión y organización social. Sin embargo, lo que hizo más importante a esta obra fue el esfuerzo de Landa por entender y documentar la escritura maya. Aunque el franciscano no logró descifrar todos los aspectos del sistema de escritura, su obra contribuyó significativamente a las primeras aproximaciones al desciframiento de los glifos mayas.
La Inquisición y el Proceso de Maní
Uno de los momentos más controversiales en la vida de Landa fue su participación en un proceso inquisitorial llevado a cabo en 1562, en la localidad de Maní. El caso comenzó cuando el portero del convento de Maní encontró evidencia de sacrificios rituales realizados por los indígenas, lo que llevó a Landa a ordenar la investigación. Durante este proceso, se destruyeron numerosos códices mayas y otros documentos de valor incalculable para la cultura prehispánica. Este hecho fue uno de los puntos más oscuros de la historia de la colonización española, y aunque Landa consideró que estaba cumpliendo con su deber religioso, su actuación fue vista por muchos como un acto de intolerancia religiosa.
A pesar de las críticas que surgieron tras este episodio, la obra de Landa fue reconocida por su aporte al conocimiento de los mayas. Sin embargo, la actitud de Landa hacia los indígenas, que inicialmente fue más autoritaria y moralista, cambiaría con el tiempo, sobre todo tras su regreso a América en 1573, cuando fue nombrado obispo de Yucatán.
Momentos Clave en su Carrera
A lo largo de su vida, Diego de Landa desempeñó varios cargos importantes en la orden franciscana y en la administración religiosa de Yucatán. A continuación, se destacan algunos de los momentos más relevantes de su carrera:
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1549: Landa llega a Yucatán junto con Nicolás de Albalate, donde comienza su labor evangelizadora.
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1552: Es nombrado guardián del convento de Izamal y recibe el encargo de fundar un nuevo convento en el sitio donde los indígenas rendían culto a sus dioses.
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1560: Asume el cargo de guardián del convento de Mérida, donde se gana fama de ser un hombre virtuoso y prudente.
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1561: Es nombrado provincial de la orden franciscana en Yucatán, lo que lo coloca como la máxima autoridad religiosa en la región tras la ausencia de un obispo.
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1562: Su participación en el proceso inquisitorial de Maní, en el que se destruyeron códices mayas y se persiguió a los indígenas acusados de brujería.
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1563: Landa regresa a España tras la intervención del marqués del Valle de Oaxaca, Martín Cortés, quien medió en el conflicto entre Landa y las autoridades locales.
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1572: Es nombrado obispo de Yucatán por Carlos V, aunque su actitud hacia los indígenas será más moderada a partir de este momento.
La Conversión en Defensor de los Indígenas
A su regreso a Yucatán en 1573 como obispo, Landa mostró una postura más conciliatoria con respecto a los indígenas. Ya no los veía como un pueblo a convertir por la fuerza, sino que comenzó a defender sus derechos y tratar de preservar sus costumbres, siempre que estas no estuvieran en conflicto con la fe cristiana. A lo largo de su episcopado, se ganó el respeto de muchos de los líderes locales, tanto indígenas como españoles, aunque su firmeza en cuestiones de jurisdicción religiosa lo llevó a enfrentamientos con algunos gobernadores coloniales, como el de Mérida, a quien llegó a excomulgar.
Relevancia Actual
El legado de Diego de Landa es a menudo visto bajo una luz ambigua. Por un lado, su papel en la destrucción de códices mayas durante la Inquisición ha sido fuertemente criticado, pero por otro, su obra Relación de las cosas de Yucatán sigue siendo una de las fuentes más importantes sobre la civilización maya. Su trabajo ha sido clave en la reconstrucción de la historia y la cultura de los mayas, y aunque no fue el único en interesarse por estas culturas, su influencia ha perdurado a lo largo de los siglos.
Además, su contribución al estudio de la escritura maya ha dejado una huella importante en los estudios contemporáneos. Su descripción detallada de los símbolos y su esfuerzo por comprender el sistema de escritura han servido como base para los estudios posteriores, que han permitido a los arqueólogos y lingüistas comprender mejor la compleja lengua maya.
Bibliografía
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Durbin, M. An interpretation of Bishop Diego de Landa´s Maya Alphabet. (Nueva Orleans, 1969).
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Landa, D. Relación de cosas del Yucatán. (Madrid, Historia 16, 1992).
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Shirley, P. «En el cuartocentenario de la misión de Fray Diego de Landa en América.» Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos. Tomo LXII, nº 2, 1956.
MCN Biografías, 2025. "Diego de Landa (1524-1579): El Franciscano que Desentrañó el Mundo Maya". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/landa-diego-de [consulta: 23 de febrero de 2026].
