Oliver Hazard Perry La Farge (1901-1963): El antropólogo que defendió los derechos de los pueblos indígenas de América
Oliver Hazard Perry La Farge (1901-1963): El antropólogo que defendió los derechos de los pueblos indígenas de América
Oliver Hazard Perry La Farge (1901-1963), antropólogo, escritor y defensor incansable de los pueblos indígenas de América, dejó una huella profunda tanto en el ámbito de la investigación cultural como en la vida política de su tiempo. Nacido en la ciudad de Nueva York el 19 de diciembre de 1901, La Farge dedicó gran parte de su vida a la comprensión y defensa de los pueblos originarios, sobre todo a través de su obra escrita y sus esfuerzos en favor de los derechos de los nativos americanos. En 1930, su novela Laughing Boy (1929) le valió el prestigioso Premio Pulitzer, convirtiéndolo en una figura relevante en la literatura estadounidense.
Orígenes y contexto histórico
La historia de Oliver Hazard Perry La Farge está marcada por su linaje y entorno familiar. Fue el segundo hijo de cuatro, fruto del matrimonio entre Christopher Grant, un prestigioso arquitecto neoyorquino, y Florence Bayard La Farge, descendiente del comodoro Oliver Hazard Perry, héroe destacado en batallas navales de la Guerra de 1812. El interés por la cultura india de América del Norte no solo fue una influencia paterna, sino también una semilla que creció a lo largo de su vida. Su padre, quien trabajó en el diseño de la catedral de San Juan el Divino en Nueva York, fue quien introdujo a Oliver en el fascinante mundo de las culturas nativas. Este vínculo familiar y cultural forjó su futuro como defensor de los derechos indígenas.
La Farge pasó su infancia entre la ciudad de Nueva York y la bahía de Narragansett, Rhode Island, lo que le permitió tener un contacto cercano con la naturaleza y las tradiciones que luego estudiarían y describiría en sus trabajos antropológicos. Su formación secundaria la realizó en el prestigioso instituto de Groton (Connecticut), y posteriormente estudió en la Universidad de Harvard, donde se graduó en 1924 con un grado en Antropología, completando su doctorado en 1929.
Logros y contribuciones
En su faceta como antropólogo, Oliver La Farge realizó numerosas expediciones arqueológicas que marcaron la pauta de su carrera. Su trabajo más destacado se dio en el estado de Arizona, donde estudió a los navajos, pero también realizó viajes a Centroamérica para explorar las civilizaciones indígenas de México y Guatemala. Su expedición más exitosa tuvo lugar en 1925, patrocinada por la Tulane University, junto con el danés Frans Blom. Durante esta expedición, los dos lograron identificar uno de los enclaves más importantes de la civilización olmeca, una hazaña que quedó documentada en su obra Tribes and Temples (1926).
Este libro se centraba principalmente en las antiguas culturas mesoamericanas, aunque, en un giro curioso, muchos de los hallazgos realizados fueron erróneamente atribuídos a la civilización maya. A pesar de este pequeño desliz, el trabajo de La Farge fue fundamental para el entendimiento de las culturas precolombinas de América. Sin embargo, más de un cuarto de siglo después, su labor fue criticada por el escritor Víctor Montejo, quien en su novela Las aventuras de Mr. Puttison entre los mayas (1998) parodió a La Farge, sugiriendo que detrás de su aparente amor por la cultura indígena se ocultaba un interés explotador.
A lo largo de su vida, Oliver La Farge no solo se dedicó a la investigación científica, sino también a la lucha política por los derechos de los pueblos indígenas. Fue presidente de la Association on American Indian Affairs durante un cuarto de siglo, y en 1930 asumió el liderazgo de la Eastern Association of Indian Affairs. Su esfuerzo en estos terrenos permitió algunos avances clave para los pueblos nativos, como el derecho a preservar sus unidades tribales y territoriales, además de obtener ciertas ventajas económicas que les ayudaron a adaptarse a la sociedad capitalista.
Momentos clave
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Premio Pulitzer (1930): La Farge fue galardonado con el Premio Pulitzer de narrativa por su novela Laughing Boy (1929), que narraba la vida de un joven indio navajo. Este éxito literario consolidó su carrera como escritor y le permitió alcanzar mayor visibilidad en la sociedad estadounidense.
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Expedición a Centroamérica (1925): Junto a Frans Blom, La Farge exploró y documentó la civilización olmeca, un hallazgo que enriqueció la comprensión de las culturas precolombinas.
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Presidencia de la Asociación de Asuntos Indios (1930-1955): Su rol como líder de la Asociación de Asuntos Indios Americanos le permitió abogar por los derechos de los pueblos indígenas en un momento clave de la historia de los Estados Unidos.
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Defensa del pueblo navajo: A lo largo de su vida, La Farge se mantuvo como un firme defensor de los derechos de los nativos americanos, especialmente en lo que respecta a su identidad cultural y la preservación de sus territorios.
Relevancia actual
El legado de Oliver La Farge sigue siendo relevante hoy en día, no solo en el ámbito de la literatura y la antropología, sino también en la lucha por los derechos de los pueblos indígenas. Si bien su obra literaria no volvió a alcanzar el mismo nivel de éxito que Laughing Boy, su influencia en la defensa de los derechos indígenas dejó una marca profunda. La Farge fue uno de los primeros en señalar los problemas sociales y económicos que aquejaban a los pueblos nativos, y sus esfuerzos contribuyeron a la creación de leyes y políticas que mejoraron su situación.
Además, su trabajo en la antropología y la documentación de las culturas indígenas sigue siendo un recurso valioso para estudiosos e historiadores. El hecho de que su obra fuera a menudo vista a través de una óptica idealizada de la vida indígena no le resta importancia, pues lo que más importa es su contribución al reconocimiento y la preservación de las culturas originarias.
Obras más destacadas
Oliver Hazard Perry La Farge fue un prolífico escritor, con más de veinte libros publicados en diferentes géneros, entre los cuales destacan tanto novelas como libros de ensayo. Algunas de sus obras más importantes son:
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Laughing Boy (1929) – Su primera novela, que ganó el Premio Pulitzer y se convirtió en un referente de la literatura sobre los pueblos navajos.
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Tribes and Temples (1926) – Un trabajo antropológico sobre las civilizaciones de Mesoamérica.
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The Sparks Fly Upward (1931) – Una novela que profundiza en las tensiones raciales y culturales.
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Long Pennant (1933) – Un relato que explora las complejidades de las relaciones entre los pueblos indígenas y los colonos europeos.
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The Enemy Gods (1937) – Una novela sobre los desafíos espirituales y culturales a los que se enfrentan los nativos americanos.
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All the Young Men (1935) – Una colección de relatos que analiza las luchas internas de los jóvenes en el contexto de su entorno social.
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A Pause in the Desert (1957) – Un libro que captura la vida en las regiones áridas de América, tanto desde un punto de vista antropológico como narrativo.
Conclusión
Oliver Hazard Perry La Farge fue un hombre de visión amplia, que combinó su pasión por la antropología con un profundo compromiso político hacia los pueblos indígenas. Su legado como escritor y defensor de los derechos de los pueblos nativos americanos sigue siendo de suma importancia. Aunque su vida estuvo marcada por dificultades económicas y la lucha constante por sus ideales, la figura de La Farge representa un modelo de dedicación y respeto hacia las culturas indígenas de América, que, aún hoy, sigue inspirando a nuevas generaciones a seguir su ejemplo.
MCN Biografías, 2025. "Oliver Hazard Perry La Farge (1901-1963): El antropólogo que defendió los derechos de los pueblos indígenas de América". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/la-farge-oliver-hazard-perry [consulta: 9 de febrero de 2026].
