Noé Jitrik (1928-2022): La Lúcida Mirada Crítica de un Intelectual Argentino

Contexto histórico y social de Córdoba en 1928

Noé Jitrik nació en la ciudad de Córdoba, Argentina, en 1928, en una época marcada por tensiones políticas y sociales que definirían el destino del país. A finales de la década de 1920, Argentina vivía en un clima de estabilidad relativa después de los años tumultuosos que trajeron consigo las sucesivas dictaduras militares. Sin embargo, la sociedad aún estaba profundamente polarizada y el país se encontraba en un proceso de transición hacia una era de reformas sociales y políticas que culminarían con la Revolución de 1930.

Córdoba, como gran centro educativo y cultural de la región, jugaba un papel esencial en la configuración de los ideales intelectuales de la época. La Universidad Nacional de Córdoba, una de las más antiguas y prestigiosas de América Latina, era un hervidero de ideas políticas y filosóficas, un punto de encuentro entre los movimientos de izquierda y los sectores más conservadores. En este contexto, Jitrik creció inmerso en un ambiente que promovía la reflexión crítica y el debate intelectual, lo cual marcaría profundamente su visión de la literatura y la política.

Orígenes familiares y clase social

La familia de Noé Jitrik provenía de una clase media acomodada, en una sociedad donde las distinciones sociales y económicas eran palpables. Aunque la familia Jitrik no formaba parte de las élites tradicionales, su entorno familiar le permitió acceder a una educación superior y a la posibilidad de cultivarse en diversas áreas del conocimiento. Esto le otorgó a Noé una sólida base intelectual que lo impulsó a involucrarse desde joven en el ámbito literario y académico.

El contexto familiar de Jitrik también le brindó una apreciación por la cultura, el arte y el pensamiento crítico, valores que más tarde se traducirían en sus propios escritos y ensayos. A pesar de las limitaciones de su clase social, la familia fue un pilar fundamental en el desarrollo de su inclinación por las humanidades.

Influencia temprana y vocación humanística

Desde su adolescencia, Noé Jitrik mostró una profunda inclinación por las ciencias sociales y las humanidades. Su interés por la literatura y la historia fue una constante en su vida, y su curiosidad intelectual lo llevó a iniciar estudios en su ciudad natal. La influencia de su entorno cercano, lleno de ideas reformistas y progresistas, le permitió forjar una visión crítica desde temprana edad.

La vocación humanística de Jitrik fue alimentada por la situación política de Argentina, que en aquellos años vivía bajo la sombra del «fraude patriótico», un sistema electoral corrupto y represivo que limitaba la participación política real de las clases populares. Este contexto influyó decisivamente en su comprensión de la literatura no solo como arte, sino como un reflejo de los conflictos sociales y políticos de su tiempo.

Formación académica y primeros pasos en la literatura

Noé Jitrik comenzó su formación académica en Córdoba, donde asistió a la Universidad Nacional de Córdoba, destacándose desde joven por su compromiso intelectual y su visión crítica de la realidad argentina. Sin embargo, fue en Buenos Aires donde se consolidó como escritor y pensador. En la capital argentina, Jitrik se integró en los círculos literarios más relevantes de la época, entablando contacto con destacados escritores y críticos, y destacándose rápidamente por su lucidez y su visión renovadora.

En Buenos Aires, fue recibido en el círculo de Contorno, una de las revistas literarias más influyentes de la década de 1950. La revista Contorno fue fundada en 1953 por Ismael Viñas, y se convirtió en el principal vehículo de expresión de un grupo de jóvenes escritores que, en su mayoría, provenían de sectores universitarios. En Contorno, Jitrik encontró un espacio para cuestionar la tradición literaria argentina y plantear una mirada crítica sobre la historia y la política del país.

Primeros intereses y talentos literarios

Los primeros textos de Jitrik fueron publicados en revistas culturales de Buenos Aires, donde ya se vislumbraban sus preocupaciones literarias y filosóficas. Su participación en Contorno le permitió consolidarse como uno de los principales miembros de este grupo intelectual. Lo que comenzó como una serie de escritos poéticos se transformó rápidamente en una producción crítica que vinculaba la literatura con la realidad social y política.

Durante su participación en Contorno, Jitrik se unió a otros escritores y pensadores jóvenes que, como él, buscaban una ruptura con las tradiciones literarias establecidas en Argentina. Junto a figuras como Ismael Viñas, David Viñas, Adolfo Prieto y Oscar Masotta, Jitrik se dedicó a revisar los textos de autores consagrados, proponiendo una nueva mirada que ponía en primer plano la dimensión social y política de la literatura. De hecho, una de sus primeras intervenciones críticas fue en torno a la obra de Roberto Arlt, un autor que fue reivindicado como uno de los grandes precursores de la literatura argentina moderna.

En sus primeros trabajos, Jitrik se dedicó a explorar las obras de grandes escritores argentinos como Horacio Quiroga, Macedonio Fernández y Leopoldo Lugones, pero siempre desde una perspectiva crítica que vinculaba la creación literaria con los procesos sociales y políticos. A través de esta metodología crítica, Jitrik empezó a construir una teoría literaria que subrayaba el carácter político de la literatura, una visión que fue influyente en la crítica literaria argentina del siglo XX.

Este periodo de formación y sus primeras publicaciones marcarían el inicio de una carrera literaria que, a lo largo de las siguientes décadas, haría de Jitrik uno de los más influyentes intelectuales argentinos, no solo por su obra creativa, sino también por su capacidad para conectar la literatura con las complejidades sociales y políticas de su tiempo.

El auge literario y su contribución crítica

Desarrollo de su carrera literaria

A medida que avanzaba la década de 1950, Noé Jitrik consolidaba su figura como uno de los escritores y críticos más destacados de Argentina. Si bien su actividad en Contorno marcó un primer hito en su carrera, fue en las décadas siguientes cuando su influencia alcanzó una mayor amplitud, no solo en la literatura argentina, sino también en la crítica literaria y en la reflexión intelectual sobre el papel de la literatura en la sociedad.

Su obra, tanto poética como crítica, ha sido celebrada por su profundidad y por su capacidad de abarcar diferentes campos del conocimiento, sin perder nunca de vista la función social de la literatura. A lo largo de su carrera, Jitrik cultivó una escritura que no solo abordaba cuestiones estéticas, sino que también ponía en discusión las relaciones entre la literatura, la política y la historia. Entre sus libros más destacados se encuentran Addio a la mamma (1967), un poemario que fue premiado con el prestigioso Premio Casa de las Américas, y El Ochenta y su mundo (1968), en el que hace una revisión crítica de uno de los períodos más complejos de la historia argentina.

Noé Jitrik no solo fue un escritor prolífico, sino también un ensayista agudo que abordó una amplia variedad de temas, desde la literatura de su país hasta la historia política argentina. Su crítica literaria, en especial, se caracterizó por su enfoque marxista, que afirmaba que la literatura no podía ser entendida sin considerar las tensiones políticas, sociales y económicas que la generaban. Jitrik comprendió que la literatura no es una creación aislada, sino que es parte del mismo proceso de cambio social y político que afecta a cualquier sociedad.

Su rol en el grupo Contorno y su enfoque revisionista

Uno de los momentos más significativos en la vida intelectual de Jitrik fue su participación en el grupo Contorno. Fundada en 1953, Contorno se convirtió en un espacio de crítica literaria y política que, al igual que otros movimientos de la época, buscaba revisar la tradición literaria argentina. En el caso de Jitrik y sus compañeros de Contorno, su principal objetivo era hacer un análisis crítico del canon literario argentino, desafiando los consensos tradicionales y abriendo paso a una visión más inclusiva y plural.

El grupo se caracterizó por su posición «parricida», un término que aludía a su actitud de ruptura con las figuras literarias dominantes en Argentina, como los grandes escritores del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, entre ellos Jorge Luis Borges y Eduardo Mallea. En su lugar, reivindicaron a autores menos valorados por la crítica oficial, como Roberto Arlt y Ezequiel Martínez Estrada, a quienes consideraban figuras clave para entender la historia y la literatura argentinas desde una perspectiva crítica.

El papel de Jitrik en este proyecto fue fundamental. A través de sus ensayos y artículos, ayudó a sentar las bases para una comprensión de la literatura como un reflejo de las contradicciones sociales y políticas. Su crítica también implicaba un revisionismo de los autores clásicos, no solo desde una perspectiva estética, sino también desde la óptica de la historia social y política del país. Jitrik y su grupo afirmaron que la literatura debía ser entendida como una manifestación de los conflictos de la época, reflejando las luchas políticas y las tensiones sociales.

La crítica política y social de Jitrik

A lo largo de su carrera, Jitrik defendió la idea de que la literatura no podía analizarse de manera aislada, sin tener en cuenta el contexto histórico y político en el que se producía. Su enfoque crítico era radicalmente marxista, pues entendía la literatura como un reflejo de las condiciones materiales de la sociedad. Por esta razón, su obra crítica fue un elemento clave para el desarrollo de la crítica literaria argentina en el siglo XX.

Jitrik aplicó este enfoque marxista a la obra de autores clásicos de la literatura argentina, como Horacio Quiroga, Leopoldo Lugones y Macedonio Fernández. A través de sus ensayos, Jitrik demostró cómo las obras de estos autores no podían ser entendidas sin considerar las circunstancias políticas y sociales de su tiempo. Este análisis le permitió hacer una revisión profunda de la tradición literaria argentina, colocando el análisis político en el centro de la crítica literaria.

Al mismo tiempo, Jitrik también fue muy crítico con aquellos escritores que, en su opinión, se mantenían al margen de los problemas políticos y sociales de la Argentina. Su crítica a Jorge Luis Borges, por ejemplo, fue particularmente contundente. Para Jitrik, Borges representaba una literatura cerrada en sí misma, distante de los problemas reales de la sociedad argentina. Este enfoque crítico lo colocó en oposición con las figuras literarias más tradicionales, quienes, en su opinión, mantenían una visión elitista y descontextualizada de la literatura.

Contorno y el análisis político de la literatura argentina

La revista Contorno no solo se dedicó a la crítica literaria, sino que también se convirtió en un importante foro de debate político. Durante la década de 1950, Argentina vivió momentos de gran agitación política, especialmente después del golpe de estado de 1955 que derrocó al gobierno de Juan Domingo Perón. Este evento cambió la dirección de la crítica literaria argentina, y Jitrik, al igual que muchos de sus compañeros de Contorno, se volcó a analizar la relación entre la literatura y la política de una manera más explícita.

A partir de ese momento, la revista se convirtió en un espacio de reflexión sobre los conflictos sociales y políticos de la Argentina, y Jitrik fue uno de los principales intelectuales que abordó estas cuestiones. Su postura marxista y su interés por la historia lo llevaron a concebir la literatura como un medio para comprender los cambios políticos y sociales, y a afirmar que la crítica literaria debía ser también una forma de intervención política.

De esta manera, Contorno jugó un papel clave en la reconfiguración del pensamiento crítico en la Argentina. La revista no solo desafiaba los valores establecidos de la crítica literaria, sino que también cuestionaba las estructuras políticas y sociales que definían el orden nacional. La crítica de Jitrik y sus compañeros de Contorno no solo revisaba el canon literario, sino que también cuestionaba las formas de poder que gobernaban la sociedad argentina.

Madurez, exilio y legado duradero

Exilio y producción en México

A principios de la década de 1970, el contexto político en Argentina se volvió cada vez más opresivo. La situación del país se deterioraba bajo la creciente violencia política y la represión de la dictadura militar, que culminaría con el golpe de estado de 1976. En 1974, Noé Jitrik, debido a su postura política y su crítica constante al régimen, se vio obligado a abandonar su país y buscar refugio en México. Este exilio no solo significó una separación física de su tierra natal, sino también un punto de inflexión en su vida y en su producción literaria y crítica.

Durante los trece años que vivió en México (1974-1987), Jitrik continuó desarrollando su obra, explorando temas relacionados con la literatura argentina y latinoamericana, y con la crítica literaria como herramienta de intervención política. En México, Jitrik no solo se dedicó a la creación literaria, sino que también profundizó en su visión de la literatura como un producto de las circunstancias sociales y políticas. Su pensamiento maduró y se completó con la publicación de obras como Las contradicciones del modernismo (1978), donde analiza los elementos de la tradición literaria moderna en Latinoamérica, y La memoria compartida (1982), un estudio sobre las tensiones entre el pasado y el presente en la literatura y cultura hispanoamericana.

A lo largo de su exilio, Jitrik también reflexionó sobre el papel de la literatura en el proceso de construcción de identidad en América Latina. Esta reflexión fue clave para su desarrollo intelectual, pues comprendió que la literatura de la región no solo debía ser entendida como un hecho estético, sino también como un instrumento crucial en la lucha contra la opresión política y cultural.

Regreso a la Argentina y consolidación de su legado

A finales de los años ochenta, tras la caída de la dictadura militar y el regreso de la democracia en Argentina, Noé Jitrik pudo regresar a su país. Este regreso fue recibido con una gran admiración, pues Jitrik se había consolidado como uno de los intelectuales más destacados de la literatura y la crítica argentina. En el contexto de la transición democrática, su obra se convirtió en un referente para comprender no solo la literatura, sino también los procesos históricos y políticos que habían marcado a Argentina en las últimas décadas.

Una vez de regreso, Jitrik se dedicó a la docencia universitaria, compartiendo sus vastos conocimientos con nuevas generaciones de estudiantes e intelectuales. Su regreso marcó el inicio de una nueva etapa en su vida, en la que continuó escribiendo y publicando obras tanto literarias como críticas. Entre sus libros de esta etapa destacan Cuando leer es hacer (1987), Temas de teoría (1987) y La vibración del presente (1987), en los que vuelve a abordar los problemas de la literatura contemporánea, el papel del lector y las interacciones entre la crítica literaria y la política.

El regreso de Jitrik también significó un reencuentro con los debates sobre el rol de la literatura en la construcción de la memoria histórica de la nación. Durante los años del exilio, y aún después de su retorno, su pensamiento se mantuvo profundamente marcado por la idea de que la literatura debía ser entendida como un componente vital de la praxis social y política. Su obra siempre se centró en el análisis de las estructuras de poder y en cómo la literatura podía iluminar las contradicciones del presente.

Reflexión sobre su legado literario y crítico

Noé Jitrik, a lo largo de su prolífica carrera, dejó una marca indeleble en la crítica literaria y en la literatura argentina en general. Su enfoque marxista y su defensa de una literatura crítica que dialoga con las tensiones políticas y sociales de su tiempo hicieron de él una figura central en la reflexión intelectual de la segunda mitad del siglo XX. Jitrik no solo reconfiguró la manera en que se entendía la literatura en su país, sino que también influyó en el campo de la crítica literaria a nivel internacional, especialmente en América Latina.

En su obra Producción literaria y producción social (1975), Jitrik acuñó el concepto de «trabajo crítico», una noción que subrayaba la importancia de la crítica como un acto político y social. Según Jitrik, el crítico literario debía entender la obra como un producto directamente relacionado con las condiciones sociales, económicas y políticas del momento histórico en que fue creada. Esta visión permitió a Jitrik ofrecer una reinterpretación radical de la literatura argentina, que ya no podía ser vista como un ejercicio estético aislado, sino como un reflejo de las luchas sociales y políticas que definían la vida de los argentinos.

Su legado perdura no solo en sus libros y ensayos, sino también en la influencia que tuvo sobre generaciones de escritores, críticos y estudiantes que lo consideraron un modelo a seguir. Su insistencia en que la literatura debe ser entendida en su contexto histórico y social sigue siendo una piedra angular de la crítica literaria argentina contemporánea. Además, su trabajo sobre autores como Roberto Arlt, Horacio Quiroga y Leopoldo Lugones sigue siendo una referencia indispensable para entender los matices de la literatura argentina.

Jitrik también fue un defensor incansable de la importancia de la memoria histórica, particularmente en un país como Argentina, donde las cicatrices de la dictadura y la represión política aún perduran. A través de su obra, no solo cuestionó la literatura, sino también las estructuras de poder que, a menudo, intentan silenciar las voces disidentes. En este sentido, su trabajo no solo puede considerarse una crítica literaria, sino también un acto de resistencia intelectual.

Al mirar atrás, el legado de Noé Jitrik se revela como una contribución crucial a la comprensión de la literatura como un fenómeno social y político. En una Argentina que vivió períodos de gran agitación y transformación, Jitrik fue un observador agudo y un pensador que supo ofrecer respuestas a las preguntas más urgentes de su tiempo, desafiando convenciones y proponiendo nuevas formas de leer y entender la literatura.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Noé Jitrik (1928-2022): La Lúcida Mirada Crítica de un Intelectual Argentino". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/jitrik-noe [consulta: 21 de febrero de 2026].