Jacobo III, el Pretendiente (1688-1766). El último rey de los Estuardo que luchó por recuperar el trono
Jacobo III, conocido también como el Pretendiente, es una figura histórica cuyo nombre está vinculado a una serie de intentos fallidos por recuperar el trono británico para la dinastía de los Estuardo. Hijo de Jacobo II, su vida estuvo marcada por el exilio, las luchas por la restauración monárquica y los conflictos religiosos que dominaron la Europa del siglo XVIII. Su legado, aunque no culminó en un retorno exitoso al poder, dejó una huella perdurable en la historia de Gran Bretaña, Escocia y Europa en general.
Orígenes y contexto histórico
Jacobo III nació el 20 de junio de 1688 en el Palacio de St. James, Londres, como el primer hijo varón de Jacobo II de Inglaterra. Su padre, Jacobo II, quien fue depuesto durante la Revolución Gloriosa de 1688, había sido el último monarca católico de Inglaterra. La caída de su reinado y la posterior ascensión de Guillermo III y María II marcaron el fin de una era y el inicio de un período de inestabilidad para la familia Estuardo. A pesar de la adversidad, Jacobo III fue reconocido como rey por varios países europeos tras la muerte de su padre en 1701.
La situación política de Inglaterra e Irlanda en ese entonces era delicada. La Revolución Gloriosa había establecido una monarquía protestante, lo que desencadenó un fervor anticatólico en las islas británicas. Sin embargo, la familia Estuardo, en particular Jacobo III, se mantuvo firme en sus pretensiones al trono, a pesar de las crecientes dificultades.
Logros y contribuciones
Jacobo III, aunque no consiguió reinar, desempeñó un papel clave en la historia de la monarquía británica al liderar los esfuerzos para recuperar el trono de los Estuardo. Fue respaldado por varios países, entre ellos Francia, España y el Papado, quienes le brindaron apoyo tanto militar como diplomático. Estos esfuerzos no fueron en vano, ya que el apoyo de estos reinos significaba que la causa de Jacobo no estaba completamente perdida, aunque los intentos de restauración siempre estuvieron rodeados de fracasos.
Reconocimiento y primer intento
Tras la muerte de su padre en 1701, Jacobo III fue reconocido como rey de Inglaterra e Irlanda por los monarcas de Francia, España y el Papa. La atención internacional que se le dio a su causa dejó claro que su reclamo no fue percibido como un asunto menor. Sin embargo, las dificultades políticas internas en Gran Bretaña y la fuerte oposición de los protestantes británicos a la familia Estuardo hicieron que su reclamación fuera prácticamente inviable.
En 1708, con el respaldo francés, Jacobo intentó desembarcar en Escocia para recuperar el trono. La escuadra naval francesa que había sido enviada sufrió una desastrosa derrota a manos de la flota inglesa, lo que obligó a Jacobo a exiliarse en Francia, bajo la protección de Luis XIV. Este fracaso marcó un comienzo lleno de desafíos para el Pretendiente, que a pesar de la derrota no perdió sus aspiraciones.
Negociaciones fallidas
A lo largo de su vida, Jacobo III intentó negociar con la reina Ana, la monarca del Reino Unido, en un intento por obtener el reconocimiento de sus derechos al trono. Sin embargo, las conversaciones no fructificaron, ya que Jacobo se negó a renunciar a sus creencias católicas, algo que le habría permitido asegurar el apoyo de los protestantes en Inglaterra. Esta negativa fue un obstáculo insalvable, ya que la monarquía británica en ese momento estaba completamente dominada por la corriente protestante.
A la muerte de la reina Ana en 1714, el trono fue ocupado por Jorge I de Hannover, lo que desplazó aún más a Jacobo III y profundizó la división entre los católicos y protestantes de las islas. A pesar de esto, los seguidores de Jacobo no cesaron en su empeño de restaurarlo en el trono.
Momentos clave
1715 – El Levantamiento Jacobita:
Tras la subida de Jorge I al trono, los partidarios de Jacobo III, conocidos como jacobitas, iniciaron una revuelta en Escocia. Aunque Jacobo III no participó directamente en este levantamiento, el conde de Mar lideró la expedición en su nombre. La falta de apoyo popular y la superioridad del ejército inglés hicieron que este intento también fracasara.
1745 – La última rebelión jacobita:
El intento más famoso de Jacobo III por recuperar el trono ocurrió en 1745, cuando su hijo, Carlos Eduardo (mejor conocido como «Bonnie Prince Charlie»), emprendió una invasión de Escocia. A pesar de algunos éxitos iniciales, el levantamiento terminó con la decisiva derrota en la Batalla de Culloden en 1746. Esta derrota marcó el fin de las aspiraciones jacobitas, ya que no hubo más intentos significativos de restauración.
Relevancia actual
La figura de Jacobo III, aunque no logró recuperar el trono, sigue siendo significativa en la historia de las monarquías británicas y en la memoria de Escocia. Su vida representa un periodo de intensas luchas políticas y religiosas, y su fracaso para restaurar la dinastía Estuardo tuvo repercusiones profundas en la historia de las Islas Británicas.
Además, Jacobo III y sus descendientes, como su hijo Carlos Eduardo, continúan siendo figuras de referencia en el movimiento jacobita, que reivindicó los derechos dinásticos de los Estuardo durante siglos. La figura de «Bonnie Prince Charlie» sigue siendo celebrada en algunos sectores de Escocia, y el legado de Jacobo III ha sido objeto de numerosas obras literarias, musicales y cinematográficas.
A pesar de la derrota, su historia sigue fascinando a los historiadores y aficionados, quienes se interesan por los complejos eventos políticos de su tiempo, marcados por la confrontación entre el catolicismo y el protestantismo, así como por la lucha por el poder en una monarquía que se modernizaba rápidamente.
Matrimonio y descendencia
Jacobo III contrajo matrimonio con María Clementina Sobiesca, una princesa polaca, con quien tuvo dos hijos: Carlos Eduardo, quien intentó restaurar la dinastía Estuardo en varias ocasiones, y Enrique, quien más tarde sería nombrado cardenal de York. La descendencia de Jacobo III, aunque no logró recuperar el trono británico, continuó jugando un papel simbólico importante en la historia de los movimientos jacobitas.
Conclusión
Jacobo III es una de las figuras más fascinantes y trágicas de la historia británica. A pesar de su nobleza y sus esfuerzos por restaurar la dinastía Estuardo, la historia de sus fracasos y exilios refleja las tensiones políticas, religiosas y dinásticas de su tiempo. Su lucha, aunque infructuosa, marcó un periodo decisivo en la historia de Inglaterra, Escocia y Europa.
MCN Biografías, 2025. "Jacobo III, el Pretendiente (1688-1766). El último rey de los Estuardo que luchó por recuperar el trono". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/jacobo-iii-el-pretendiente [consulta: 4 de febrero de 2026].
