Bernardo de Iriarte (1735-1814): Un impulsor de la Ilustración Española en el ámbito literario y administrativo

Bernardo de Iriarte (1735-1814), sobrino del ilustre Juan de Iriarte y hermano mayor del destacado fabulista y dramaturgo Tomás de Iriarte, es un personaje clave en el contexto de la Ilustración española. Su legado no se destaca tanto por su producción literaria propia, sino por su papel organizativo, ideológico y administrativo, que fue esencial en la época del conde de Aranda, un gran impulsor de las ideas ilustradas en España. Iriarte fue una figura relevante dentro de los círculos literarios y políticos de la época, desempeñando funciones de liderazgo en la administración pública y promoviendo reformas culturales y teatrales que dejaron huella en el ámbito español.

Orígenes y contexto histórico

Bernardo de Iriarte nació en 1735 en La Orotava, Tenerife, una localidad de las Islas Canarias. Criado en un ambiente familiar estrechamente ligado a la cultura y la política, su tío Juan de Iriarte fue una figura fundamental dentro de los círculos ilustrados. Juan de Iriarte, quien se desempeñó como secretario de la Real Academia Española y fue uno de los grandes impulsos del movimiento ilustrado en España, influyó decisivamente en la formación intelectual de Bernardo, quien también compartió la pasión por la reforma y el progreso en las artes y la cultura.

El ambiente de efervescencia intelectual y las ideas iluminadoras que tomaron fuerza en Europa durante el siglo XVIII marcaron profundamente la vida de Bernardo. El auge de la Ilustración española, liderada por pensadores y figuras clave como el conde de Aranda, buscaba la transformación de la sociedad a través de la educación, la ciencia y las artes, elementos que se reflejarían en los roles desempeñados por Iriarte en la administración y en su enfoque organizativo de la literatura y las artes en general.

Logros y contribuciones

A lo largo de su vida, Bernardo de Iriarte ocupó varios cargos administrativos que fueron clave en el avance de la Ilustración en España. Uno de los roles más relevantes que desempeñó fue el de Secretario de Estado, que representaba un puesto cercano al actual Ministerio del Interior. Además, su presencia en el Consejo de Indias y su trabajo al frente de la Compañía de Filipinas mostraron su capacidad de influir en las políticas coloniales y en el desarrollo económico del imperio español.

No obstante, desde el punto de vista literario, uno de los aspectos más destacados de su carrera fue su nombramiento como director de los teatros de los Reales Sitios. En este cargo, Iriarte se destacó por su enfoque reformista y su dedicación al perfeccionamiento de las artes teatrales. Fue el encargado de realizar una exhaustiva selección de comedias del siglo XVII, que, refundidas, podrían ser representadas en los teatros de la corte. Además, ideó una serie de instrucciones para el correcto funcionamiento de los teatros, dirigidas al comisario-corrector de dramas, José Manuel de Ayala. Estos documentos no solo eran un conjunto de pautas organizativas, sino que abordaban la importancia de la calidad literaria y moral del teatro.

Iriarte fue un firme defensor del realismo en el escenario, abogando por una representación natural y auténtica, alejada del histrionismo tan común en los cómicos de la época. Además, tuvo una notable influencia en la consolidación de la cuarta pared, concepto que marcaría una evolución significativa en el teatro europeo en el siglo XIX. A través de sus propuestas, los actores deberían establecer una barrera invisible entre ellos y el público, una idea que revolucionaría el modo de entender y realizar las representaciones teatrales en Europa.

En 1765, Iriarte también se encargó de la traducción de la obra Tancredo de Metastasio, como parte de una serie de traducciones de obras extranjeras encargadas para los teatros de los Reales Sitios. Aunque su adaptación no fue estrictamente literaria, este esfuerzo demuestra su interés por llevar las grandes obras europeas a la escena española, adaptándolas a los gustos y expectativas del público local.

Momentos clave

  • Nombramiento como Director de los Teatros de los Reales Sitios (1784): Este puesto fue crucial en el desarrollo de la escena teatral de la corte española y en la promoción de un teatro más naturalista y serio.

  • Redacción de las Instrucciones para los Teatros de los Reales Sitios (1786): Las instrucciones redactadas por Iriarte son un testimonio valioso de su enfoque reformista en la organización y funcionamiento de los teatros, y reflejan sus preocupaciones por la moral y la calidad de las representaciones.

  • La traducción de Tancredo (1765): A través de esta traducción de una obra de Metastasio, Iriarte se adentró en el mundo de las adaptaciones teatrales, una de sus grandes contribuciones a la vida cultural de la época.

  • Correspondencia con figuras destacadas: Iriarte mantuvo una correspondencia con figuras intelectuales y culturales de la época, como Jovellanos, Peñaflorida y Meléndez Valdés. Además, la relación con Goya, quien lo retrató, resalta la conexión entre el arte literario y visual durante la Ilustración española.

Relevancia actual

Aunque la figura de Bernardo de Iriarte no ha recibido la misma atención que la de otros intelectuales de la Ilustración española, su contribución a la reforma del teatro y su influencia en la organización cultural de la corte española son aspectos de gran importancia para entender los cambios que transformaron la escena cultural de la época. Su interés por un teatro realista, ajeno a la exageración y los excesos, anticipó movimientos posteriores que se consolidarían en el siglo XIX, convirtiéndolo en una figura precursora de la modernidad teatral.

Su obra y sus aportes dentro del contexto administrativo también reflejan el esfuerzo de los ilustrados por modernizar las estructuras del poder en España, aunque, como ocurre con otros personajes de la época, sus ideales no fueron plenamente alcanzados en su vida. La derrota de los ideales ilustrados con la llegada de la Guerra de Independencia española (1808-1814) y la posterior influencia de las ideas conservadoras marcan un contraste significativo con la lucha que Iriarte y otros ilustrados defendieron.

El impacto de su obra en la literatura y el teatro español no debe subestimarse. Su enfoque innovador en la representación de los dramas, su defensa del teatro moral y naturalista, y su dedicación a la organización administrativa de los teatros reales posicionan a Iriarte como una figura clave en la historia cultural española.

Algunos de sus logros destacados incluyen:

  • Dirección de los Teatros de los Reales Sitios

  • Redacción de instrucciones para la mejora del teatro cortesano

  • Traducción de obras extranjeras, como Tancredo de Metastasio

  • Defensa del teatro realista y naturalista

  • Correspondencia con figuras ilustres de la Ilustración española y europea

Bibliografía

COTARELO Y MORI, Emilio: Iriarte y su época, Madrid, Sucesores de Rivadeneyra, 1897.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Bernardo de Iriarte (1735-1814): Un impulsor de la Ilustración Española en el ámbito literario y administrativo". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/iriarte-bernardo-de [consulta: 26 de marzo de 2026].