Hong Xiu Quang (1814-1864). El líder de la Rebelión Taiping que desafió a China
Hong Xiu Quang, nacido el 1 de enero de 1814 en la provincia de Guangdong y fallecido el 1 de junio de 1864 en Nankín, fue un revolucionario chino que dejó una huella profunda en la historia de China. Su vida y sus acciones, marcadas por su visión religiosa y política, estuvieron centradas en un propósito divino: liberar a China de lo que él consideraba una era de maldad y caos. Con su liderazgo, Hong desencadenó la Rebelión Taiping, uno de los conflictos más mortales de la historia de China, que terminó con millones de muertos y que tuvo efectos de largo alcance en la estructura política y social del país.
Orígenes y contexto histórico
Hong Xiu Quang nació en una familia de la etnia Hakka, que había llegado a la provincia de Guangdong desde el norte de China. Su familia era empobrecida, pero desde temprana edad, Hong demostró una inteligencia destacada, lo que impulsó a la comunidad local a reunir dinero para financiar su educación. La aspiración de Hong era convertirse en funcionario civil, siguiendo una tradición muy arraigada en China, donde la administración pública estaba repleta de oportunidades para aquellos que pasaban los exámenes imperiales. A lo largo de su juventud, intentó repetidamente aprobar estos exámenes, pero en todas sus intentos, fracasó.
En 1827, viajó a Cantón para rendir el examen, pero fue suspendido. A pesar de los reveses, continuó intentando obtener un puesto en la burocracia estatal. En 1832 y 1837, volvió a fracasar. Tras el fracaso de este último examen, Hong sufrió un colapso físico y mental, del que estuvo inconsciente durante varios días. Fue entonces cuando experimentó una visión trascendental que cambiaría el curso de su vida.
La visión divina y la conversión al cristianismo
Durante sus delirios, Hong tuvo una visión en la que se encontraba en presencia de un hombre anciano con una barba dorada, quien le reveló que el mundo estaba lleno de diablos y que debía luchar contra el mal. Este ser le entregó una espada para que pudiera cumplir con su misión. A partir de esa experiencia, Hong se convenció de que él mismo era el «segundo hijo de Dios», una figura divina destinada a salvar a la humanidad, específicamente a China. En busca de una justificación teológica para su revelación, Hong encontró un libro cristiano escrito por un misionero en una de sus visitas a Cantón, lo que lo llevó a la conversión al cristianismo.
Hong se bautizó a sí mismo y comenzó a propagar su creencia entre sus seguidores. Convencido de su misión divina, encontró en su alumno Feng Yün-shan un fiel seguidor. En 1844, fue expulsado de su escuela por destruir las tablas de Confucio, símbolo de la autoridad del pensamiento tradicional chino. Tras su expulsión, Hong y Feng se trasladaron a las provincias vecinas para continuar con su predicación.
Fundación de la rebelión Taiping
En 1847, Hong viajó a estudiar con un misionero americano, I. J. Roberts, quien le enseñó los principios básicos del cristianismo. Regresó a China con sus discípulos y comenzó a planear una rebelión, respaldada por el descontento generalizado de los campesinos y el desmoronamiento del poder de la dinastía Qing. En 1850, dio inicio a la Rebelión Taiping, que se vio favorecida por la crisis económica y la opresión que vivían millones de personas en China.
El 1 de enero de 1851, Hong proclamó la fundación del «Reino Celestial de la Gran Paz» (Taiping Tianguo), donde se atribuyó el título de «Rey Celestial». A partir de ahí, su ejército comenzó a crecer rápidamente, llegando a contar con un millón de personas en sus filas. Hong estableció un régimen teocrático donde ejercía el poder absoluto, basándose en las revelaciones que había recibido. En su gobierno, se prohibieron prácticas como el consumo de opio, el juego y la prostitución, que consideraba manifestaciones del mal. Además, se promovió la igualdad entre hombres y mujeres, aunque con la peculiar restricción de que las relaciones sexuales estaban prohibidas, excepto para los líderes de la rebelión, quienes mantenían harenes.
A lo largo de los años siguientes, la rebelión fue avanzando, y Hong se consolidó como un líder religioso y político de gran influencia. En 1853, sus fuerzas capturaron la ciudad de Nankín, la cual Hong renombró como «Tianjin» o «Capital Celestial», convirtiéndola en su sede de gobierno.
Momentos clave de la rebelión Taiping
-
Proclamación del Reino Celestial (1851): Hong se autoproclamó Rey Celestial y fundó el Reino Celestial de la Gran Paz, desafiando la autoridad de la dinastía Qing.
-
Toma de Nankín (1853): La captura de Nankín fue un hito importante para la rebelión, ya que la ciudad se convirtió en la nueva capital del movimiento.
-
Conflictos internos y rivalidades: La creciente rivalidad dentro de los líderes de la rebelión, especialmente con figuras como Yang Xiuquing, socavó la unidad de los Taiping, llevando a la ejecución de varios líderes.
-
Sitio de Nankín (1864): Después de años de lucha, las fuerzas imperiales rodearon Nankín. Hong, incapaz de recibir ayuda divina, se suicidó el 1 de junio de 1864, lo que marcó el colapso definitivo de la rebelión.
Relevancia actual
A pesar de la derrota de la rebelión Taiping y la muerte de Hong Xiu Quang, su legado sigue siendo relevante en la historia de China. La Rebelión Taiping fue una de las más grandes en la historia mundial en términos de número de víctimas y una de las más significativas en el contexto de la historia moderna de China. Hong Xiu Quang es recordado como un líder carismático y un hombre de profunda fe religiosa, cuya visión del cristianismo y su afán por transformar la sociedad china resultaron en un conflicto de enormes proporciones.
Su rebelión dejó una marca indeleble en la historia de China, ya que mostró las tensiones entre las antiguas estructuras del poder y los nuevos movimientos religiosos y sociales. Además, la brutalidad y los millones de muertos que se produjeron durante la rebelión contribuyeron a la erosión de la autoridad de la dinastía Qing, la cual se debilitó aún más en las décadas siguientes, lo que preparó el terreno para las reformas y cambios radicales que se producirían en los últimos años del siglo XIX y principios del XX.
Aunque muchos consideran la figura de Hong Xiu Quang como una mezcla de misticismo y radicalismo, su historia refleja las luchas internas de China ante las presiones externas e internas, así como el despertar de nuevas ideologías en la sociedad china.
El pensamiento y la influencia de Hong Xiu Quang también pueden ser entendidos en el contexto de las críticas al sistema tradicional chino. Su desafío directo a las enseñanzas de Confucio y otras figuras de autoridad intelectual y religiosa fue uno de los aspectos más subversivos de su movimiento, cuyas implicaciones llegaron mucho más allá de su propia vida.
Bibliografía
HAMBERG, T.: The visions of Hang-Sio-Tshen and the origin of the Insurrection Kwang-Si, Pekín, 1935.
SSU-YU, T.: The History of the Taiping Rebellion, Pekín, 1966.
MICHAEL, F.: The Taiping Rebellion, Londres, 1966.
MCN Biografías, 2025. "Hong Xiu Quang (1814-1864). El líder de la Rebelión Taiping que desafió a China". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/hong-xiu-quang [consulta: 26 de febrero de 2026].
