Herrero Vázquez, Policarpo (1843-1929): El empresario asturiano que transformó el sector bancario y minero
Policarpo Herrero Vázquez, nacido el 11 de enero de 1843 en Villafranca del Bierzo (León), es uno de los personajes más destacados de la historia empresarial española del siglo XIX y principios del XX. Su legado, que abarca múltiples sectores, desde la minería hasta la banca y la industria, marcó un antes y un después en el panorama económico de su tiempo. A lo largo de su vida, Herrero consolidó una red de empresas que no solo jugaron un papel crucial en el desarrollo de la región asturiana, sino que también influyeron de manera decisiva en la economía española.
Orígenes y contexto histórico
Policarpo Herrero nació en el seno de una familia con fuertes vínculos empresariales. Su padre, Ignacio Herrero Buj, estaba al frente de una empresa dedicada a la comercialización de paños y otros géneros, lo que permitió a Policarpo familiarizarse desde temprana edad con el mundo empresarial. Sin embargo, su destino y su éxito no estarían ligados a los negocios textiles, sino a una serie de sectores que transformarían su carrera.
En 1848, la familia Herrero se trasladó a Asturias, región que en esa época experimentaba un desarrollo importante debido a las actividades mineras. Este cambio de residencia fue determinante para el futuro de Policarpo, ya que permitió a la familia acceder a nuevas oportunidades comerciales. Durante esta etapa en Asturias, Policarpo se distanció de los socios de su padre y adquirió una creciente independencia en sus actividades empresariales.
A lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, las minas de carbón se consolidaron como un pilar fundamental para la economía de la región asturiana. Sin embargo, Herrero no se limitó a la minería; su habilidad para adaptarse a las circunstancias le permitió diversificar sus intereses comerciales, especialmente hacia el sector bancario, en el que se convertiría en uno de los actores más relevantes de la época.
Logros y contribuciones
A partir de 1858, el negocio familiar comenzó a cambiar su enfoque, y los beneficios empezaron a provenir principalmente de las actividades bancarias. Esto reflejaba el cambio de paradigma que experimentaba España en su conjunto, con una creciente modernización económica centrada en la banca y las finanzas. Ignacio Herrero Buj, el padre de Policarpo, fue uno de los fundadores del Banco de Oviedo, lo que marcó el inicio de una relación estrecha de la familia con el sector bancario. Este vínculo sería clave para el posterior ascenso de Policarpo en el mundo empresarial.
En 1862, Policarpo y sus hermanos, Aniceto y Antonio, se unieron a la empresa familiar bajo la nueva denominación de Herrero y Compañía. Aunque inicialmente continuaron con los negocios textiles y comerciales, pronto se dieron cuenta de que las oportunidades de expansión se encontraban en el mundo de las finanzas. A partir de ese momento, Herrero y Compañía se dedicó principalmente a las actividades bancarias, y en 1866, el patriarca de la familia entregó el negocio a sus hijos, confiando especialmente en Policarpo para dirigirlo.
La muerte de Ignacio Herrero en 1879 marcó un hito en la vida de Policarpo, que asumió la plena responsabilidad de los negocios familiares. A partir de esa fecha, el empresario asturiano diversificó aún más sus inversiones, participando en múltiples proyectos industriales y comerciales. En 1894, fue uno de los principales impulsores de la creación de Laviada y Compañía, una empresa dedicada a la fabricación de baterías de cocina y otros productos de hierro. En 1895, también participó en la creación de la sociedad industrial Asturiana Santa Bárbara, que tuvo un papel relevante en la industria asturiana. Además, estuvo involucrado en la fundación de la Azucarera de Pravia y en el establecimiento de Cervezas El Águila Negra, entre otros proyectos.
Momentos clave
A lo largo de su carrera, Policarpo Herrero vivió una serie de momentos clave que marcaron su legado. Entre ellos destacan:
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El traslado a Asturias (1848): Este fue el primer gran cambio en la vida de Policarpo, un punto de inflexión que le permitió alejarse de los socios de su padre y comenzar a forjar su propio destino.
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La reconstitución de Herrero y Compañía (1862): Policarpo y sus hermanos asumieron la dirección de la empresa familiar, con un enfoque renovado en los negocios bancarios.
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La creación del Banco Herrero (1911): En este año, Policarpo decidió transformar la empresa en una sociedad anónima, pasando a denominarse Banco Herrero con un capital inicial de 15 millones de pesetas.
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La adquisición de una cartera industrial (1922): Tras la muerte de su esposa, Policarpo dedicó sus esfuerzos a garantizar que el negocio familiar continuara siendo próspero, especialmente a través de la consolidación de una importante cartera industrial que sería heredada por sus hijos.
Relevancia actual
El impacto de Policarpo Herrero en la economía española sigue siendo relevante hoy en día, especialmente en lo que respecta al desarrollo de la banca y la industria en Asturias. Su legado empresarial influyó no solo en la región, sino también en el panorama económico nacional, ya que contribuyó de manera significativa al crecimiento de sectores clave como la minería, la banca y la fabricación industrial.
El Banco Herrero, creado en 1911, es hoy una de las instituciones financieras más importantes de la región y sigue siendo un símbolo del éxito empresarial de Policarpo. Además, la participación de Herrero en empresas como Laviada y Compañía y la Azucarera de Pravia dejó una huella en la industrialización de España, en una época en la que el país estaba experimentando una profunda transformación económica.
A pesar de que muchas de las empresas en las que Policarpo estuvo involucrado han cambiado con el tiempo, su visión empresarial y su capacidad para diversificar sus inversiones siguen siendo un ejemplo de adaptabilidad y éxito. La figura de Herrero Vázquez es recordada como la de un hombre que supo aprovechar las oportunidades que le ofreció su tiempo, convirtiéndose en un pilar fundamental para el desarrollo económico de su región y de España.
A lo largo de su vida, Policarpo Herrero recibió varias condecoraciones en reconocimiento a sus logros empresariales, entre ellas la Cruz de Isabel la Católica, la Gran Cruz del Mérito Militar y la Cruz de Carlos III, que le fueron otorgadas cuando ya había superado los ochenta años de edad.
Su legado es un reflejo del dinamismo y la visión que caracterizaron a los grandes empresarios de la España del siglo XIX y XX. Gracias a su esfuerzo, la familia Herrero se consolidó como una de las más influyentes en el mundo empresarial, y su influencia perduró a lo largo de varias generaciones.
MCN Biografías, 2025. "Herrero Vázquez, Policarpo (1843-1929): El empresario asturiano que transformó el sector bancario y minero". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/herrero-vazquez-policarpo [consulta: 6 de febrero de 2026].
