Ernesto de la Guardia (1904-1983). El presidente que marcó una etapa de tensión en Panamá
Ernesto de la Guardia (1904-1983), destacado político panameño, es recordado principalmente por su paso por la presidencia de la República de Panamá entre 1956 y 1960. Nacido en la ciudad de Panamá el 30 de mayo de 1904, su vida estuvo marcada por una serie de eventos políticos y sociales que lo convirtieron en una figura clave en la historia del país. Desde su formación académica en el extranjero hasta su desempeño como líder en momentos de gran convulsión, la figura de Ernesto de la Guardia sigue siendo relevante en los estudios sobre el Panamá del siglo XX.
Orígenes y contexto histórico
Ernesto de la Guardia nació en un periodo en que Panamá atravesaba una serie de cambios importantes, tanto en lo político como en lo social. Su ciudad natal, ubicada en una región estratégica entre dos océanos, siempre estuvo en el centro de los intereses de las potencias extranjeras, especialmente de los Estados Unidos, debido al Canal de Panamá. Esto influyó de manera significativa en el entorno en el que creció.
Desde joven, Ernesto de la Guardia mostró una gran capacidad para la educación. Cursó sus estudios secundarios en el Instituto Nacional de Panamá, y más tarde continuó su formación en el Darmouth College, una institución prestigiosa en Estados Unidos. Allí obtuvo su licenciatura en administración de negocios y finanzas, lo que lo preparó para una carrera política y diplomática que lo llevaría a desempeñar cargos de gran relevancia en el país.
Logros y contribuciones
Ernesto de la Guardia comenzó su carrera política en el ámbito diplomático. Su primera posición importante fue como cónsul de Panamá en San Francisco, lo que marcó el inicio de una larga y fructífera carrera al servicio del Partido Renovador, del que más tarde llegó a ser presidente. A lo largo de los años, fue acumulando experiencia y poder político, y ocupó diversos cargos dentro del gobierno, incluyendo el de jefe diplomático del Ministerio de Relaciones Exteriores y más tarde, el de ministro de Relaciones Exteriores.
A nivel interno, su carrera política comenzó a adquirir mayor relevancia cuando se convirtió en primer vicepresidente de la República, un cargo que desempeñó con notable eficacia. Además, fue presidente de la delegación de Panamá en la Asamblea de las Naciones Unidas, lo que le permitió proyectarse en el ámbito internacional como un líder comprometido con los intereses de su país.
Momentos clave en su presidencia
El 13 de mayo de 1956, Ernesto de la Guardia fue elegido presidente de la República de Panamá, respaldado por el Partido Patriótico de Coalición Nacional. El 1 de octubre de ese mismo año asumió oficialmente el cargo, sucediendo a Ricardo Arias Espinosa. Su mandato se desarrolló en un contexto social y político convulso, marcado por una serie de tensiones internas y externas que pondrían a prueba su liderazgo.
Uno de los primeros desafíos que enfrentó fue la creciente oposición y los disturbios estudiantiles. La juventud panameña, influenciada por ideales de cambio y justicia social, comenzó a alzar su voz contra el gobierno. Estos desórdenes llevaron al presidente a tomar medidas drásticas, suspendiendo las garantías constitucionales durante un tiempo. Sin embargo, esto no detuvo las tensiones, y en 1957, la situación se agudizó aún más con la destitución de los miembros disidentes del partido, quienes fundaron el Movimiento de Liberación Nacional. Como respuesta a las manifestaciones opositoras, diez de sus líderes fueron encarcelados por exigir la dimisión del presidente.
En el ámbito económico, la administración de Ernesto de la Guardia implementó una política destinada a fomentar la industria nacional, impulsando la producción de artículos de consumo que hasta ese momento eran importados. Este enfoque tuvo un impacto significativo en la economía del país, aunque también generó críticas y resistencias dentro de ciertos sectores económicos.
En cuanto a las relaciones exteriores, las tensiones con Estados Unidos se hicieron evidentes desde el inicio de su mandato, especialmente por los reclamos de Panamá sobre la soberanía del Canal y la explotación desigual de sus recursos. Estos conflictos se intensificaron en 1959, cuando violentas manifestaciones populares exigieron una mayor equidad en las condiciones laborales y económicas. La situación alcanzó un punto crítico cuando en abril de ese mismo año, Ernesto de la Guardia solicitó la intervención de la Organización de Estados Americanos (OEA) para frenar un intento de derrocamiento promovido por el exembajador panameño en Londres. Este episodio reflejó la fragilidad política en Panamá y la creciente influencia de Cuba en los asuntos de la región.
Relevancia actual de su legado
Ernesto de la Guardia entregó el poder el 1 de octubre de 1960, sucediendo en la presidencia a Roberto Chiari. Aunque su periodo de gobierno fue relativamente corto, su legado ha perdurado como una etapa de grandes desafíos para Panamá. En su mandato, el país vivió momentos de inestabilidad, pero también se sentaron las bases para importantes reformas económicas y sociales que perdurarían en los años venideros.
A nivel internacional, la figura de Ernesto de la Guardia sigue siendo recordada por su firmeza en defender los intereses de Panamá, particularmente en lo relacionado con el Canal. Su liderazgo en tiempos de tensión fue crucial para la consolidación de una identidad nacional que no solo se centraba en la infraestructura canalera, sino también en la búsqueda de la autonomía y el desarrollo económico del país.
Bibliografía
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CORREA DE SANJUR, N. Historia de Panamá: año I. Madrid, 1986.
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GASTEAZORO, C.M. Introducción al Compendio de Historia de Panamá. Panamá, 1999.
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SOSA, J.B. Compendio de Historia de Panamá. Panamá, 1971.
MCN Biografías, 2025. "Ernesto de la Guardia (1904-1983). El presidente que marcó una etapa de tensión en Panamá". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/guardia-ernesto-de-la [consulta: 18 de febrero de 2026].
