Paul Greengard (1925-2019). El pionero que revolucionó la neurociencia moderna
Paul Greengard, nacido en Nueva York el 11 de diciembre de 1925 y fallecido en la misma ciudad el 13 de abril de 2019, es reconocido como uno de los grandes pioneros de la neurobiología contemporánea. Su nombre resuena en la historia de la ciencia por sus descubrimientos fundamentales sobre los neurotransmisores y la transmisión de señales en el sistema nervioso, avances que le valieron el prestigioso Premio Nobel de Medicina y Fisiología en el año 2000. Su legado no solo marcó un antes y un después en la comprensión de la actividad cerebral, sino que también abrió nuevas perspectivas en el tratamiento de enfermedades como el Parkinson y la esquizofrenia.
Orígenes y contexto histórico
Paul Greengard creció en el seno de una familia neoyorquina durante una época marcada por grandes cambios científicos y tecnológicos. Tras completar su formación universitaria en la Universidad Johns Hopkins de Baltimore, donde se doctoró en 1953, Greengard inició una etapa de estudios posdoctorales en instituciones de renombre en el Reino Unido, como la Universidad de Londres, la Universidad de Cambridge y el Instituto Nacional para la Investigación Médica de Inglaterra. Estos años resultaron decisivos para su futura carrera, ya que le permitieron asimilar y perfeccionar técnicas bioquímicas que serían esenciales para sus investigaciones en neurociencia.
De vuelta en Estados Unidos, Greengard trabajó durante ocho años como director del Departamento de Bioquímica de los Laboratorios de Investigación Geigy en Nueva York. Esta etapa consolidó su interés en los mecanismos bioquímicos que rigen la actividad neuronal. Posteriormente, entre 1961 y 1970, desempeñó cargos académicos como Profesor Asociado Visitante y Profesor de Farmacología en el Colegio Albert Einstein de Nueva York, ampliando así su influencia en la formación de las futuras generaciones de científicos.
Entre 1968 y 1983, Greengard fue Profesor de Farmacología y Psiquiatría en la Escuela Universitaria de Medicina de Yale, en Connecticut. Esta posición le permitió trabajar en un ambiente interdisciplinar que enriqueció sus investigaciones. Finalmente, se incorporó a la Universidad Rockefeller de Nueva York, donde dirigió el Laboratorio de Neurociencia Celular y Molecular y consolidó su carrera como uno de los referentes mundiales en su campo.
Logros y contribuciones
El mayor logro de Paul Greengard fue descifrar cómo los neurotransmisores, como la dopamina, ejercen su acción en el sistema nervioso central. Tras los descubrimientos fundamentales sobre la dopamina y sus funciones por parte de Arvid Carlsson, Greengard profundizó en los mecanismos bioquímicos por los cuales la dopamina modula la actividad neuronal.
Uno de sus descubrimientos más importantes fue la identificación del receptor dopaminérgico y su implicación en procesos neuropsiquiátricos. Gracias a su investigación, se supo que muchos fármacos antipsicóticos actúan bloqueando los efectos de este receptor, lo cual abrió nuevas perspectivas para el tratamiento de la esquizofrenia y otras enfermedades mentales.
Greengard también demostró que los neurotransmisores afectan la estructura química de proteínas específicas de las neuronas a través de la fosforilación y desfosforilación. Estos procesos modifican las proteínas receptoras, cambiando su conformación y, por ende, su función. Este hallazgo permitió elaborar modelos moleculares para entender mejor el funcionamiento de la sinapsis y sentó las bases para el diseño de nuevos medicamentos dirigidos a la regulación de la fosforilación en las células nerviosas.
Momentos clave en la carrera de Paul Greengard
La trayectoria de Paul Greengard estuvo jalonada de importantes hitos que reflejan la magnitud de su contribución científica. Entre los más destacados se encuentran:
-
1953: Obtiene su doctorado en la Universidad Johns Hopkins de Baltimore.
-
1953-1959: Estudios posdoctorales en prestigiosas instituciones británicas.
-
1961-1970: Profesor de Farmacología en el Colegio Albert Einstein de Nueva York.
-
1968-1983: Profesor de Farmacología y Psiquiatría en la Escuela Universitaria de Medicina de Yale.
-
Años 70-90: Recibe numerosos premios, incluidos los concedidos por la Universidad de Pittsburgh (1977), la Universidad de Nueva York (1988), la Academia de las Ciencias de Nueva York (1980 y 1993) y la Academia Nacional de Ciencias (1991).
-
1979: Premio CIBA-Geigy Drew.
-
1986: Premio Pfizer de Investigaciones Biomédicas.
-
1989: Premio Bristol-Myers, compartido con Julius Axelrod y Arvid Carlsson.
-
1992: Premio Goodman and Gilman en Receptores Farmacológicos.
-
1996: Premio Lieber por sus investigaciones en esquizofrenia.
-
1998: Premio de la Fundación Metropolitan Life.
-
1999: Premio de la Fundación Ellison Medical.
-
2000: Premio Nobel de Medicina y Fisiología, compartido con Eric Kandel y Arvid Carlsson.
Relevancia actual de sus descubrimientos
El legado de Paul Greengard sigue siendo fundamental en la investigación neurocientífica contemporánea. Sus estudios sobre la transmisión de señales en las neuronas permitieron una comprensión más precisa de cómo funciona el cerebro y de qué manera los procesos bioquímicos pueden derivar en trastornos neurológicos.
Los avances que realizó en torno a los receptores dopaminérgicos tienen una importancia particular en el desarrollo de fármacos antipsicóticos y antiparkinsonianos. Su investigación no solo impulsó la farmacología moderna, sino que también contribuyó a la comprensión de patologías tan complejas como la enfermedad de Parkinson, la esquizofrenia, la depresión y el Alzheimer.
Además, la metodología desarrollada por Greengard, centrada en la fosforilación de proteínas, continúa guiando las investigaciones moleculares en neurociencia y farmacología. Este enfoque ha permitido que otros investigadores sigan avanzando en el desarrollo de terapias más eficaces y específicas.
Reconocimientos y legado en la comunidad científica
La excelencia y el impacto de la obra de Paul Greengard le valieron el reconocimiento de numerosas instituciones académicas y científicas. Fue galardonado por universidades, academias y sociedades científicas de gran prestigio, como la Sociedad Americana de Filosofía en 1993 y la Sociedad de Neurociencia en 1994. La Sociedad de Bioquímica en 1996 y la Fundación Charles A. Dana también reconocieron la originalidad y trascendencia de sus investigaciones.
Su vínculo con la Universidad Rockefeller, uno de los grandes centros de investigación biomédica de Estados Unidos, consolidó a Greengard como parte de un selecto grupo de científicos laureados con el Nobel que trabajaron en sus laboratorios. Entre sus colegas se encuentra también Gunter Blobel, galardonado con el Premio Nobel en 1999 por sus investigaciones sobre las señales que rigen el transporte y la localización de proteínas en las células.
Un pionero que transformó la neurociencia
Paul Greengard supo combinar la rigurosidad científica con una profunda curiosidad intelectual que le permitió descifrar procesos fundamentales de la actividad neuronal. Su trabajo no solo transformó la comprensión de la neurotransmisión, sino que allanó el camino para nuevas terapias en trastornos neurológicos y psiquiátricos.
El enfoque interdisciplinario y la pasión por la investigación caracterizaron toda su carrera, convirtiéndolo en un referente indiscutible de la neurociencia moderna. Gracias a sus descubrimientos, hoy se dispone de modelos moleculares precisos para estudiar las sinapsis cerebrales y de herramientas más eficaces para combatir enfermedades neurodegenerativas. La figura de Paul Greengard permanecerá como un faro en la historia de la ciencia, inspirando a las futuras generaciones de neurocientíficos a seguir explorando los secretos del cerebro humano.
MCN Biografías, 2025. "Paul Greengard (1925-2019). El pionero que revolucionó la neurociencia moderna". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/greengard-paul [consulta: 27 de enero de 2026].
