Lily Garafulic (1914-VVVV): La escultora chilena que marcó la historia de las artes plásticas

Lily Garafulic, nacida en Antofagasta
el 14 de mayo de 1914, es una de las figuras más influyentes en la
escultura chilena y latinoamericana. Reconocida como la máxima
representante de la Generación chilena del 40, junto a su colega Marta Colvin,
Garafulic dejó un legado imborrable en las artes plásticas del país,
siendo galardonada con el Premio Nacional de Arte en 1995. Su obra,
caracterizada por la experimentación con volúmenes y espacios, abarcó
más de medio siglo, dejando una huella indeleble en las futuras
generaciones de escultores.

Orígenes y contexto histórico

Hija de emigrantes croatas, Lily
Garafulic creció en un ambiente que promovía la creatividad y la
exploración artística. Desde temprana edad, mostró un interés por las
artes, y fue en la Escuela de Bellas Artes de Santiago,
donde comenzó a forjar su camino como escultora. En 1934, ingresó a
esta institución, donde se formó bajo la dirección del destacado
maestro Lorenzo Domínguez, quien despertó su pasión por la escultura. A
lo largo de su formación, Garafulic tuvo la oportunidad de ampliar su
visión artística fuera de Chile, lo que fue determinante para la
evolución de su estilo.

Formación en Europa y encuentro con maestros internacionales

Después de finalizar sus estudios
en Chile, Lily Garafulic se trasladó a Europa para perfeccionar su
técnica. En Italia, en la ciudad de Ravena, estudió mosaico, una
disciplina que marcaría una de las etapas más experimentales de su
carrera. Posteriormente, continuó su formación en Chartres, Francia, donde su obra fue profundamente influenciada por el arte de grandes escultores como Constantin Brancusi y el lituano Jacques Lipchitz, cuyas innovaciones formales y conceptuales dejaron una huella permanente en el trabajo de Garafulic.

En 1944, tras recibir una beca
para estudiar en la Nueva Escuela de Investigación Social de Nueva
York, la artista continuó con su exploración de la escultura y también
amplió sus conocimientos en grabado, trabajando en el Taller 17 de W.
S. Hayter. Esta estancia en Nueva York fue crucial para su desarrollo,
ya que la ciudad le ofreció un ambiente artístico vibrante y diverso,
lo que le permitió experimentar y enriquecer su visión artística.

Logros y contribuciones

Lily Garafulic se destacó no solo
como escultora, sino también como profesora y gestora cultural. Tras
regresar a Chile, asumió una destacada labor docente en la Escuela de Bellas Artes de Santiago,
donde transmitió su vasta experiencia a generaciones de artistas
chilenos. Entre sus alumnos se encuentran reconocidos escultores como
Castillo, Matías Vial y Raúl Valdivieso, quienes continuaron con la
tradición escultórica que Garafulic contribuyó a fortalecer.

Premios y distinciones

A lo largo de su carrera, Garafulic fue galardonada en diversas ocasiones, destacándose entre sus premios el Premio Nacional de Arte en 1995, la máxima distinción otorgada a un artista en Chile. Además, fue reconocida con el Premio del Círculo de Críticos de Arte en 1985 y el Premio Rebeca Matte
en 1992. Su legado no solo se construye a través de sus galardones,
sino también por su constante innovación y su incansable trabajo en pro
de la escultura y las artes visuales en Chile.

Una de las mayores muestras de su influencia se dio en la Bienal de Sao Paulo
en 1953, donde fue premiada por su destacada obra. Este reconocimiento
internacional consolidó su carrera y le permitió ampliar su proyección
como una figura clave en el arte latinoamericano.

Momentos clave en su carrera

La trayectoria de Lily Garafulic
estuvo llena de momentos decisivos que marcaron un antes y un después
en su evolución artística:

  1. 1934: Ingreso a la Escuela de Bellas Artes de Santiago, donde desarrolló su pasión por la escultura.

  2. 1944: Viaje a Nueva York gracias a una beca, donde se dedicó a la escultura y el grabado.

  3. 1953: Premio en la Bienal de Sao Paulo, que consolidó su nombre en el ámbito internacional.

  4. 1973-1977: Dirección del Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago, donde dejó una huella en la gestión cultural.

  5. 1995: Premio Nacional de Arte, reconocimiento a su larga trayectoria y contribución a las artes plásticas en Chile.

Relevancia actual

A pesar de su avanzada edad, Lily
Garafulic continuó activa en su labor artística y docente durante la
década de 1990. En 2000, presentó una exposición en la Galería Tomás
Andreu de Santiago, demostrando que su inquietud por la creación
artística no conocía límites. A lo largo de los años, su trabajo ha
seguido siendo una fuente de inspiración para generaciones de artistas
que han encontrado en su obra una constante referencia a la evolución
del arte de la escultura.

La relevancia de Garafulic no solo
se limita a su contribución en vida, sino que su legado sigue vigente.
Su investigación sobre la forma, los volúmenes y los espacios continúa
influyendo en las nuevas generaciones de escultores chilenos y
latinoamericanos, quienes ven en ella un modelo de perseverancia,
innovación y pasión por la escultura.

La evolución de su obra

La obra de Lily Garafulic
experimentó una notable transformación a lo largo de los años. En sus
primeras etapas, cultivó un arte figurativo, especialmente enfocado en
los retratos y bustos. Su obra más destacada en este sentido fue la
escultura de los dieciséis profetas que integran el soporte de la
cúpula de la Basílica de Lourdes
en 1983. Sin embargo, Garafulic fue progresivamente dejando de lado la
representación figurativa para centrarse en una investigación más
profunda sobre la forma y el espacio.

En su etapa más madura, Garafulic
se dedicó a simplificar la forma y a buscar la esencia de la escultura
a través de una abstracción cada vez mayor. Una de las obras más
representativas de esta etapa es El Mar,
que refleja su interés por la simplificación de las formas y la
experimentación con nuevos materiales. Además, su visita a la isla de
Pascua le permitió incorporar en su trabajo maderas carcomidas y restos
de fundición, lo que le permitió crear texturas y efectos volumétricos
únicos.

Materiales y técnicas

Una de las características que
define la obra de Lily Garafulic es su constante búsqueda de nuevos
materiales y técnicas. La artista trabajó con una amplia variedad de
materiales, como mármol, terracota, metal y madera, siempre en función
de los efectos de volumen y espacio que deseaba lograr. Su habilidad
para transformar materiales diversos y darles una nueva vida artística
es uno de los aspectos más destacados de su producción.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Lily Garafulic (1914-VVVV): La escultora chilena que marcó la historia de las artes plásticas". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/garafulic-lily [consulta: 3 de marzo de 2026].