Jorge Eliécer Gaitán (1898-1948). El líder popular cuyo asesinato cambió la historia de Colombia

Jorge Eliécer Gaitán (1898-1948). El líder popular cuyo asesinato cambió la historia de Colombia

Jorge Eliécer Gaitán, nacido el 23 de enero de 1898 en el barrio de Las Cruces, Bogotá, se erige como una figura emblemática de la política colombiana del siglo XX. Su muerte, el 9 de abril de 1948, desencadenó uno de los episodios más convulsos de la historia del país, conocido como el Bogotazo, un evento que no solo marcó el fin de su vida, sino también el inicio de una nueva era de inestabilidad política y social. Este líder carismático, cuyo pensamiento político abarcaba desde el liberalismo hasta el socialismo, dejó una huella indeleble que aún resuena en la memoria colectiva de los colombianos.

Orígenes y contexto histórico

Gaitán nació en una familia humilde, hijo de un librero de viejo y una maestra progresista. Desde sus primeros años, su vida estuvo marcada por la adversidad, comenzando con su expulsión de varios colegios debido a la filiación política de su padre, un firme defensor del liberalismo. A pesar de las dificultades, Gaitán completó sus estudios en el Colegio Araújo y más tarde ingresó a la Universidad Nacional de Colombia, donde se graduó en Derecho en 1924. Su tesis, titulada Las ideas socialistas en Colombia, se centró en cuestionar si el país estaba preparado para una revolución socialista, una inquietud que marcaría su vida y su carrera política.

La formación académica de Gaitán no se limitó a Colombia. Después de su graduación, se trasladó a Roma para estudiar derecho penal junto a Enrico Ferri, una figura destacada del positivismo jurídico, un corriente que, aunque socialista en sus orígenes, se mostró simpatizante del fascismo en ese período. Esta experiencia internacional fue crucial en la formación del pensamiento político de Gaitán, quien regresó a Colombia en 1929 con nuevas perspectivas sobre los problemas sociales y políticos del país.

Logros y contribuciones

A su regreso a Colombia, Gaitán se destacó rápidamente por su firme defensa de los derechos de los trabajadores y su postura en contra de las injusticias sociales. Fue elegido representante en la Cámara y se enfrentó abiertamente al gobierno conservador de la época, especialmente después de la masacre de las Bananeras en 1928, donde el ejército colombiano mató a varios trabajadores en huelga. Gaitán viajó a Ciénaga, donde se encontraba el conflicto, y defendió en el Congreso los derechos de los trabajadores.

En 1933, fundó la Unión Nacional Izquierdista Revolucionaria (U.N.I.R.), una organización política que combinaba ideas socialistas, liberales e incluso fascistas, postulando principios como el control de precios, la nacionalización del crédito y la implementación de políticas de seguridad social. Aunque sus primeras incursiones electorales no fueron exitosas, con solo 3.800 votos en las elecciones de 1935, Gaitán no se dio por vencido. En lugar de rendirse, regresó al liberalismo, decidido a usar su organización y su fuerza para llevar a cabo una revolución social en Colombia.

En 1936, los liberales lo nombraron alcalde de Bogotá, donde implementó políticas que mejoraron las condiciones de vida de la clase trabajadora. Bajo su mandato, se abrieron comedores para los obreros, se construyeron urinarios públicos y se distribuyeron más de 9.000 pares de zapatos para los empleados públicos. Además, instauró medidas como la obligatoriedad de que los barrenderos usaran botas y las vendedoras de la plaza usaran mandiles blancos. Gaitán también impulsó reformas para mejorar la infraestructura urbana, como la colocación de bombillas frente a las casas y la construcción de urinarios en el centro de la ciudad.

Aunque su gestión fue en su mayoría positiva, no estuvo exenta de controversias. Uno de sus decretos más polémicos fue la imposición de uniformes para los conductores de taxis y autobuses, lo que provocó una huelga de choferes. El conflicto con los trabajadores del transporte llevó a que el presidente López lo destituyera de su cargo en 1937.

Momentos clave

En 1940, Gaitán fue nombrado ministro de Educación por el presidente liberal Eduardo Santos, pero su mandato fue breve debido a sus propuestas de secularización de la enseñanza, las cuales chocaron con la poderosa Iglesia Católica. En 1943, fue nombrado ministro de Trabajo por el presidente encargado Darío Echandía, pero en esta ocasión fracasó en su intento de equilibrar los intereses de empresarios y trabajadores.

Su momento de mayor protagonismo político llegó en 1944, cuando se presentó como candidato a la presidencia de la República. Aunque el liberalismo ortodoxo lo veía con desconfianza y apoyó la candidatura de Turbay, el «gaitanismo» cobró fuerza entre los sectores populares. En las elecciones presidenciales de 1946, Gaitán se convirtió en el líder indiscutido de los liberales, obteniendo 448.848 votos, frente a los 352.952 de los liberales oficialistas. Este ascenso le permitió convertirse en jefe del Partido Liberal, enfrentándose a la persecución oficial conservadora.

La división dentro del Partido Liberal facilitó el triunfo del conservador Mariano Ospina, quien fue elegido presidente en 1946. Gaitán, por su parte, se lanzó a la tribuna política dispuesto a arrebatar el gobierno a los «godos» o conservadores. En enero de 1948, presentó el Memorial de Agravios del Partido Liberal y organizó una de las manifestaciones más simbólicas de su carrera, la Manifestación del Silencio, en la que 100.000 partidarios se congregaron en la Plaza de Bolívar en señal de protesta por la violencia política.

Relevancia actual

El legado de Jorge Eliécer Gaitán perdura más allá de su trágica muerte. El Plan Gaitán de 1947 y su Oración por los humildes son documentos que reflejan la profundidad de su pensamiento político y su incansable lucha por una Colombia más justa. La relevancia de Gaitán se mantiene en la memoria colectiva de los colombianos, quienes lo consideran una de las figuras más influyentes de la historia contemporánea del país.

El asesinato de Gaitán, ocurrido el 9 de abril de 1948, marcó el inicio del Bogotazo, un levantamiento popular que desencadenó una ola de violencia en Bogotá y otras partes de Colombia. Su muerte dejó un vacío en la política colombiana, y su figura se convirtió en un símbolo de lucha por la justicia social.

La figura de Gaitán sigue siendo relevante hoy en día, tanto en la política como en la cultura popular colombiana. Sus ideales y su lucha por los derechos de los más desfavorecidos han inspirado a generaciones de colombianos, que siguen viendo en él un referente de resistencia y esperanza en tiempos de adversidad.

A través de su vida y su legado, Gaitán sigue siendo un punto de referencia crucial en la historia política de Colombia. Su influencia no solo se limitó a su tiempo, sino que continúa vigente en las luchas sociales y políticas del país.


Bibliografía

OSORIO LIZARAZO, José Antonio: Gaitán: vida, muerte y permanente presencia, Bogotá, Carlos Valencia Editores, 1982.

RODRÍGUEZ GARAVITO, Agustín: Jorge Eliécer Gaitán (Biografía de una sombra), Bogotá, Tercer Mundo, 1979.

VILLAVECES, Jorge: Los mejores discursos de Gaitán, Bogotá, Editorial Jorvi, 1968.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Jorge Eliécer Gaitán (1898-1948). El líder popular cuyo asesinato cambió la historia de Colombia". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/gaitan-jorge-eliecer [consulta: 22 de febrero de 2026].