Ezequías, Rey de Judá (ca. 716-687 a.C.). El monarca que desafió a Asiria

Ezequías, rey de Judá, es una figura clave en la historia bíblica y política del antiguo Oriente Próximo. Su reinado, que se desarrolló entre los años 716 y 687 a.C., estuvo marcado por desafíos militares y una política religiosa que lo haría recordar como uno de los reyes más piadosos de la historia de Judá. A lo largo de su gobierno, Ezequías adoptó una postura desafiante frente al poder asirio, lo que tuvo repercusiones significativas para su reino y la región. Este artículo explora los orígenes, logros, momentos clave de su reinado y su relevancia histórica.

Orígenes y contexto histórico

Ezequías nació en una época en la que el Reino de Judá se encontraba en una situación geopolítica complicada, marcado por la influencia de Asiria. Fue hijo del rey Acaz, conocido por su sumisión a los asirios, y de Abi (o Abiyyah). A la muerte de su padre, Ezequías ascendió al trono de Judá, encontrándose con un reino debilitado tanto por las amenazas externas como por las reformas religiosas y políticas impuestas por su progenitor.

El contexto de su reinado estuvo marcado por la expansión de los asirios, liderados por Sargón II, y la competencia con Egipto por la hegemonía en la región. El Reino de Judá estaba atrapado entre estos dos grandes poderes, y las decisiones de Ezequías serían fundamentales para el futuro de su pueblo.

Logros y contribuciones

Reformas religiosas y piedad personal

Uno de los aspectos más destacados del reinado de Ezequías fue su esfuerzo por purificar la religión en Judá. Frente a la corrupción y la idolatría que se había instaurado durante el reinado de su padre, Ezequías impulsó un conjunto de reformas religiosas. Su objetivo era restaurar el culto exclusivo al Dios de Israel, eliminando las prácticas paganas que habían proliferado en el reino. En la Biblia, Ezequías es considerado uno de los grandes reformadores, y su nombre ha quedado asociado con una visión piadosa y una devoción hacia Yahveh.

Construcción del túnel de Ezequías

Una de las contribuciones más notables de Ezequías fue la construcción del famoso túnel de Ezequías en Jerusalén. Ante la amenaza constante de asedios, el rey decidió asegurar el abastecimiento de agua a su capital. El túnel, una obra de ingeniería avanzada para la época, permitió que las aguas de la fuente de Gihon llegaran a la ciudad a través de un conducto subterráneo, protegiendo la vital fuente de agua de los ataques enemigos. Este túnel, aún en pie en la actualidad, es una de las mayores muestras de la ingeniería antigua de Jerusalén.

Política exterior y alianzas

Desde el principio de su reinado, Ezequías intentó alejarse de la política de sometimiento a los asirios seguida por su padre, Acaz. Aunque en sus primeros años se vio obligado a actuar con cautela, buscando mantener una neutralidad frente a los intereses de Asiria y Egipto, pronto Ezequías adoptó una postura más desafiante.

En el año 712 a.C., Ezequías formó una coalición con Aziru, rey de Ashdod, para oponerse a la creciente influencia de Asiria en la región. Además, se unió a la insurrección liderada por Merodach-Baladan, el líder babilonio, que buscaba rebelarse contra el dominio asirio. En su afán por contrarrestar el poder de Asiria, Ezequías también pactó con los faraones egipcios de la dinastía nubia.

Sin embargo, estas alianzas tuvieron un alto costo. La respuesta de Asiria no se hizo esperar, y el rey Sargón II inició una serie de campañas militares para aplastar cualquier intento de rebelión en la región. En 701 a.C., Senaquerib, el sucesor de Sargón, emprendió una expedición contra Judá, saqueando Laquish y otras 146 localidades del reino.

Momentos clave del reinado de Ezequías

A continuación, se enumeran algunos de los eventos más importantes que marcaron la vida y el reinado de Ezequías:

  • 712 a.C.: Ezequías forma una coalición con Aziru de Ashdod y se une a la rebelión de Merodach-Baladan.

  • 701 a.C.: El asedio de Jerusalén por parte de Senaquerib, rey de Asiria, quien también saqueó Laquish y otras ciudades de Judá.

  • Tributo a los asirios: Ezequías, para salvar su vida y la de Jerusalén, pagó un pesado tributo a los asirios, entregando 300 talentos de plata y 30 de oro obtenidos del Templo de Jerusalén.

  • Fortificación de Jerusalén: Tras el asedio, Ezequías fortificó la ciudad y construyó el túnel de agua para asegurar el suministro de agua en caso de nuevos ataques.

Estos momentos clave reflejan tanto los desafíos internos como externos que enfrentó Ezequías durante su reinado y cómo logró manejar las amenazas a través de alianzas estratégicas y soluciones prácticas como la fortificación de Jerusalén.

Relevancia actual

Ezequías es recordado no solo como un líder que desafió el dominio asirio, sino también como un rey que promovió reformas religiosas significativas, buscando restaurar la pureza del culto a Yahveh en Judá. Su figura sigue siendo relevante en el estudio de la historia bíblica y del antiguo Cercano Oriente, especialmente en lo que respecta a la relación entre los reinos de Judá y Asiria.

Además, su legado ha perdurado en la tradición judía y cristiana, que lo consideran un modelo de piedad y resistencia frente a la opresión. El túnel de Ezequías sigue siendo un testimonio tangible de su ingeniería y visión de futuro, y su papel en la política internacional del siglo VIII a.C. ha sido objeto de numerosas investigaciones.

Al final de su vida, Ezequías fue sucedido por su hijo Manases, quien continuó el reinado en un contexto político muy diferente, dada la fragmentación de Judá tras las incursiones de los asirios. La figura de Ezequías permanece como un símbolo de resiliencia y sabiduría en tiempos de crisis, un líder que, aunque enfrentó enormes desafíos, dejó un legado duradero tanto en la historia de su pueblo como en la historia de la humanidad.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Ezequías, Rey de Judá (ca. 716-687 a.C.). El monarca que desafió a Asiria". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/ezequias [consulta: 18 de febrero de 2026].