Benito Díaz de Gamarra (1745-1783). Un pionero de la ciencia moderna en México

Benito Díaz de Gamarra, nacido en 1745 en Zamora, México, es uno de los personajes más destacados del siglo XVIII mexicano. Su legado en la ciencia y la filosofía, especialmente en la enseñanza de la física y la electricidad, sigue siendo de gran relevancia en la historia de la ciencia. Fue un pionero que no solo introdujo ideas modernas en la educación, sino que también participó activamente en la creación de un espacio intelectual que marcó un hito en la evolución de la ciencia en el México colonial.

Orígenes y contexto histórico

Benito Díaz de Gamarra nació en una época de grandes cambios en el mundo. El siglo XVIII, conocido como la Ilustración, fue un período en el que las ideas científicas y filosóficas de Europa comenzaron a penetrar profundamente en las colonias americanas, especialmente en las áreas más cultas y académicas. Gamarra fue testigo de este proceso, y su formación estuvo profundamente influenciada por las corrientes filosóficas y científicas modernas que comenzaron a desarrollarse en Europa.

Desde joven, Díaz de Gamarra mostró una clara inclinación hacia los estudios científicos y religiosos. Estudió en el colegio jesuita de San Ildefonso, donde comenzó su formación en cánones. Sin embargo, su espíritu inquieto y su deseo de aprender lo llevaron a trasladarse en 1764 al oratorio filipense de San Miguel el Grande, donde se profundizó en sus estudios y obtuvo una sólida educación en teología y filosofía. Fue en esta etapa donde comenzó a forjarse su visión científica del mundo.

Logros y contribuciones

Uno de los mayores logros de Benito Díaz de Gamarra fue su capacidad para integrar las ideas modernas de la ciencia europea en el ámbito académico de México. Tras su traslado a Europa, donde tuvo la oportunidad de estudiar en algunos de los centros científicos más prestigiosos del continente, Gamarra regresó a México con una perspectiva renovada. Obtuvo su doctorado en cánones por la Universidad de Pisa, en Italia, donde también se le reconoció como miembro de la Academia de Ciencias de Bolonia. Esta experiencia internacional le permitió entrar en contacto con las últimas corrientes filosóficas y científicas de la época.

En 1774, Gamarra publicó dos obras fundamentales que marcaron un antes y un después en la enseñanza de la ciencia en México: Elementa recentioris philosophiae y Academias filosóficas. Ambas obras fueron innovadoras en su enfoque y contribuyeron significativamente al desarrollo del pensamiento científico en el México colonial.

  • Elementa recentioris philosophiae: Esta obra, publicada en dos volúmenes, es un tratado extenso sobre la física, que abarca desde los principios de la filosofía natural hasta las nociones de la electricidad, pasando por la óptica y otros campos fundamentales de la física. Es importante destacar que, en Elementa, Gamarra introduce una sección sobre la «electrología», un concepto que, aunque rudimentario en ese entonces, anticipa de alguna manera la comprensión moderna de la electricidad. Este tratado también contiene una serie de desarrollos geométricos atribuidos por el científico y matemático mexicano José Antonio de Alzate a un matemático desconocido, Agustín de La Rotea.

  • Academias filosóficas: En esta obra, Gamarra ofrece una serie de disertaciones filosóficas en las que se expone su visión sobre la física, la electricidad, la óptica y otros campos del saber. De particular interés es la inclusión de tesis modernas, como las de Henri Paulian, que influyeron en la filosofía de la ciencia en el México del siglo XIX.

Además de sus contribuciones científicas, Gamarra también se dedicó a la escritura de tratados religiosos y sermones. En su obra Errores del entendimiento humano, se percibe una clara influencia de las ideas de Jean-Jacques Rousseau, lo que muestra su apertura hacia las corrientes filosóficas de la Ilustración europea.

Momentos clave de su vida y legado

A lo largo de su vida, Benito Díaz de Gamarra vivió una serie de momentos clave que le permitieron dejar una huella indeleble en el ámbito académico y científico de su época. Estos momentos incluyen:

  • Viaje a Europa: Su traslado a Europa en 1764 marcó el inicio de una nueva etapa en su formación intelectual. Durante su estancia en Italia, Gamarra se empapó de las ideas científicas y filosóficas más avanzadas del momento, lo que le permitió regresar a México con una visión renovada de la ciencia.

  • Nombramiento como procurador del oratorio: A lo largo de su vida, Gamarra fue reconocido por su liderazgo académico y religioso. Su nombramiento como procurador del oratorio filipense le permitió viajar a España, Portugal e Italia, donde fortaleció sus vínculos con los centros científicos europeos.

  • Publicación de sus obras fundamentales: La publicación de Elementa recentioris philosophiae y Academias filosóficas en 1774 fue un hito en la historia de la ciencia en México. Estas obras introdujeron conceptos modernos en la enseñanza de la juventud española y, por ende, en la educación en las colonias.

  • Reacción del Santo Oficio: En 1775, el Santo Oficio de la Inquisición en México revisó la obra Elementa tras una denuncia. La decisión de que no contenía heterodoxia fue un paso importante hacia la aceptación de las ideas científicas modernas en el México colonial, y ha sido interpretada como un permiso para que las ideas más avanzadas de la Ilustración comenzaran a tener cabida en la educación mexicana.

Relevancia actual

El legado de Benito Díaz de Gamarra sigue siendo importante para comprender el desarrollo de la ciencia en México. Sus obras, especialmente Elementa recentioris philosophiae y Academias filosóficas, sentaron las bases de la enseñanza de la física y las ciencias naturales en las universidades mexicanas del siglo XIX. Además, su enfoque moderno y su disposición para integrar las ideas filosóficas y científicas de Europa marcaron una diferencia crucial en el campo educativo de su época.

Su influencia se extiende más allá de su tiempo. A través de sus obras, Gamarra no solo aportó conocimientos científicos, sino que también promovió un enfoque filosófico que permitió a las generaciones posteriores abordar la ciencia con una perspectiva más abierta y moderna.

En la actualidad, el estudio de su obra sigue siendo relevante para quienes investigan la historia de la ciencia en México y Latinoamérica. Su enfoque interdisciplinario y su capacidad para integrar las últimas corrientes científicas y filosóficas lo convierten en una figura esencial para entender cómo la ciencia moderna comenzó a florecer en el México colonial.

Bibliografía

  • Elementa recentioris philosophiae, 2 vols., México: José de Jáuregui, 1774.

  • Academias filosóficas, México: Felipe de Zúñiga y Ontiveros, 1774.

Estudios:

  • GAOS, J. Prólogo a los Tratados de Juan Benito Díaz de Gamarra, México: Imprenta Universitaria, 1946.

  • NAVARRO, B. Presentación a los Elementos de Filosofía Moderna, de Juan Benito Díaz de Gamarra, México: Universidad Nacional Autónoma de México, 1963.

  • JUNCO DE MEYER, V. Gamarra o el eclecticismo en México, México: Fondo de Cultura Económica, 1973.

  • TRABULSE, E. «Díaz de Gamarra y sus ‘Academias filosóficas’», en Anuario de Humanidades, 1, 1973, pp. 233-250.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Benito Díaz de Gamarra (1745-1783). Un pionero de la ciencia moderna en México". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/diaz-de-gamarra-benito [consulta: 28 de febrero de 2026].