Agustín de la Coruña (1508-1589): Un líder religioso y defensor de los derechos de los indígenas en la América colonial
Agustín de la Coruña, eclesiástico español nacido en 1508, desempeñó un papel crucial en la historia religiosa y social de la América colonial. Aunque sus orígenes exactos se desconocen, su legado perdura principalmente por su lucha en defensa de los indígenas y su vocación hacia la pobreza y la humildad. Tras ingresar en la orden de los agustinos descalzos en 1526, Agustín de la Coruña se formó en la teología en Salamanca, donde tuvo la oportunidad de conocer a figuras influyentes como Toribio de Mogrovejo, futuro obispo de Lima, y al propio Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús. Su vida fue un reflejo de dedicación a la fe, de sacrificio personal y de trabajo incansable por la comunidad.
Orígenes y contexto histórico
Nacido en 1508, Agustín de la Coruña se incorporó en la orden agustiniana en su juventud, y tras completar sus estudios de teología en Salamanca, se embarcó en un viaje hacia las Indias en 1533, un periodo crucial para el proceso de colonización y evangelización en América. Durante los primeros años de su vida en el Nuevo Mundo, Agustín tuvo la oportunidad de conocer de cerca la compleja realidad de los pueblos indígenas, quienes sufrían el abuso de los encomenderos y el yugo colonial. Esta experiencia marcó profundamente su visión del mundo y su futuro apostolado, motivando su férrea defensa de los derechos de los pueblos originarios, algo que lo convertiría en un personaje clave de la historia de la Iglesia en América.
En este contexto histórico, la colonización de América por parte de los españoles estaba en pleno auge. Las nuevas tierras eran percibidas como un vasto espacio de evangelización y explotación, y la Iglesia se encontraba en medio de la lucha por equilibrar su rol de expansión religiosa con la protección de los nativos, quienes sufrían por las exigencias de trabajo forzoso y las injusticias del sistema colonial. La figura de Agustín de la Coruña se destacó en este entorno como un protector de los derechos humanos de los indígenas, lo que lo hizo ganarse tanto admiración como enemistades.
Logros y contribuciones
Uno de los grandes logros de Agustín de la Coruña fue su nombramiento como obispo de Popayán en 1566, cargo que asumió en un momento crítico para la región, donde las tensiones entre colonizadores y pueblos indígenas eran frecuentes. Durante su tiempo en Popayán, Agustín de la Coruña destacó por su dedicación al bienestar espiritual y material de sus feligreses. A lo largo de su vida, vivió de las limosnas de sus fieles, adoptando una postura de humildad y pobreza que reflejaba su firme compromiso con los ideales cristianos.
Defensa de los indígenas
Una de las contribuciones más relevantes de Agustín de la Coruña fue su defensa de los indígenas. En un contexto de explotación por parte de los encomenderos, él se alzó como un firme protector de los derechos de los pueblos originarios. No dudó en enfrentar las autoridades coloniales para proteger a los indígenas de los abusos y los trabajos forzados a los que eran sometidos, enfrentando persecuciones y destierro por sus posturas.
Este acto de valentía fue un claro ejemplo de su sentido de justicia, y su oposición a la tiranía colonial no pasó desapercibida. A pesar de las dificultades y persecuciones, nunca abandonó su misión evangelizadora y su labor en favor de los más vulnerables, lo que consolidó su imagen como un hombre de fe y de principios firmes.
Momentos clave
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Ingreso a la orden agustiniana (1526): En este año, Agustín de la Coruña comenzó su formación en la orden de los agustinos descalzos, lo que marcaría el inicio de su vida religiosa.
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Viaje a América (1533): Fue en 1533 cuando Agustín llegó a México, donde se comprometió con la evangelización y la protección de los pueblos indígenas. Su experiencia en las colonias españolas le permitió comprender las injusticias que sufrían los pueblos originarios.
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Nombramiento como obispo de Popayán (1566): Este fue uno de los momentos más importantes de su vida. A partir de su llegada a Popayán, Agustín se dedicó a la construcción de una iglesia sólida y estable, además de defender los derechos de los indígenas de la región.
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Fundación del monasterio de la Encarnación (1572): Uno de los legados más duraderos de Agustín de la Coruña fue la fundación de este monasterio, que además de ser un centro religioso, se convirtió en el primer centro de enseñanza para mujeres en Colombia. Esta acción fue una de las primeras en la historia de la región que promovió la educación femenina.
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Restitución en su diócesis (1580): Tras haber sido desterrado por sus posturas en defensa de los indígenas, Agustín fue restituido en su diócesis, lo que le permitió continuar su trabajo hasta su muerte en 1589.
Relevancia actual
La figura de Agustín de la Coruña sigue siendo relevante en la historia de la Iglesia en Colombia y América Latina debido a su valentía y a su lucha incansable por la justicia social. Su defensa de los indígenas lo coloca en un lugar destacado en el contexto de la historia colonial, un periodo en el que muchos eclesiásticos se alineaban con el poder colonial, mientras que Agustín prefería luchar contra las injusticias que este generaba.
Además, su legado educativo, especialmente en lo que respecta a la fundación del monasterio de la Encarnación, muestra cómo su visión sobre el papel de la mujer en la sociedad y en la Iglesia estaba por delante de su tiempo. En una época en la que las mujeres tenían pocas oportunidades, Agustín dio un paso audaz al abrir un espacio de enseñanza para ellas.
Su obra escrita, incluyendo la Relación de la conquista de las provincias de Chilapa y Tlapa, además de sus cánticos y otros escritos, sigue siendo una fuente importante para comprender el pensamiento religioso y social de la época.
Obras y escritos
A lo largo de su vida, Agustín de la Coruña dejó un legado literario importante. Entre sus escritos más destacados se encuentra su Relación de la conquista de las provincias de Chilapa y Tlapa, un texto en el que narra la situación de los pueblos indígenas y las circunstancias de la conquista de estas regiones de México. Esta obra, junto con otros cánticos y textos, proporciona una visión única sobre el pensamiento religioso de la época y sobre su compromiso con los derechos de los pueblos originarios.
El legado perdura
Agustín de la Coruña falleció en 1589 en Popayán, donde fue enterrado en la iglesia de la Encarnación. A lo largo de los siglos, su figura ha sido recordada como un defensor de los derechos humanos, un líder religioso con una profunda humildad y un compromiso con la justicia social. Su ejemplo sigue siendo una inspiración para aquellos que luchan por la dignidad y los derechos de los pueblos indígenas y por una sociedad más justa y equitativa.
MCN Biografías, 2025. "Agustín de la Coruña (1508-1589): Un líder religioso y defensor de los derechos de los indígenas en la América colonial". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/corunna-agustin-de-la [consulta: 26 de enero de 2026].
