Fernando de Casas Novoa (1700-1749): El Arquitecto Barroco de Galicia

Fernando de Casas Novoa (1700-1749) es considerado uno de los arquitectos más destacados del barroco gallego. Su obra, caracterizada por un estilo ecléctico que fusiona elementos medievales y renacentistas, marcó un hito en la arquitectura de Galicia. Nacido en una época de gran transformación en el arte y la arquitectura, su carrera se vio influenciada por su formación junto a fray Gabriel Casas, así como por el trabajo de otros grandes arquitectos contemporáneos como Domingo de Andrade.

Orígenes y contexto histórico

La Galicia del siglo XVIII vivió un periodo de gran dinamismo cultural y artístico, marcado por el florecimiento de la arquitectura religiosa y civil. Durante este tiempo, el barroco se consolidó como el estilo predominante, un movimiento artístico que se caracterizaba por su exuberancia y complejidad. Fue en este contexto que Fernando de Casas Novoa comenzó su carrera profesional.

Casas Novoa fue discípulo de fray Gabriel Casas, un influyente arquitecto de la época con quien trabajó en la realización del claustro de la catedral de Lugo. Este proyecto, que presenta una clara influencia renacentista, supuso un aprendizaje fundamental para el joven arquitecto. A través de esta experiencia, Casas Novoa adquirió las bases que le permitirían, en su carrera posterior, desarrollar una obra profundamente ligada al barroco gallego.

Logros y contribuciones

Las contribuciones de Fernando de Casas Novoa a la arquitectura gallega son numerosas y se extienden a lo largo de varias décadas. Su carrera estuvo marcada por la creación de edificios religiosos de gran importancia, que no solo dejaron una huella en Galicia, sino que también influenciaron la arquitectura del norte de España.

Una de sus primeras obras, realizada en colaboración con fray Gabriel Casas, fue la construcción del claustro de la catedral de Lugo. Este proyecto, con su estilo renacentista, le permitió a Casas Novoa cimentar su reputación como arquitecto. Sin embargo, su verdadero impulso hacia la fama llegó con la realización de obras independientes, como la iglesia y convento de las Capuchinas en La Coruña, terminada en 1715. Esta obra reflejaba un estilo de transición entre el renacimiento y el barroco, sentando las bases de sus posteriores creaciones.

En 1725, Casas Novoa continuó su trayectoria con la iglesia del convento de Belma en Santiago de Compostela, una de sus obras más importantes, en la que también se pueden observar las influencias renacentistas en su diseño, pero con una mayor orientación hacia lo barroco.

Momentos clave de su carrera

A medida que avanzaba su carrera, la obra de Fernando de Casas Novoa se fue transformando, influida por el cambio de estilo que experimentó la arquitectura gallega en ese momento. Si bien sus primeras obras son una clara muestra de su formación renacentista, a partir de 1725, su trabajo comenzó a reflejar un giro hacia el barroco puro. En este cambio tuvo gran influencia el arquitecto Domingo de Andrade, cuyo estilo y diseños impactaron profundamente a Casas Novoa.

Algunas de las obras más destacadas de su carrera incluyen:

  • La capilla de Nuestra Señora de los Ojos Grandes (Lugo): Ubicada detrás de la cabecera de la catedral de Lugo, esta capilla es un claro ejemplo de su adopción del estilo barroco. Su diseño incluye una serie de elementos arquitectónicos que evidencian la transición del clasicismo al barroco.

  • La fachada del Obradoiro de la catedral de Santiago de Compostela (1738-1749): Sin duda, la obra más conocida y trascendental de Fernando de Casas Novoa. Esta fachada monumental fue diseñada para proteger el Pórtico de la gloria de la catedral, una de las obras maestras del arte románico. La fachada presenta una estructura imponente y una serie de vidrieras que iluminan el pórtico, creando un contraste visual impresionante entre lo románico y lo barroco. La obra se compone de dos cuerpos rematados por un templete con la imagen del apóstol Santiago y flanqueados por dos torres. Una de estas torres, la torre Carraca, fue construida por Domingo de Andrade, mientras que la otra, la torre de las Campanas, fue diseñada por Casas Novoa, en un estilo idéntico al de su maestro. Este conjunto de torres otorga a la fachada una singular escenografía que la convierte en una de las más emblemáticas de la arquitectura gallega.

Relevancia actual

La obra de Fernando de Casas Novoa sigue siendo un referente fundamental para la arquitectura barroca en Galicia. Su capacidad para integrar el medievalismo y el clasicismo en sus diseños lo convierte en un precursor de los arquitectos eclécticos del norte de Europa. La fachada del Obradoiro, en particular, se mantiene como uno de los mayores logros del barroco en Galicia y un testimonio del talento y la visión de Casas Novoa.

A lo largo de los siglos, su obra ha sido objeto de numerosas restauraciones y estudios, consolidándose como un patrimonio cultural de gran valor. La influencia de Casas Novoa se percibe no solo en Galicia, sino también en otras regiones de España, donde su enfoque arquitectónico ha servido de inspiración para generaciones posteriores de arquitectos.

Obras más destacadas

A continuación, se presenta una lista de algunas de las obras más importantes de Fernando de Casas Novoa:

  1. Claustro de la catedral de Lugo (con fray Gabriel Casas)

  2. Iglesia y convento de las Capuchinas en La Coruña (1715)

  3. Iglesia del convento de Belma en Santiago de Compostela (1725)

  4. Capilla de Nuestra Señora de los Ojos Grandes (Lugo)

  5. Fachada del Obradoiro de la catedral de Santiago de Compostela (1738-1749)

Estas obras, junto con otras menores, componen un legado arquitectónico que ha perdurado a lo largo del tiempo y que continúa siendo objeto de admiración por su singularidad y perfección técnica.

Conclusión

Fernando de Casas Novoa es un claro ejemplo de la riqueza y diversidad de la arquitectura barroca en Galicia. Su capacidad para combinar lo medieval y lo clásico, su destreza en la creación de espacios monumentales y su influencia en arquitectos posteriores han asegurado que su nombre perdure en la historia de la arquitectura española. Con obras como la fachada del Obradoiro y la capilla de Nuestra Señora de los Ojos Grandes, Casas Novoa no solo definió el paisaje arquitectónico de su tiempo, sino que también dejó un legado que sigue siendo fuente de inspiración y estudio para generaciones actuales de arquitectos e historiadores del arte.

Bibliografía

  • GARCÍA IGLESIAS, J.M.: Fernando de Casas Novoa. Santiago de Compostela, 1993.

  • VIGO TRASANCOS, A.: La fachada del Obradoiro. Madrid, Electa, 1996.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Fernando de Casas Novoa (1700-1749): El Arquitecto Barroco de Galicia". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/casas-novoa-fernando-de [consulta: 6 de abril de 2026].