Manuel Capetillo Villaseñor (1926-2009): El torero que dejó huella en el mundo taurino y el cine mexicano
Manuel Capetillo Villaseñor, nacido el 15 de abril de 1926 en Guadalajara, Jalisco, México, es recordado como uno de los matadores de toros más emblemáticos de su época, no solo por su destacada carrera en los ruedos, sino también por su incursión en el cine y la música. A lo largo de su vida, Capetillo dejó una huella profunda en la cultura mexicana, demostrando ser un hombre polifacético que cautivó a millones de personas con su talento y valentía.
Orígenes y contexto histórico
La vida de Manuel Capetillo estuvo marcada por una serie de acontecimientos que lo conectaron tanto con el mundo taurino como con el espectáculo. Nacido en Guadalajara, una ciudad con una rica tradición en la tauromaquia, Capetillo creció en un ambiente propenso a la influencia del toreo. Desde temprana edad, mostró un gran interés por el arte taurino, lo que lo llevó a entrar en la escuela taurina, donde comenzó a forjar su futuro como matador de toros.
La situación política y social de México en la primera mitad del siglo XX también influyó en su vida. El país vivió una serie de transformaciones durante estos años, y la cultura popular se vio fuertemente influenciada por la música, el cine y el toreo, elementos que se entrelazaron en la vida de Capetillo. A pesar de las dificultades económicas y los cambios sociales que marcaron la época, su determinación y amor por la tauromaquia le permitieron sobresalir.
Logros y contribuciones
El inicio en el toreo
Manuel Capetillo debutó como matador de toros en una época de gran competitividad y desafíos en el mundo taurino. Su primera alternativa, tomada en la Plaza de Toros de Querétaro el 24 de diciembre de 1948, fue invalidada debido a un incidente técnico. Sin embargo, no tardó en recibir una segunda oportunidad. El 23 de enero de 1949, en la Plaza de Toros de Ciudad de México, Capetillo tomó su alternativa definitiva, con el veterano torero Luis Castro Sandoval, conocido como «El Soldado», como padrino y el también mexicano Antonio Velázquez Martínez como testigo. Ese día, Capetillo demostró su gran destreza y valentía frente al toro Muñeco, un astado de la ganadería San Mateo.
La incursión en España
El deseo de Manuel Capetillo por expandir su carrera lo llevó a cruzar el Atlántico hacia España, donde el 15 de mayo de 1952 se presentó en la Plaza Monumental de Las Ventas, en Madrid, en el marco de la Feria de San Isidro. Este debut en una de las plazas más importantes del mundo taurino marcó un hito en su carrera. En ese día, el diestro madrileño Francisco Muñoz y Herrero, conocido como «Paco Muñoz», fue el encargado de cederle la lidia de un toro de la ganadería de Antonio Pérez. Antonio Ordóñez, otro gran referente del toreo, actuó como testigo. A pesar de las diferencias y desafíos que enfrentó en España, Capetillo demostró su valía y consolidó su lugar en el mundo taurino internacional.
Logro en solitario
Uno de los momentos más emblemáticos de la carrera de Manuel Capetillo fue su actuación en la Plaza Monumental de México el 25 de febrero de 1968. En este evento histórico, Capetillo toreó y despenó siete toros en solitario, seis de la ganadería de Valparaíso y uno más de la de Rancho Seco. Este valiente acto de torear sin compañía de otros toreros se consideró una de las proezas más destacadas de su carrera, dejando una marca indeleble en la memoria de los aficionados al toreo. Su capacidad para manejar la lidia de tantos toros en solitario demostró su destreza, temple y valentía, cualidades que lo definieron a lo largo de su carrera.
Momentos clave
A continuación, se detallan algunos de los momentos más significativos de la vida de Manuel Capetillo:
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1948: Debut en la Plaza de Toros de Querétaro, aunque su alternativa fue invalidada.
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1949: Confirmación de alternativa en la Plaza de Toros de Ciudad de México, con el toro Muñeco.
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1952: Presentación en España, en la Plaza Monumental de Las Ventas, Madrid, durante la Feria de San Isidro.
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1968: Actuación histórica en la Plaza Monumental de México, toreando siete toros en solitario.
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1976: Reaparición en los ruedos, apadrinando la confirmación de alternativa de Miguel Espinosa Menéndez («Armillita»).
Estos momentos claves no solo reflejan la carrera profesional de Capetillo, sino también su dedicación a la tauromaquia, que lo convirtió en uno de los matadores más recordados de México.
Relevancia actual
Aunque la carrera de Manuel Capetillo se vio interrumpida en varias ocasiones por su incursión en otros ámbitos del entretenimiento, como la música y el cine, su legado perdura. Su paso por el cine mexicano, donde participó en varias películas, le permitió llegar a una audiencia aún mayor, consolidándose como una figura de la cultura popular mexicana. Además, su éxito como cantante en la música ranchera también lo convirtió en un ícono de la época.
En la actualidad, Capetillo sigue siendo un referente en la historia del toreo mexicano. Su valentía, su destreza en el ruedo y su carisma lo han convertido en una figura venerada tanto por los aficionados al toreo como por los amantes del cine y la música. Su legado continúa siendo una fuente de inspiración para nuevas generaciones de toreros y artistas en México y en el mundo.
El legado de Manuel Capetillo
Manuel Capetillo Villaseñor falleció el 5 de mayo de 2009 en Chacala, Nayarit, México, pero dejó un legado imborrable en la historia del toreo mexicano y en la cultura popular del país. Su figura no solo es recordada por su valentía y profesionalismo en los ruedos, sino también por su contribución al cine y la música, áreas en las que también destacó con gran éxito. Su vida y su carrera son un testimonio de la pasión, la dedicación y el talento que definen a los grandes personajes históricos de México.
MCN Biografías, 2025. "Manuel Capetillo Villaseñor (1926-2009): El torero que dejó huella en el mundo taurino y el cine mexicano". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/capetillo-villasennor-manuel [consulta: 6 de febrero de 2026].
