Nacho Cano (1963-VVVV). El compositor que transformó la música española
Nacho Cano, nacido el 26 de febrero de 1963 en Madrid, es uno de los compositores y teclistas más influyentes de la música española contemporánea. Su legado musical se ha construido principalmente a través de su trabajo con el icónico grupo Mecano, y su carrera posterior ha sido una constante búsqueda de innovación, solidaridad y compromiso social. Desde su adolescencia, mostró una pasión por la música que lo llevó a formar parte de diversos grupos antes de consolidarse como un pilar fundamental en la escena musical española.
Orígenes y contexto histórico
La historia de Nacho Cano comienza en un Madrid lleno de efervescencia cultural, donde las influencias musicales y la creatividad juvenil marcaban el pulso de la ciudad. Desde temprana edad, mostró interés por la música, y a los trece años formó su primer grupo junto a Eduardo Benavente, Toti Arbolés y Luis Calvo. Este sería el primer paso de un largo recorrido en el que, tras algunos años de esfuerzo y trabajo subterráneo, logró una de las metas más deseadas por cualquier músico: grabar un disco.
La oportunidad llegó en 1982 con la grabación del exitoso álbum Hoy no me puedo levantar con Mecano, la banda que lo catapultaría a la fama. En ese entonces, el grupo estaba compuesto por Nacho Cano, su hermano José María Cano, y Ana Torroja. A lo largo de los siguientes años, Mecano se convirtió en un referente de la música pop española, vendiendo más de diez millones de copias en diez años. Sin embargo, la fama no estuvo exenta de tensiones internas, ya que los elogios hacia Nacho Cano y su rol dentro del grupo fueron constantes, provocando conflictos que, en última instancia, llevaron a la disolución de Mecano en 1992, a pesar de estar en su apogeo y contar con ingresos millonarios por derechos de autor.
Logros y contribuciones
Tras la disolución de Mecano, Nacho Cano no abandonó la música. Por el contrario, se lanzó a una carrera en solitario que reflejaba su evolución como artista y su profunda transformación personal. A lo largo de los años, Cano se dedicó a explorar nuevos horizontes musicales, integrando influencias de diversas culturas y comprometido con causas sociales que marcarían su vida fuera del escenario.
Uno de sus proyectos más ambiciosos fue el álbum Un mundo separado por el mismo dios, un disco instrumental que presentó en el otoño de 1994 en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid. En este trabajo, Nacho Cano exploró nuevas sonoridades, alejándose del pop convencional y abriendo camino hacia la música de fusión. Compuesto entre Nueva York y Madrid, el disco combinaba influencias de la música clásica, el rock y la música oriental, y fue acompañado de una puesta en escena mística, llena de velas budistas y ambientes espirituales. Aunque no alcanzó el éxito comercial de Mecano, las composiciones como El patio y La batalla fueron aclamadas por su profundidad y complejidad.
Este período también estuvo marcado por su compromiso social y su involucramiento con causas humanitarias, especialmente con el Dalai Lama y su apoyo a la independencia del Tíbet. Nacho Cano mostró su solidaridad a través de proyectos de ayuda en la India, donde trabajó estrechamente con Teresa de Calcuta y su misión humanitaria. Su generosidad no solo se tradujo en palabras, sino en importantes donaciones económicas y apoyo a diversas iniciativas solidarias.
Momentos clave
Nacho Cano vivió momentos de gran intensidad tanto en su vida personal como profesional. Uno de los episodios más relevantes fue su amor por la actriz Penélope Cruz, con quien mantuvo una relación sentimental. Este vínculo personal no solo marcó su vida, sino que también reflejó su búsqueda de equilibrio entre la fama y su interés por la cultura oriental y la meditación trascendental.
En términos musicales, uno de los discos que definió su carrera fue El lado femenino (1996), que se distanció considerablemente de sus trabajos anteriores y exploró nuevos territorios dentro del pop y la música experimental. A pesar de no contar con el éxito de sus discos previos, este álbum fue muy comentado, en gran parte por la campaña publicitaria en la que Nacho Cano proclamaba su solidaridad con los oprimidos a través de sus canciones. En el disco, Mercedes Ferrer se encargó de la voz principal en varias canciones, mientras que otros cantantes femeninas también participaron en la producción.
Relevancia actual
Aunque la trascendencia de Nacho Cano no se mide solo por su éxito comercial, su influencia en la música española sigue viva. En 1999, fundó la Fundación Sabera, con el fin de contribuir a la mejora de las condiciones de vida de los más desfavorecidos, especialmente en la India. La fundación, de la que fue presidente hasta 2002, continúa siendo un testimonio de su compromiso con las causas humanitarias. En su labor, Nacho Cano se esforzó por llevar la música a los lugares más necesitados, ofreciendo conciertos benéficos y promoviendo la ayuda a través de su arte.
El legado de Nacho Cano trasciende su paso por Mecano. Su trabajo como compositor y productor ha sido influyente en muchos artistas que han seguido su ejemplo de combinar la música con la acción social. Su pasión por la música sigue viva, y su nombre sigue siendo sinónimo de creatividad y compromiso con el mundo que lo rodea.
Discografía destacada:
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Un mundo separado por el mismo dios (1994)
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El lado femenino (1996)
En conclusión, Nacho Cano ha sido un pilar fundamental en la historia de la música española, no solo por su talento como compositor, sino también por su capacidad para innovar, evolucionar y comprometerse con causas sociales. Hoy en día, su legado sigue siendo fuente de inspiración para generaciones de músicos y seguidores.
MCN Biografías, 2025. "Nacho Cano (1963-VVVV). El compositor que transformó la música española". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/cano-nacho [consulta: 28 de febrero de 2026].
