Juan Caboto (ca. 1450-ca.1498): El pionero italiano en el descubrimiento de América del Norte
Juan Caboto, conocido también como John Cabot en inglés, fue un marinero y explorador italiano, nacido probablemente en Génova alrededor de 1450. Su vida, marcada por la incertidumbre, está rodeada de misterios, pero sus contribuciones al mundo de las exploraciones marítimas y su papel en el descubrimiento de América del Norte lo convierten en una figura trascendental en la historia. Se le atribuye el descubrimiento de nuevas tierras en América en 1497, cinco años después del famoso viaje de Cristóbal Colón. Aunque su nombre puede pasar desapercibido frente a grandes exploradores como Colón, la travesía de Caboto dejó una huella indeleble en la historia de las exploraciones.
Orígenes y contexto histórico
Juan Caboto nació en un contexto de gran dinamismo comercial y marítimo en el siglo XV. A lo largo de su juventud, probablemente en Génova, Caboto se involucró en la navegación mercante, una actividad que lo llevaría a través del Mediterráneo y a destinos lejanos como La Meca, un centro de comercio entre Oriente y Occidente. Fue allí donde probablemente escuchó por primera vez sobre la posibilidad de encontrar una ruta marítima hacia Asia por el oeste, una idea que despertó su interés por las exploraciones.
Aunque los registros históricos son limitados, algunos indican que Caboto se trasladó a Venecia en 1461, donde obtuvo la ciudadanía veneciana en 1476. En este período, se estableció como un marino mercante, participando en varias expediciones por el Mediterráneo. Fue en estos viajes cuando Caboto, al igual que muchos de sus contemporáneos, se sintió atraído por la posibilidad de encontrar un camino alternativo hacia las riquezas de Asia.
Logros y contribuciones
El objetivo principal de Caboto durante sus viajes fue encontrar una nueva ruta hacia las Indias Orientales navegando hacia el oeste, lo que lo llevó a la corte española y portuguesa en busca de patrocinio. Sin embargo, no obtuvo el apoyo esperado, y fue finalmente en Inglaterra donde halló la oportunidad de llevar a cabo sus exploraciones.
En 1496, Caboto presentó su proyecto al rey Enrique VII de Inglaterra, quien, tras evaluar la propuesta, le otorgó una patente de navegación el 5 de marzo de 1496. Con la autorización real en mano, Caboto se embarcó en su primer viaje hacia América del Norte en 1497. El 2 de mayo de 1497, zarpó desde el puerto de Bristol al mando de su navío, el Matthew, con una tripulación de 18 hombres y, probablemente, acompañado de sus hijos Luis, Sancio y Sebastián.
Momentos clave de la expedición
El viaje de Caboto, que duró aproximadamente 52 días, resultó en el avistamiento de tierras el 24 de junio de 1497. Caboto y su tripulación creyeron que habían llegado a las costas de Asia, en particular a la región del Gran Kan, y su esperanza era encontrar las fabulosas tierras de Cipango (actual Japón). No obstante, la ubicación exacta del desembarco sigue siendo objeto de debate. Se ha sugerido que Caboto llegó a la isla de Cabo Bretón, pero también se ha propuesto que su llegada tuvo lugar en la costa del Labrador o en la isla del Príncipe Eduardo.
En el lugar donde desembarcó, Caboto tomó posesión de las tierras en nombre de la corona inglesa, plantando la bandera de Inglaterra y el gonfalón de San Marcos. Este acto formalizó el descubrimiento, que se consideró uno de los primeros contactos europeos con América del Norte, a pesar de los viajes vikingos en el siglo XI, de los cuales no se tenía conocimiento en ese momento.
Al finalizar la travesía, Caboto regresó a Inglaterra el 6 de agosto de 1497, donde fue recibido con honores y premiado por su logro. El rey Enrique VII le concedió una pensión por su servicio, reconociendo la importancia de su descubrimiento para la expansión del imperio inglés.
Segundo viaje y exploraciones adicionales
El éxito de su primer viaje alentó a Caboto a emprender una nueva expedición, por lo que en mayo de 1498, partió nuevamente desde Bristol, esta vez con una flota de seis barcos y 200 hombres. Este viaje tenía como objetivo encontrar un paso hacia Catay (China), en la creencia de que existía un estrecho que conectaba el Atlántico con el Pacífico, facilitando el acceso a las riquezas del Lejano Oriente. Sin embargo, este viaje se desarrolló en circunstancias mucho más difíciles.
Durante su exploración, Caboto alcanzó lo que hoy conocemos como Groenlandia, que habría llamado la Tierra del Labrador en honor al navegante portugués João Fernandes Lavrador. A pesar de sus esfuerzos por avanzar más al norte, el hielo marino y las difíciles condiciones del entorno impidieron que su expedición alcanzara nuevas tierras, y algunos relatos sugieren que la tripulación comenzó a mutinar debido al intenso frío.
Ante la imposibilidad de continuar hacia el oeste, Caboto puso rumbo al sur, hasta llegar al cabo Hatteras (actual Carolina del Norte), e incluso hasta la península de Florida. A pesar de los retos, el navegante inglés continuó reclamando las tierras para la corona inglesa, aunque su creencia en que había llegado a tierras asiáticas fue errónea.
En otoño de 1498, Caboto comenzó su regreso a Inglaterra, pero la travesía terminó en tragedia. Se cree que murió durante el viaje de regreso o poco después de su llegada a Bristol, sin que su destino final se conociera con certeza.
Relevancia actual
El legado de Juan Caboto, aunque a menudo eclipsado por el de Cristóbal Colón, es innegable. Su viaje de 1497 representó el primer contacto europeo documentado con el continente americano en el norte, lo que eventualmente daría pie a las reclamaciones inglesas sobre el territorio de América del Norte. Su exploración marcó el comienzo de una serie de expediciones que llevarían a Inglaterra a expandir sus dominios en el Nuevo Mundo en los siglos posteriores.
A pesar de que Caboto nunca alcanzó su objetivo de encontrar un paso hacia Asia, sus contribuciones a la cartografía y a la expansión del conocimiento geográfico fueron significativas. Hoy, el nombre de Caboto sigue vivo en las memorias de aquellos que valoran las grandes gestas de los exploradores del Renacimiento, quienes abrieron nuevas rutas y horizontes para las naciones europeas.
El viaje de Caboto dejó una marca en la historia, no solo por su descubrimiento de tierras en América del Norte, sino por su persistente búsqueda de un acceso directo a las riquezas de Asia, una ambición que alimentaría las exploraciones de muchos otros navegantes en los años venideros.
MCN Biografías, 2025. "Juan Caboto (ca. 1450-ca.1498): El pionero italiano en el descubrimiento de América del Norte". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/caboto-juan [consulta: 22 de febrero de 2026].
