Barnés González, Adela (1908-?). La química que brilló en una época de limitadas oportunidades para las mujeres

Adela Barnés González, nacida el 9 de abril de 1908 en Ávila, fue una destacada química española que, junto a sus hermanas, rompió barreras en una época en la que las oportunidades educativas para las mujeres eran muy limitadas. Perteneciente a una familia profundamente comprometida con la educación y la política, Adela no solo destacó en su campo profesional, sino que también fue parte de una familia que defendió la igualdad de género en todos los aspectos de la vida, especialmente en la educación.

Orígenes y contexto histórico

La familia Barnés González tenía un fuerte arraigo en el mundo de la educación y la política. Su padre, Francisco Barnés, fue catedrático de Historia y, durante un breve período, ocupó el cargo de Ministro de Educación durante la II República. Su madre, Dorotea González, también tuvo un papel relevante en la vida académica de sus hijas. Ambos progenitores fueron firmes defensores de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, y esta visión influyó enormemente en la educación de sus hijas.

Adela Barnés creció en un hogar que promovió la educación universitaria para las mujeres, lo que en su época era algo verdaderamente insólito. De hecho, sus hermanas también lograron sobresalir en sus respectivas disciplinas: Dorotea, la hermana mayor, se convirtió en una de las científicas más brillantes de su tiempo; Petra estudió Farmacia; y Ángela, Historia. Este acceso a la educación fue un reflejo de las ideas progresistas de sus padres, quienes lucharon por un mundo en el que mujeres y hombres pudieran tener las mismas oportunidades.

Logros y contribuciones

Adela Barnés González siguió los pasos de su hermana Dorotea y se dedicó al campo de las ciencias químicas. Su formación académica fue brillante desde el principio. Cursó la educación secundaria en el prestigioso Instituto Escuela de Madrid, donde obtuvo su título de bachiller en 1926. Su paso por el Instituto Escuela fue un primer indicio de su potencial, un centro educativo que se destacó por su enfoque innovador y progresista.

Después de finalizar su educación secundaria, Adela Barnés ingresó en la Universidad Complutense de Madrid, donde decidió estudiar Ciencias Químicas, una disciplina que le permitiría hacer valiosas contribuciones al campo de la química. El 7 de mayo de 1932, Adela se licenció en esta carrera con excelentes resultados académicos, logrando el Premio Extraordinario de Licenciatura en reconocimiento a su excepcional rendimiento.

A lo largo de su carrera, Adela se destacó por su trabajo de investigación. Entre 1931 y 1936, formó parte del Instituto Nacional de Física y Química, donde se dedicó a la investigación química. Este instituto fue un lugar clave para la ciencia española, y la participación de Adela en él fue una prueba más de su dedicación a la ciencia. En este período, también coincidió en el instituto con su hermana Dorotea, quien había regresado de su formación en los Estados Unidos, consolidándose así una colaboración científica entre ambas.

Adela, al igual que su hermana, también compartió la vocación docente. Si bien Dorotea se dedicó a enseñar Física y Química como catedrática en el Instituto Lope de Vega de Madrid, Adela también comenzó su carrera como docente en el Instituto Escuela de Madrid, donde impartió clases desde 1933. Su paso por el ámbito educativo reflejó no solo su excelencia en el conocimiento de la química, sino también su compromiso con la transmisión del saber y la formación de nuevas generaciones.

Momentos clave de la vida de Adela Barnés

  • 1926: Obtiene el título de bachiller en el Instituto Escuela de Madrid.

  • 1932: Se licencia en Ciencias Químicas por la Universidad Complutense de Madrid y recibe el Premio Extraordinario de Licenciatura.

  • 1931-1936: Realiza una importante labor investigadora en el Instituto Nacional de Física y Química, trabajando junto a su hermana Dorotea.

  • 1933: Comienza su carrera como docente en el Instituto Escuela de Madrid.

Relevancia actual

El legado de Adela Barnés González sigue siendo relevante hoy en día, no solo por sus logros como científica y docente, sino también por ser un ejemplo de cómo, a pesar de las dificultades de su época, las mujeres podían y debían tener acceso a la educación y al desarrollo profesional. Su figura es un testimonio de las luchas que muchas mujeres, como ella, tuvieron que librar para poder desarrollarse en campos como las ciencias, que históricamente han estado dominados por hombres.

Además, su historia resalta la importancia de la educación progresista, que no solo abría las puertas a las mujeres, sino que también promovía una visión de igualdad de género que sigue siendo necesaria en la sociedad actual.

Adela Barnés y su familia fueron pioneros en un movimiento que no solo defendía la educación de las mujeres, sino también su plena integración en la vida académica, profesional y política. Este legado sigue siendo un referente para las nuevas generaciones de mujeres científicas y educadoras, que continúan luchando por la igualdad de oportunidades en todos los ámbitos.

Enlaces de interés

Adela Barnés González, a través de su trabajo y su vida, dejó una huella imborrable en el ámbito de la ciencia y la educación en España. A pesar de las dificultades y las limitaciones de su tiempo, supo demostrar que la educación y el talento no tienen género, y su legado sigue siendo fuente de inspiración para quienes luchan por la igualdad de oportunidades.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Barnés González, Adela (1908-?). La química que brilló en una época de limitadas oportunidades para las mujeres". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/barnes-gonzalez-adela [consulta: 7 de febrero de 2026].