Wilhelm Friedemann Bach (1710-1784): El hijo rebelde de Johann Sebastian Bach que dejó una huella única en la música barroca
Wilhelm Friedemann Bach (1710-1784)
fue uno de los hijos más destacados de Johann Sebastian Bach, pero
también el más enigmático y singular. A pesar de su linaje ilustre, su
vida estuvo marcada por la contradicción y el drama personal,
características que lo alejaron del reconocimiento póstumo que merecía
su genio musical. A lo largo de su carrera, demostró ser un virtuoso
del órgano y el piano, así como un compositor innovador, pero su
carácter excéntrico y su vida agitada lo llevaron al olvido durante sus
últimos años. En este artículo, exploraremos su vida, sus logros, sus
contribuciones musicales y su relevancia en la historia de la música.
Orígenes y contexto histórico
Wilhelm Friedemann Bach nació el 22
de noviembre de 1710 en Weimar, Alemania, como el hijo mayor de Johann
Sebastian Bach y su primera esposa, María Barbara Bach. Su nacimiento
se produjo en una época en la que la familia Bach ya se había
establecido como una dinastía de músicos reconocidos. Johann Sebastian
Bach, su padre, es considerado uno de los más grandes compositores de
la historia, y su legado musical influiría profundamente en la
formación de Wilhelm Friedemann.
Su educación musical fue impartida
por su propio padre, quien le enseñó teoría musical, composición y a
tocar varios instrumentos, entre ellos el clave, el violín y el órgano.
Además, Johann Sebastian Bach compuso varias obras para su hijo, lo que
es un testamento al talento prometedor que Wilhelm Friedemann mostraba
desde temprana edad. Entre estas composiciones figuran las Seis sonatas para órgano, los Nueve pequeños preludios, el primer volumen de El clave bien temperado, así como el Clavier-Büchlein.
Formación académica y primeras influencias
En 1723, Wilhelm Friedemann fue
inscrito en la Thomasschule de Leipzig, donde su familia se había
trasladado poco antes. Durante su estancia en Leipzig, Wilhelm
Friedemann recibió una formación académica más amplia. En 1729, se
graduó de la Universidad de Leipzig, donde estudió matemáticas y
filosofía, campos que complementaban su formación musical. Fue en este
periodo cuando comenzó a desarrollar sus primeras obras importantes,
incluidas dos conciertos para teclado.
Su vida académica y musical
continuó su curso en Dresde, donde en 1733 comenzó su carrera como
organista de la iglesia de Santa Sofía. Este cargo le permitió ampliar
su experiencia musical y perfeccionar su técnica en el órgano, un
instrumento en el que destacó a lo largo de su carrera. Sin embargo, no
sería hasta 1746 que alcanzaría un puesto importante en su carrera: fue
nombrado cantor en la iglesia Liebfrauen de Halle, una ciudad que sería
clave en su vida profesional y que le valió el sobrenombre de «el Bach
de Halle». Durante este periodo, Wilhelm Friedemann ocupó el puesto de Director Musices, cargo que desempeñó hasta 1764.
Logros y contribuciones
A lo largo de su vida, Wilhelm
Friedemann Bach desarrolló un estilo musical propio, que lo distingue
tanto de su padre como de sus hermanos. A pesar de ser hijo de Johann
Sebastian Bach, Wilhelm Friedemann se apartó de las convenciones
musicales tradicionales y mostró una notable capacidad para
experimentar con nuevas formas y sonidos.
Uno de sus logros más importantes fue la creación de la forma sonata
en una época en la que la mayoría de sus contemporáneos se dedicaban a
perfeccionar las formas establecidas por otros compositores de la
época. Además, fue pionero en el concierto de teclado moderno,
un género que más tarde sería perfeccionado por otros compositores. Sus
obras son conocidas por sus fuertes contrastes, así como por la
variedad de lenguajes musicales que empleaba, entre ellos el estilo
galante, que surgió a mediados del siglo XVIII.
La obra de Wilhelm Friedemann es
diversa y abarca múltiples géneros, desde composiciones para órgano
hasta cantatas y conciertos. Entre sus piezas más conocidas se
encuentran 5 sonatas en trío, 6 duetos para flauta, 42 polonesas, 11 fantasías, 11 fugas, 7 preludios de corales, 5 conciertos para clave
y una veintena de cantatas de iglesia. Estas composiciones reflejan la
maestría de Wilhelm Friedemann en la utilización de la armonía y la
melodía, así como su capacidad para desarrollar temas complejos y
emocionalmente profundos.
Aunque la mayor parte de su obra
ha permanecido en el anonimato durante siglos, su genio creativo y su
habilidad técnica lo sitúan entre los grandes compositores de la era
barroca. Sus innovaciones fueron decisivas para el desarrollo de la
música posterior, influyendo no solo en la obra de sus hermanos, sino
también en la evolución del concierto y la sonata como géneros.
Momentos clave en la vida de Wilhelm Friedemann Bach
La vida de Wilhelm Friedemann estuvo marcada por varios momentos clave que definieron tanto su carrera como su legado:
-
1723 – Ingreso a la Thomasschule de Leipzig, donde su formación académica y musical comenzó a desarrollarse de manera más formal.
-
1733
– Nombramiento como organista de la iglesia de Santa Sofía en Dresde,
lo que le permitió empezar a ganar reconocimiento como músico. -
1746 – Nombramiento como cantor en la iglesia Liebfrauen de Halle, donde pasó una parte significativa de su vida profesional.
-
1747
– Acompañamiento de su padre, Johann Sebastian Bach, en la famosa
visita a Federico II de Prusia, lo que llevó a la creación de la Ofrenda Musical. -
1770 – Tras abandonar Halle, se trasladó a Braunschweig y luego a Berlín, donde alcanzó un gran éxito con sus recitales de órgano.
-
1784 – Fallecimiento en Berlín, en gran medida olvidado, a pesar de su importante contribución a la música.
Relevancia actual
La relevancia de Wilhelm
Friedemann Bach en la historia de la música es notable, aunque, como se
mencionó anteriormente, su obra pasó desapercibida durante gran parte
de su vida y mucho tiempo después de su muerte. Sin embargo, el
redescubrimiento de su música en el siglo XX ha permitido a las nuevas
generaciones de músicos y aficionados conocer su genio y la importancia
de su legado.
A pesar de las dificultades
personales y profesionales que enfrentó, incluyendo problemas con la
bebida y una personalidad excéntrica, Wilhelm Friedemann Bach dejó una
huella indeleble en la música barroca. Su capacidad para innovar y su
habilidad técnica le han otorgado un lugar destacado en la historia de
la música, y sus composiciones continúan siendo interpretadas y
estudiadas por músicos de todo el mundo.
MCN Biografías, 2025. "Wilhelm Friedemann Bach (1710-1784): El hijo rebelde de Johann Sebastian Bach que dejó una huella única en la música barroca". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/bach-wilhelm-friedemann [consulta: 27 de febrero de 2026].
