Miguel Aylwin Gajardo (1889-1976). El magistrado chileno que marcó la historia judicial del siglo XX

Miguel Aylwin Gajardo fue una figura clave del derecho chileno durante la primera mitad del siglo XX. Reconocido por su integridad, vocación docente y firme compromiso con la justicia, su vida estuvo marcada por una trayectoria ascendente desde una infancia huérfana hasta convertirse en presidente de la Corte Suprema. Su historia refleja no solo la evolución del sistema judicial chileno, sino también los desafíos sociales, políticos y educativos de su época.

Orígenes y contexto histórico

Miguel Aylwin Gajardo nació el 29 de abril de 1889 en San Javier, Chile. Su contexto familiar y social influyó profundamente en su carácter y decisiones posteriores. Hijo de Domitila Gajardo y Ricardo Aylwin, oficial del Registro Civil que fue cesado de sus funciones y encarcelado tras la guerra civil chilena de 1892 por su apoyo al presidente Balmaceda, Miguel quedó huérfano antes de cumplir cinco años.

Distribuidos entre diversos hogares familiares, él fue acogido por sus abuelos maternos en Putú, una zona rural al norte de Constitución. Este entorno campesino y su traslado anual a la ciudad para estudiar marcaron el inicio de una vida disciplinada y de esfuerzo constante.

A los once años fue admitido como interno en la Escuela Normal de Preceptores José Abelardo Núñez en Santiago, una de las instituciones más prestigiosas del país en la formación docente. Allí demostró una notable capacidad académica y una profunda vocación por la enseñanza, que se mantendría a lo largo de su vida.

Logros y contribuciones

El camino profesional de Aylwin Gajardo fue extenso y multifacético. Su vida profesional puede entenderse en tres grandes ámbitos: docencia, abogacía y judicatura.

Formación académica y vocación docente

Graduado como profesor en 1906, aspiraba a convertirse en docente de historia. Sin embargo, sus planes se vieron temporalmente truncados por el requisito del inglés en el bachillerato. Lejos de rendirse, propuso al Trinity College un sistema de intercambio por el cual trabajaría a cambio de convivir con los profesores del centro durante el verano. Esta muestra de ingenio e iniciativa ejemplifica su compromiso con el aprendizaje y la superación personal.

Posteriormente, se instaló en la casa de doña Luz Blest Gana, hermana del escritor y diplomático Guillermo Blest Gana, un espacio de efervescencia intelectual donde trabó amistad con personalidades como Rodolfo Leng. Durante esta etapa se interesó particularmente por la psicología, siendo discípulo del alemán Wilhelm Mann e ingresando al laboratorio de psicología experimental de la Universidad de Chile como ayudante.

En 1909 obtuvo su título de profesor de historia y geografía, enseñando en instituciones como el Liceo de Aplicación, la Escuela Militar y la propia Universidad de Chile, a la vez que iniciaba sus estudios de Derecho.

Carrera como abogado

En 1915 se tituló como abogado con una memoria sobresaliente sobre la ley de instrucción secundaria y superior. Inició su ejercicio profesional en Valparaíso, de la mano del prestigioso despacho de Guillermo Rivera, gracias a la mediación de su cuñado.

Simultáneamente, enseñó derecho procesal y administrativo, consolidando así su prestigio tanto en los tribunales como en las aulas.

No obstante, una grave afección pulmonar lo obligó a retirarse temporalmente para someterse a tratamiento en un sanatorio del Valle del Elqui. A su regreso, decidió renunciar a la vida política, la docencia y hasta a la masonería, orientando toda su energía al Poder Judicial.

Trayectoria judicial

En 1924 comenzó su carrera judicial como relator de la Corte de Apelaciones de Valparaíso. Su conducta intachable y excelencia técnica lo llevaron a ocupar los siguientes cargos:

  • 1927: Nombrado miembro de la Corte de Apelaciones de Valdivia.

  • 1929: Transferido a la Corte de Apelaciones de Santiago.

  • 1957: Alcanzó la cúspide de su carrera al ser designado presidente de la Corte Suprema de Chile, cargo que desempeñó hasta 1960.

Durante su gestión, Aylwin Gajardo se consolidó como una figura de referencia en la judicatura nacional, dejando un legado de independencia judicial, rigor jurídico y honestidad incuestionable.

Momentos clave

A lo largo de su vida, diversos eventos marcaron puntos de inflexión en su trayectoria. A continuación, se presenta un listado con los momentos más significativos:

  • 1899: Ingreso como interno en la Escuela Normal de Preceptores José Abelardo Núñez.

  • 1906: Obtención del título de profesor.

  • 1909: Título de profesor de historia y geografía.

  • 1910: Participación en el Congreso Latinoamericano de Estudiantes en Buenos Aires.

  • 1915: Obtención del título de abogado.

  • 1924: Inicio de su carrera en el Poder Judicial como relator.

  • 1927: Nombramiento en la Corte de Apelaciones de Valdivia.

  • 1929: Traslado a la Corte de Apelaciones de Santiago.

  • 1957-1960: Presidencia de la Corte Suprema de Chile.

Estos hitos no solo resumen una trayectoria profesional brillante, sino que también reflejan un compromiso permanente con el servicio público y la justicia.

Relevancia actual

La figura de Miguel Aylwin Gajardo sigue siendo un referente en la historia judicial chilena. Su vida encarna valores que siguen siendo esenciales en el funcionamiento de una sociedad democrática: la independencia del Poder Judicial, la vocación de servicio público y la ética profesional.

En una época en la que el sistema judicial atraviesa desafíos constantes en términos de legitimidad y transparencia, su legado sirve como ejemplo de cómo la integridad personal y la formación académica pueden confluir para formar líderes transformadores en el ámbito institucional.

Además, su paso por la docencia y la psicología, así como su participación en tertulias intelectuales y eventos continentales como el Congreso de Estudiantes de 1910, lo conectan con una generación de reformadores sociales que impulsaron cambios duraderos en Chile. Su relación con figuras como Rodolfo Leng, Carlos Vicuña Fuentes, Raimundo del Río y Arturo Matte Larraín sitúa su vida en un contexto de profunda efervescencia intelectual y política.

En resumen, Miguel Aylwin Gajardo representa la encarnación de una ética pública que trasciende su tiempo, siendo uno de los jueces más respetados y admirados del siglo XX en Chile. Su historia personal, marcada por la orfandad, el esfuerzo constante, la excelencia académica y la dedicación a la justicia, ofrece una lección atemporal sobre la resiliencia y el poder transformador del conocimiento.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Miguel Aylwin Gajardo (1889-1976). El magistrado chileno que marcó la historia judicial del siglo XX". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/aylwin-gajardo-miguel [consulta: 5 de febrero de 2026].