Armengol IV, Conde de Urgel (ca. 1053-1092). Un líder clave en la Reconquista de los Pirineos

Armengol IV, nacido alrededor de 1053 y fallecido en marzo de 1092 en el castillo de Gerp, fue una figura central en la historia medieval de los condados de la región pirenaica. Conocido como el primer conde de Urgel que expandió su dominio hacia el Bajo Urgel, su liderazgo y su participación activa en las luchas fronterizas durante la Reconquista tuvieron un impacto significativo en la configuración del territorio en la actual Cataluña. Este artículo aborda sus orígenes, sus contribuciones políticas y militares, y su relevancia histórica.

Orígenes y contexto histórico

Armengol IV heredó el condado de Urgel en 1065, tras la muerte de su padre, Armengol III el de Barbastro. Esta herencia marcó el inicio de una nueva etapa en el condado, en la que el joven Armengol tuvo que enfrentarse a retos tanto internos como externos. Durante su juventud, el condado estuvo bajo la tutela de dos magnates de la región: los condes del Alto Urgel y los del Bajo Urgel. Esta situación derivó en la existencia de dos vizcondes en Urgel, situación que se hizo oficial en 1069, con el establecimiento de dos autoridades locales en la zona, en Castellbó y Ager. Fue en este periodo cuando Armengol IV fundó, con el permiso del obispo de Urgel, el monasterio de Santa María de Gualter, a orillas del Segre, lo que marcaría un paso importante en la consolidación del poder local.

La estructura política del condado de Urgel en ese momento se vio influenciada por la compleja relación con los musulmanes del sur y las tensiones internas entre los diferentes señores feudales. La guerra contra el vizconde de Ager, Ponce Guerau, que se produjo en 1072, fue un reflejo de las luchas por el control del territorio, que culminaron en un acuerdo de paz en 1074, que marcó el final de la independencia del señorío de Ager.

Logros y contribuciones

Expansión territorial y guerra con los musulmanes

Uno de los mayores logros de Armengol IV fue su capacidad para expandir el condado de Urgel más allá de sus límites tradicionales. En 1076, comenzó su ofensiva militar contra los castillos musulmanes de la zona. En primer lugar, sometió el castillo de Agramunt y la zona norte de la Sierra de Almenara, consolidando su poder en las tierras altas del condado. Entre 1076 y 1078, continuó con la toma de los castillos de Tartareu y Privá, y obligó al rey moro de Lérida, Almudáfar, a pagar tributos anuales. Este control sobre las tierras fronterizas llevó a Armengol IV a adoptar el título de marqués, un reconocimiento de su autoridad en las marcas, es decir, las zonas fronterizas del condado de Urgel, que se encontraban en contacto directo con los musulmanes.

Además de sus conquistas territoriales, Armengol IV también logró fortalecer su posición frente a otras ciudades importantes. Entre 1078 y 1081, logró que la ciudad de Balaguer se convirtiera en tributaria suya. En paralelo, expulsó a los albigenses del castillo de Montlleó, entregando la fortaleza al caballero Arnau de Parapertusa. Este tipo de acciones no solo reforzó el control de Armengol IV sobre la región, sino que también aumentó su influencia en los asuntos políticos y militares del condado.

Colaboración en la Reconquista

Uno de los momentos más significativos del reinado de Armengol IV fue su participación activa en la Reconquista. En 1084, luchó en la toma de Huesca, apoyando a su cuñado, Sancho Ramírez, rey de Aragón y Navarra. Este acto de colaboración le permitió obtener el feudo de Bolea, lo que consolidó su poder en la región. La alianza con Sancho Ramírez continuó durante los años siguientes, y en 1085, Armengol IV sometió al rey moro de Zaragoza a su autoridad, asegurando el pago de tributos. Además, antes de 1090, logró conquistar los castillos de Gavasa, Calasanz y Caserres, ampliando aún más su influencia territorial.

El año 1091 fue crucial para el condado de Urgel, ya que en la primavera de ese año, Armengol IV consiguió que varias ciudades musulmanas, como Lérida, Fraga y Tortosa, se sometieran a su control, lo que finalizó la Reconquista en el condado de Urgel. Además, participó en la conquista de Balaguer, una acción en la que luchó junto con el conde de Pallars, el vizconde de Cardona y el obispo Fulcó de Urgel, lo que significó una de las victorias más importantes de su carrera. Sin embargo, Armengol IV fallecería solo un año después, en 1092, tras haber asegurado un legado notable en la historia del condado de Urgel.

Momentos clave de la vida de Armengol IV

  • 1065: Hereda el condado de Urgel tras la muerte de su padre, Armengol III el de Barbastro.

  • 1072-1074: Guerra con el vizconde de Ager, Ponce Guerau, y firma de la paz que pone fin a la independencia del señorío de Ager.

  • 1076-1078: Conquista de los castillos de Agramunt, Tartareu y Privá, y sumisión de Almudáfar, rey moro de Lérida.

  • 1078-1081: La ciudad de Balaguer pasa a ser tributaria del conde de Urgel.

  • 1084: Participa en la toma de Huesca junto a Sancho Ramírez, recibiendo Bolea como feudo.

  • 1090: Conquista de los castillos de Gavasa, Calasanz y Caserres, y sometimiento de Lérida, Fraga y Tortosa.

  • 1091: Conquista de Balaguer en una coalición con otros nobles cristianos.

  • 1092: Muerte en el castillo de Gerp.

Relevancia actual

El legado de Armengol IV sigue siendo relevante en la historia medieval de los condados catalanes y en la historia de la Reconquista. Su habilidad para organizar la defensa de las tierras fronterizas, su política de expansión y su capacidad para forjar alianzas con otros nobles y reyes de la época hicieron de él una figura fundamental en la consolidación del poder cristiano en el noreste de la península ibérica. A través de sus victorias y su capacidad de gestión, Armengol IV ayudó a trazar las fronteras del condado de Urgel tal y como lo conocemos hoy.

En la actualidad, el nombre de Armengol IV permanece asociado con la historia de la Reconquista en los Pirineos y con la estructura feudal de los condados catalanes. Su figura sigue siendo un símbolo de la lucha por el control territorial en una época de constantes conflictos entre cristianos y musulmanes.

Matrimonio y descendencia

Armengol IV se casó en dos ocasiones. Su primera esposa, Lucía, fue la madre de su sucesor, Armengol V, a quien dejó bajo la tutela de Bernardo, obispo de Urgel, quien fallecería en 1090. Su segunda esposa fue Adelaida, condesa de Provenza y señora de Aviñón, con la que tuvo dos hijos: Guillem y Sancha. La descendencia de Armengol IV continuó con su hijo Armengol V, quien heredó el condado de Urgel y siguió con la política de expansión y consolidación del poder en la región.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Armengol IV, Conde de Urgel (ca. 1053-1092). Un líder clave en la Reconquista de los Pirineos". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/armengol-iv-conde-de-urgel [consulta: 16 de febrero de 2026].