Arango y Núñez del Castillo, Rafael (1788-1850). Un militar cubano que marcó la Guerra de la Independencia española

Rafael Arango y Núñez del Castillo (1788-1850) fue un destacado militar nacido en La Habana, Cuba, que participó activamente en la Guerra de la Independencia española. Su carrera, marcada por momentos cruciales en la historia bélica de España, refleja el destino de muchos soldados de su época: servir a su patria en tiempos de agitación política y militar, mientras se enfrentaba a desafíos tanto internos como externos. A lo largo de su vida, Arango y Núñez del Castillo desempeñó papeles clave en varias batallas y operaciones militares, tanto en España como en América.

Orígenes y contexto histórico

Rafael Arango y Núñez del Castillo nació en La Habana en 1788, una ciudad que, en ese momento, era un punto neurálgico del Imperio Español. Siendo un niño, Arango fue enviado a la Península Ibérica, donde inició sus estudios y formación militar. Su destino estuvo vinculado a la carrera militar desde joven, y se alistó en el regimiento de infantería de Granada, en compañía de su hermano Andrés Arango y Núñez del Castillo. Su paso por este regimiento fue clave para su formación, donde adquirió conocimientos que le serían útiles en los difíciles tiempos de guerra que se avecinaban.

En 1806, después de ingresar en el Colegio de Artillería de Segovia, alcanzó el rango de alférez de Artillería. A partir de ese momento, su carrera tomó un rumbo más internacional. En 1807, se embarcó para La Habana, pero el destino quiso que su barco fuera apresado por un crucero inglés, llevándolo prisionero a Inglaterra. Tras ser canjeado en 1808, Rafael Arango se trasladó a Madrid, donde se encontraba su hermano José. Fue en esta ciudad, en plena efervescencia de los primeros meses de la Guerra de la Independencia, donde su figura se consolidaría.

Logros y contribuciones

El Dos de Mayo de 1808 y sus primeras batallas

La Guerra de la Independencia española, que comenzó con el levantamiento del 2 de mayo de 1808 en Madrid, fue uno de los momentos clave para Arango y Núñez del Castillo. En ese contexto, fue nombrado ayudante del batallón de artillería de la plaza, lo que le permitió participar directamente en los combates de ese día. Su involucramiento en estos primeros enfrentamientos quedó reflejado en su obra El Dos de Mayo de 1808. Manifestación de los acontecimientos del Parque de Artillería de Madrid en dicho día (Madrid, 1837), en la que ofrece un detallado testimonio de los eventos de aquel crucial día de la historia de España.

Este opúsculo se publicó en dos ediciones, una en 1837 y otra en 1853, y es considerado uno de los testimonios más relevantes sobre los primeros momentos de la guerra. A través de sus palabras, se conoce la perspectiva de un combatiente que vivió en carne propia los horrores y la valentía de la defensa de Madrid contra las tropas francesas. El testimonio de Arango es fundamental para entender cómo se vivieron esos momentos en el Parque de Artillería de Madrid, una de las zonas clave del conflicto.

Participación en la batalla de Bailén

Después del 2 de mayo, Arango y su hermano José se dirigieron a Sevilla, donde se unieron a las tropas del general Francisco Javier Castaños. En esta fase de la guerra, Arango y Núñez del Castillo participaron en la famosa batalla de Bailén, una de las victorias más importantes para las tropas españolas durante la contienda. La batalla de Bailén fue crucial porque significó una derrota humillante para el ejército napoleónico y una gran victoria para las fuerzas españolas.

Este momento consolidó la reputación de Arango como un militar valiente y comprometido con la causa patriota. A pesar de los reveses que sufriría España en los años siguientes, la batalla de Bailén permaneció como un símbolo de la resistencia española durante la ocupación napoleónica.

Campañas en el sur de España

En 1811, Rafael Arango continuó su participación en la guerra en la zona sur de España. Fue parte de las acciones en el Portazgo, un conjunto de enfrentamientos en los que se destacó tanto por su valor como por su liderazgo. Sin embargo, en estos combates, Arango resultó herido, lo que le obligó a retirarse temporalmente del frente. A pesar de ello, su contribución a las batallas de Vejer y Pinar de Chiclana fue clave para las fuerzas españolas, que seguían luchando por mantener a raya al ejército francés.

Posteriormente, Arango se incorporó a las tropas del general Joaquín Blake, quien fue uno de los grandes líderes militares de la época. Junto a Blake, Arango participó en diversas operaciones en Valencia, continuando su lucha contra las fuerzas napoleónicas.

Momentos clave de su carrera militar

  1. Canje de prisioneros (1808): Tras ser apresado por un buque inglés, Arango fue liberado a principios de 1808 y trasladado a Madrid.

  2. Batalla del Dos de Mayo (1808): Arango desempeñó un papel fundamental en la defensa de Madrid.

  3. Batalla de Bailén (1808): Enfrentándose junto al general Castaños, Arango formó parte de la victoria decisiva contra las tropas francesas.

  4. Acciones del Portazgo (1811): Participó en combates en el sur de España, siendo herido en el proceso.

  5. Campaña en Valencia con Blake (1811): Después de recuperarse, Arango continuó su lucha bajo el mando de Blake en diversas acciones bélicas.

Relevancia actual

La figura de Rafael Arango y Núñez del Castillo sigue siendo una de las más representativas de la Guerra de la Independencia española. Su valentía y determinación lo convierten en un símbolo de la resistencia contra la ocupación extranjera. Aunque su carrera estuvo marcada por la guerra y sus múltiples contribuciones al ejército español, su vida también estuvo marcada por los cambios políticos y sociales que afectaron a España en la primera mitad del siglo XIX.

Arango también es recordado por su contribución literaria, especialmente en su obra El Dos de Mayo de 1808, que es un testimonio invaluable sobre los eventos de ese día. Esta obra ha sido estudiada y analizada por historiadores que buscan comprender cómo vivieron los españoles la invasión napoleónica y cómo las tropas lucharon para defender la soberanía de su país.

Tras la guerra, Arango decidió retirarse del ejército y regresar a La Habana, donde pasó el resto de su vida. A pesar de su retiro, su legado perduró en la historia de España y en la memoria colectiva de aquellos que lucharon por la independencia.

Arango murió en La Habana el 6 de noviembre de 1850, dejando tras de sí un legado militar y literario que sigue siendo relevante hoy en día. Su vida es testimonio de los sacrificios de muchos soldados españoles durante la Guerra de la Independencia y del impacto de la lucha por la soberanía en las colonias del Imperio Español.

Cómo citar este artículo:
MCN Biografías, 2025. "Arango y Núñez del Castillo, Rafael (1788-1850). Un militar cubano que marcó la Guerra de la Independencia española". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/arango-y-nunnez-del-castillo-rafael [consulta: 30 de marzo de 2026].