Abdul Qadir Gilani (1077–1166): Fundador de la Qadiriyya y maestro del sufismo
Figura central en la historia del islam y uno de los santos más venerados del sufismo, Abdul Qadir Gilani fue un erudito, jurista y místico musulmán que supo unir la ortodoxia de la ley islámica con la profundidad de la experiencia espiritual. Nacido en la región de Gilan (Irán) en 1077 y fallecido en Bagdad en 1166, su vida y obra dieron origen a la Qadiriyya, una de las órdenes sufíes más antiguas y extendidas, cuyo influjo se mantiene vigente hasta la actualidad en vastas regiones del mundo islámico.
Orígenes y formación
Abdul Qadir Gilani nació en Na’if, Gilan, al norte de Persia, en el seno de una familia de ascendencia noble y profundamente religiosa. Su padre, descendiente de Hasan ibn Ali —nieto del profeta Mahoma—, le transmitió la conciencia de pertenecer a la estirpe del Profeta, mientras que su madre le inculcó un rigor ascético que marcaría su vida.
En 1095, siendo aún joven, se trasladó a Bagdad, capital cultural y espiritual del islam sunní. Allí estudió jurisprudencia hanbalí, teología y exégesis coránica con renombrados maestros. Se formó también en hadices y gramática árabe, alcanzando pronto gran prestigio como jurista. Paralelamente, entró en contacto con círculos de sufíes que cultivaban la vida ascética y la búsqueda de Dios a través del desapego del mundo material.
Esa doble formación, legal y mística, lo convirtió en una figura única capaz de tender puentes entre la ortodoxia religiosa y la espiritualidad interior.
Contexto histórico
La época de Abdul Qadir Gilani estuvo marcada por la crisis del califato abasí, debilitado frente al poder militar de los selyúcidas y la fragmentación política del mundo islámico. Bagdad, sin embargo, seguía siendo un faro cultural, con madrasas, mezquitas y centros de estudio que atraían a estudiantes de todo el mundo.
En este escenario, el sufismo comenzaba a institucionalizarse en ṭuruq (órdenes), que canalizaban la devoción de comunidades enteras. Las tensiones entre ulemas ortodoxos y místicos eran frecuentes, pues algunos consideraban al sufismo como heterodoxo. Abdul Qadir Gilani logró legitimar la vida sufí dentro de la ortodoxia, mostrando que la mística no contradecía la Sharía, sino que la complementaba.
Actividad en Bagdad
Durante décadas enseñó y predicó en Bagdad, alcanzando enorme fama por su elocuencia y profundidad espiritual. Sus sermones, pronunciados en mezquitas abarrotadas, combinaban la interpretación del Corán con exhortaciones morales y consejos prácticos para la vida cotidiana.
Miles de discípulos acudieron a escucharlo y a incorporarse a su círculo de enseñanza. Fue considerado un modelo de santidad y de coherencia entre vida y palabra: austero, piadoso, compasivo con los pobres, exigente con los poderosos.
Se lo conoció como “Ghawth al-Aʿzam”, es decir, “el supremo auxilio” o “sultán de los santos”, título que refleja la veneración popular hacia su persona.
Doctrina y enseñanzas
La doctrina de Abdul Qadir Gilani se centraba en la purificación del alma y la cercanía a Dios a través de una práctica religiosa íntegra. Sus ejes principales fueron:
- Humildad y austeridad: el rechazo del orgullo y de la acumulación de riquezas.
- Renuncia al mundo material: vivir con desapego, confiando en la providencia divina.
- Sinceridad e intención pura: toda acción debía hacerse buscando a Dios, no el prestigio social.
- Equilibrio entre Sharía y tasawwuf: la observancia de la ley religiosa como base indispensable de la experiencia mística.
- Servicio y compasión: el amor a Dios debía traducirse en misericordia hacia los demás.
Estas enseñanzas no se limitaron a círculos intelectuales, sino que impregnaron la religiosidad popular, convirtiéndolo en un referente espiritual de múltiples comunidades.
Obras
Sus discípulos recopilaron numerosos sermones y discursos que han llegado hasta nuestros días, entre ellos:
- Futūḥ al-Ghayb (Las revelaciones del invisible), colección de sermones espirituales.
- al-Fatḥ al-Rabbānī (La apertura divina), serie de charlas sobre vida devocional.
- Jala’ al-Khawāṭir (La purificación de los pensamientos), meditaciones sobre la lucha interior.
Estas obras forman parte del corpus clásico de la literatura sufí y han sido traducidas a múltiples lenguas, consolidando su prestigio más allá del mundo islámico.
Fundación de la Qadiriyya
Aunque él mismo no constituyó formalmente una orden, tras su muerte sus discípulos organizaron sus enseñanzas en una ṭarīqa o vía espiritual: la Qadiriyya, que tomó su nombre.
La Qadiriyya se expandió rápidamente desde Bagdad a Siria, Egipto, el Magreb, África subsahariana, India y el sudeste asiático. Se convirtió en una de las órdenes más influyentes por su énfasis en la austeridad, la recitación del dhikr (recuerdo de Dios) y el acompañamiento espiritual de maestro a discípulo.
Hasta hoy, millones de musulmanes en Asia, África y Oriente Medio siguen practicando bajo la inspiración de la Qadiriyya.
Últimos años y muerte
Abdul Qadir Gilani vivió en Bagdad hasta su muerte en 1166. Fue enterrado en esa ciudad, y su tumba se convirtió en santuario y lugar de peregrinación, especialmente venerado en Irak, India, Pakistán y el norte de África. Cada año se celebra su urs, aniversario de fallecimiento, con lecturas espirituales, plegarias y actos de devoción popular.
Relevancia y legado
El legado de Abdul Qadir Gilani es múltiple:
- Religioso: demostró que la mística podía convivir con la ortodoxia, legitimando el sufismo en el islam sunní.
- Literario: sus obras son clásicos de la espiritualidad islámica.
- Institucional: la Qadiriyya, surgida de su enseñanza, ha perdurado por siglos.
- Cultural y popular: su figura se integró en la devoción cotidiana de millones de musulmanes, siendo venerado como santo en África, Asia y Oriente Medio.
Más de ocho siglos después de su muerte, su nombre sigue vivo como símbolo de santidad, sabiduría y equilibrio entre fe y vida espiritual.
MCN Biografías, 2025. "Abdul Qadir Gilani (1077–1166): Fundador de la Qadiriyya y maestro del sufismo". Disponible en: https://mcnbiografias.com/app-bio/do/abd-el-melek-ben-meruan [consulta: 28 de febrero de 2026].
